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Alejandro Fernández comenta su visión para el equipo de Crónica Global / LENA PRIETO

Alejandro Fernández (PP): "La extrema izquierda se ha hecho con la agenda económica del Govern”

La receta del dirigente popular para superar el 'procés' es el fortalecimiento del Estado, la normalización democrática y una alternativa sólida constitucionalista

5 min

El presidente del PP catalán, Alejandro Fernández, lamenta en una entrevista con Crónica Global que "la extrema izquierda se haya hecho con la agenda económica y social del gobierno de Cataluña", lo que "provoca que sea absolutamente imposible construir nada".

--Pregunta: Los independentistas están peleados también por el modelo de gestión, como han demostrado las diferencias sobre la ampliación de El Prat. ¿Eso acortará la legislatura?

--Respuesta: Es un síntoma de lo que está pasando en Cataluña desde hace demasiado tiempo, que es autodestructivo. Mientras solo se habla del procés, la extrema izquierda se ha hecho con la agenda económica y social del gobierno de Cataluña. Y eso provoca que sea absolutamente imposible construir nada. Si tú utilizaras los criterios medioambientales de la CUP y de los comunes, en Cataluña no habría ninguna carretera, porque todas las carreteras se hacen sobre espacios naturales, no se hacen sobre el cielo. Siempre hay algún árbol, alguna especie que sale perjudicada con una infraestructura. Cualquier ciudad está construida sobre un espacio natural. Quitando las pirámides que estaban en la arena, no creo que haya muchas infraestructuras que no hayan perjudicado el medio ambiente. Se trata de una forma de entender la vida, según la cual, la ampliación del aeropuerto fomenta la economía especulativa de las grandes corporaciones. Sin los prejuicios que tienen ellos, cuando no se dan cuenta de que el aeropuerto trae turistas, consumen en restaurantes donde jóvenes de 22 años tienen su primer trabajo. Estas cosas de sentido común, la extrema izquierda es incapaz de entenderlas. Y esa agenda se ha apoderado del gobierno de Cataluña. De ahí viene todo el problema. Y esa decadencia va a seguir así.

--¿Cómo se sale de ahí, cómo reconstruir Cataluña tras 10 años de procesismo?

--Hay tres cuestiones que son urgentes. La que más, el fortalecimiento del Estado en Cataluña, lo que comportará normalización democrática. No puede ser, insisto, que haya un gobierno catalán que impunemente incumpla la ley y margine y humille a la mitad de su población. Eso le corresponderá hacerlo al PP, pues espero que recupere pronto el Gobierno de la nación. Luego hay otras dos cuestiones que tienen que ver con la necesidad de que haya una alternativa, tanto al gobierno independentista como al que está integrado por la extrema izquierda, y es que haya una alternativa sólida constitucionalista. Esto estuvo a punto de ocurrir cuando Ciudadanos ganó las elecciones, pero se desmoronó. Hay que volver a construir ese espacio de nuevo. Y luego está la reconstrucción del centro-derecha catalán, que es la que ha salido más damnificada por el proceso. No hay ninguna democracia avanzada donde el centro liberal no tenga una representación importante. Junts per Catalunya no es centro-derecha, se ha convertido en un movimiento nacional-populista. Centro liberal es el PP, que hoy por hoy es minoritario en Cataluña, y eso hay que reconstruirlo.

--Para reconstruir ese espacio de centro liberal, ¿el PP se puede nutrir de ese catalanismo también huérfano?

--Para que ese espacio vuelva a tener una movilización importante se tiene que ir primero a una normalización institucional. Si coges las encuestas sobre los valores de los catalanes del CEO, mucha gente te diría que piensa lo que el PDECat propone. Pero el PDECat ha sacado cero diputados en el Parlament. Eso ocurre porque, en tiempos procesistas, no hay centro-derecha o izquierda, solo hay posicionamientos en relación al proceso. Para que ese espacio sea operativo debe haber normalización en Cataluña. Eso es algo que estos pequeños partidos que han ido irrumpiendo no acaban de entender. Yo me he ido reuniendo con ellos y les digo que no hay futuro sin normalidad. Por eso es importante el fortalecimiento del Estado en Cataluña, sin él no habrá normalización ni un debate sano. Los resultados en las elecciones de Noruega no me han gustado, hubiera preferido que ganara el centro-derecha, pero ha ganado la socialdemocracia. Pero es un país donde se han debatido cosas normales, porque tienen normalidad institucional. Cuando eso vuelva, veremos qué estrategia debe seguir el PP.