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El exvicepresidente catalán Oriol Junqueras (i) frente al presidente de Banco Sabadell, Josep Oliu (d) y la exvicepresidenta española Soraya Saénz de Santamaría, en una cena de empresarios / EFE

Junqueras elude el cuerpo a cuerpo con empresarios

El vicepresidente catalán anula citas con destacados directivos a título individual, tras hacerlo con multinacionales y pymes

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La estrella de Oriol Junqueras se apaga. Quien un día fue interlocutor entre el Gobierno independentista y un sector empresarial necesitado de gestos moderados ha sido condenado al ostracismo. El vicepresidente económico ha dilapidado el favor empresarial en apenas tres semanas. Las que han transcurrido desde el pasado 1 de octubre, fecha en la que se celebró el referéndum independentista y que generó un éxodo de compañías que Junqueras no ha sabido gestionar. No solo anuló en el último minuto una reunión con un grupo de representantes de multinacionales, tal como informó Crónica Global, sino que hizo lo mismo con empresarios a título individual.

Según ha podido saber este medio, el líder de ERC canceló un encuentro con el presidente de una gran compañía que ha decidido trasladar su sede social fuera de Cataluña. “A Junqueras parece que no le gusta el cuerpo a cuerpo con empresarios. No se mueve bien en las distancias cortas”, aseguran fuentes conocedoras de esas desconvocatorias.

Desencuentros

Los desencuentros del republicano con el mundo de los negocios se han repetido en el último mes. Conocido fue el asunto de Fepime. En este caso, el plante fue de su presidenta, María Helena de Felipe, convencida de que, a estas alturas de desafío independentista, poco o nada tenía que decirse con el número dos de la Generalitat. De Felipe delegó en el presidente de Foment, Joaquim Gay de Montellà, que cenó con Junqueras.

Tampoco le han salido redondos los grandes eventos con empresarios. El último tuvo formato de almuerzo y, en petit comité, Junqueras negó que en Cataluña exista fractura social. Los comensales que le acompañaban se quedaron perplejos. “Vive en una realidad paralela”, aseguraron.