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El director de CatSalut, Adrià Comella (d), la consejera de Salud, Alba Vergés (c) y la secretaria general, Laura Pelay, en el I Fórum de Diálogo Profesional, muy centrado en el papel de médicos y enfermería / GENCAT

Guerra en la cúpula de Salud en vísperas de la huelga de médicos

Las malas relaciones entre la secretaria general y el director de CatSalut, unidas al bloqueo del gasto público decretado por el Govern, mantienen paralizado el departamento

01.11.2018 00:00 h.
6 min

El pasado martes, toda la cúpula del departamento de Salud visitó a su titular, Alba Vergés, en su casa de Igualada (Barcelona). Como se sabe, la consejera está de baja por maternidad. No es habitual, dicen los más veteranos del ámbito sanitario, que se realicen este tipo de cumplimientos que pueden inducir a engaño. Porque, en la actualidad “el departamento está descabezado, nadie coge las riendas y los altos cargos están enfrentados”, explican fuentes sanitarias. Esta situación se produce a las puertas de una huelga de médicos en atención primaria. La peor pesadilla para los gestores de un departamento social tan sensible como paralizado debido al bloqueo del gasto. ERC, al frente del departamento, se ha propuesto deconstruir el errático legado de Toni Comín, con poco éxito, de momento.

Durante la baja de la consejera, el sustituto oficial es el vicepresidente de la Generalitat, Pere Aragonés, aunque solo a efectos formales. El peso de la gestión está en manos de Laura Pelay, secretaria general de la Consejería de Salud, y Adrià Comella, director de CATSalut. Sin embargo, las malas relaciones entre ambos, un secreto a voces en el departamento, dificultan avances en el día a día. Pelay, exdirigente de UGT, “no se ha volcado en las tareas de gestión y cuando acude a actos públicos, lo hace con un discurso más político que sanitario”. Así ocurrió antes del verano en Tarragona, en una reunión del sector al que acudieron casi 700 profesionales.

Perfil muy ideológico

Pelay tiene un perfil muy ideológico. En abril aprovechó una reunión de la Comisión Ejecutiva Confederal de su sindicato en Madrid para visitar a los políticos independentistas que entonces cumplían prisión preventiva en Estremera. Nunca ha escondido sus simpatías independentistas. La elección de Pelay por parte de ERC respondía a un cambio de enfoque del departamento que, ante el miedo a una huelga devastadora similar a la de 2006, ha querido dejar en un segundo plano el discurso sobre gestión para centrarlo en los profesionales. De ahí la celebración del I Fórum de Diálogo Profesional, que reunió a finales de septiembre en L’Hospitalet de Llobregat (Barcelona) a un centenar de profesionales del sector de la salud. Un formato similar al Consejo de la Profesión Médica de 2006, creado por la entonces consejera de Salud, Marina Geli, tras una huelga de médicos que obligó a desconvocar hasta 40.000 visitas en Centros de Atención Primaria (CAP).

Es precisamente en este primer nivel asistencial donde se ha dado luz verde a las movilizaciones. El pasado sábado, cerca de un centenar de facultativos de atención primaria se reunieron en la sede de Metges de Catalunya (MC) para analizar la precaria situación asistencial y laboral que sufre el colectivo. Concluyeron que la movilización “es la única respuesta al inmovilismo del Institut Català de la Salut (ICS)”.

argimon ics

Josep Maria Argimon, director gerente del Institut Català de la Salut

Esta posición se une a la carta enviada por Fòrum Català d’Atenció Primaria, Rebel.lió Primaria y la Marea Blanca Catalunya al director gerente del ICS, Josep Maria Argimon, en la que denuncia el deterioro profesional que sufren.

Argimon es otro de los protagonistas de esa pugna en la cúpula del departamento. Su activismo independentista le ha llevado, aseguran en el departamento, a viajar recientemente a Bruselas para entrevistarse con Comín. Portavoces de la Consejería aseguran a este diario que “en la agenda oficial de director gerente del ICS no figura ningún viaje a Bruselas”.

Bloqueo del gasto

Frente a estos dos altos cargos con un acento muy político, Comella acumula amplia experiencia en gestión. Fue el predecesor de Pelay en la secretaría general de la Consejería, pero la marcha de David Elvira le aupó a la dirección del Servei Català de la Salut. Como se sabe, Elvira tiró la toalla harto de ser el apagafuegos de Comín y de que su nombre sonara como consejero.

No ayuda, a este descontrol, la orden dictada el pasado 3 de octubre por Vicepresidencia, según la cual, "los departamentos, las entidades autónomas administrativas, y el Servicio Catalán de la Salud "no pueden adquirir nuevos compromisos de gastos". Cualquier expediente de gasto de carácter urgente e inaplazable que no pueda ser tramitado durante el 2019 "requerirá la autorización previa del vicepresidente del Gobierno y consejero de Economía y Hacienda o del órgano a quien delegue".

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