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Carles Puigdemont (c), presidente de la Generalitat, junto al vicepresidente económico, Oriol Junqueras (d), y el líder de los 'comuns', Xavier Domènech (i) / CG

Los ‘indepes’ se tragan la DUI para sumar a los comunes

ERC se abre a incluir en su programa el ambiguo 'proceso constituyente', que también podría contentar a PSC

21.11.2017 00:00 h.
5 min

Proceso constituyente. Este concepto está llamado a convertirse en unos de los temas recurrentes de la campaña electoral del 21D que comienza oficialmente el 5 de diciembre. Sin embargo, las encuestas de intención de voto, que auguran una nueva fragmentación parlamentaria, ya calan en la elaboración de los programas. ERC será ganadora, pero no con una mayoría suficiente, por lo que necesita tender puentes con otras formaciones. Especialmente con los comunes, a los que el cabeza de lista, Oriol Junqueras, lanzó guiños en una de sus cartas carcelarias.

De ahí que los republicanos apuesten por fórmulas ambiguas y prescindan de incluir la declaración de independencia de Cataluña (DUI) en sus propuestas electorales. La vía del proceso constituyente, que ya aparecía en el programa de CSQP en las elecciones de 2015, suena bien a los republicanos. Por un lado soslaya las amenazas de ilegalización del programa por parte del Gobierno, al tiempo que evita que la presidenta en funciones del Parlament, Carme Forcadell, que figura como número 4 de la lista de ERC, pueda volver a ser encarcelada, ya que se encuentra en libertad tras haber acatado ante el juez la aplicación del artículo 155 de la Constitución impuesta por el Gobierno. 

CSQP contemplaba como ideario electoral un proceso constituyente que “no prefigura el resultado final de la relación que Cataluña deba tener con el resto del Estado: una república catalana es tan compatible con un horizonte independentista como con uno federalista o confederalista”.

Ruptura del Régimen de 1978

“Es la contribución que desde Cataluña podemos hacer a la ruptura del Régimen de 1978 en todo el Estado”, añadía el programa de CSQP. Ahora es Catalunya en Comú la coalición –comunes, ICV, EUiA, Podem-- que hereda ese ideario, aunque en este caso con Xavier Domènech como presidenciable

A lo largo de esta traumática legislatura, CSQP ha ofrecido esta fórmula como alternativa a la DUI, con la ventaja de que, además, permitiría ampliar la mayoría parlamentaria sumando a esa coalición de izquierdas a las formaciones independentistas –Junts pel Sí y la CUP--. Esta propuesta unitaria, aseguraba el portavoz de CSQP, Joan Coscubiela, frenaría la aplicación del 155.

"Pactos difíciles de tejer"

La defensa de un proceso constituyente podría incluso contar con el apoyo del PSC --“tras estas elecciones será necesario llegar a pactos difíciles de tejer y de explicar", ha dicho el número 4 de la candidatura socialista, Ramon Espadaler-- pues supondría abandonar una unilateralidad inaceptable para el partido de Miquel Iceta. Los republicanos tienen que preparar muy bien ese golpe de timón, al que ya han apuntado dirigentes como Anna Simó y Joan Tardà. Ambos han hecho autocrítica del procés y creen que la autoimposición de plazos ha sido uno de los pecados principales del independentismo.

ERC no ha hecho público todavía su programa electoral, como tampoco lo ha hecho Junts per Catalunya, la candidatura encabezada por Carles Puigdemont a la que las últimas encuestas han dado un balón de oxígeno. La inclusión de la DUI en sus propuestas prácticamente ha quedado descartada y, sin renunciar a la independencia, parece que también se buscará algún tipo de eufemismo que no perjudique a los consejeros encarcelados. Dos de ellos, Josep Rull y Jordi Turull, incluidos en la lista del expresidente, acaban de pedir su libertad alegando que también ellos acatan el 155.

Quienes se han quedado con la mosca detrás de la oreja son los miembros de la CUP, formación secesionista que exige a ERC y Junts per Catalunya que aclaren si implementar la república catalana.