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Una pareja pasea por Las Ramblas de Barcelona con mascarilla / EFE

La falta de un gobierno metropolitano complica la desescalada de Barcelona

La caótica gestión de la crisis, así como la incomunicación de Torra y Colau, evidencian la necesidad de una conurbación sin fronteras interiores, con sinergias en movilidad, vivienda y equipamientos

7 min

¿La desescalada en la conurbación barcelonesa habría sido menos confusa con un gobierno metropolitano? Para quienes defienden la Barcelona global soñada por el exalcalde Pasqual Maragall, la respuesta es afirmativa. Es más, aseguran que una gran metrópolis habría gestionado mucho mejor la crisis de Covid-19. “Cualquier crisis”, afirman.

El Gobierno anunció ayer que mantiene a Barcelona, su región metropolitana y el Baix Montseny en la fase 0 de la desescalada del confinamiento por coronavirus, la más restrictiva. El paso a la fase 1 de Barcelona tardará todavía, lo cual crea disfunciones en materia de movilidad. “Es obvio que con una gobernanza metropolitana, la gestión contra el coronavirus sería mejor”, asegura José María Cardellach, presidente de Barcelona DF, un proyecto en el que participan representantes de diferentes sectores sociales defensores de esa ciudad global, sin fronteras interiores, que permita combatir de forma conjunta temas relacionados con el transporte, la vivienda o la fiscalidad.

Pasqual Maragall, firme defensor de la Barcelona metropolitana, en una imagen de archivo / CG
Pasqual Maragall, firme defensor de la Barcelona metropolitana, en una imagen de archivo / CG

Cardellach considera que el área metropolitana “tiene que dejar de ser una simple prestadora de servicios públicos a tener capacidad de gobierno”. Apuesta por un área metropolitana donde se establezcan sinergias entre los políticos y la sociedad civil. “Los ayuntamientos no pueden tomar decisiones en función de sus intereses y de espaldas a la iniciativa privada pues, a fin de cuentas, es la que va a sacar a los barceloneses de la crisis del Covid. Después ya vendrán las ayudas. Pero Colau reacciona subiendo impuestos”, explica a Crónica Global.

"Colau no lidera"

Una metrópoli, en definitiva, como Londres, París, Lisboa o Berlín. “Una Barcelona metropolitana hubiera gestionado mejor cualquier tipo de crisis. Es un instrumento válido antes y después del coronavirus frente a la incapacidad del Govern y del Ayuntamiento de Barcelona, donde hemos asistido a la incomunicación de Torra y Colau”, afirma Manuel Gómez Acosta, ingeniero industrial y experto en infraestructuras, transporte y movilidad.

Vinculado al think tank Barcelona DF, Gómez Acosta recuerda que el área metropolitana es el motor económico de Cataluña “pues genera el 60% del PIB catalán y las dos terceras partes de su producción científica, lo que es importantísimo en la lucha contra una pandemia”. Sin embargo, “la gobernanza metropolitana ahora es muy débil. Colau es una líder populista, pero no una líder como la alcaldesa de París, Anne Hidalgo, o el alcalde de Londres, Sadiq Aman Khan".

Esa gobernanza metropolitana “debe ser capaz de planificar y gestionar la realidad del territorio. Vivienda, equipamientos de todo tipo y movilidad. Hemos visto lo que supone vivir confinado en un piso de 30 metros cuadrados o la previsible caída del transporte público tras el coronavirus”. En este sentido, afirma que las medidas de Colau “no tienen en cuenta que el desempleo, el teletrabajo o el efecto contagio van a reducir mucho el transporte público”.

Gómez Acosta destaca el potencial de una Barcelona metropolitana de más de cinco millones de habitantes que agrupa el Barcelonés, Baix Llobregat, Maresme, Vallés (Occidental y Oriental), y va desde Granollers a Martorell y de Mataró a Castelldefels. “Esta gran metrópolis urbana debe relacionarse con lo que a escala europea sería la Cataluña metrópolis que abarca toda la costa, el valle prelitoral y las extensiones hasta Vic, Manresa e Igualada ”.

Aumentar las competencias del AMB

En este sentido, suprimido el Consejo Comarcal del Barcelonès, Barcelona DF ha propuesto redefinir los consejos del Baix Llobregat y del Vallès Occidental, así como aumentar las competencias del Área Metropolitana de Barcelona (AMB).

La Diputación de Barcelona, a su juicio, debería pasar a ejercer sus competencias más allá del territorio de la AMB. Los impulsores de Barcelona DF han publicado dos libros donde diseñan esa gran metrópolis, Una nueva Gobernanza para la Barcelona Metropolitana y Un proyecto para la Barcelona Metropolitana.

Barcelona Global, a favor de la gobernanza metropolitana

También desde Barcelona Global se defiende esa gobernanza metropolitana, bajo la premisa de que las ciudades son un factor imprecindible en la lucha contra el crisis del Covid-19. Esta entidad está formada por 217 de las empresas, centros de investigación, emprendedores, escuelas de negocio, universidades e instituciones culturales cuya finalidad es convertir la ciudad en un imán para el talento y la actividad económica.

Ideas para acortar las distancias: Las ciudades a debate / YOUTUBE

Mateu Hernández, CEO de Barcelona Global, considera que "se necesitan grandes actores metropolitanos, reconocidos, nuevas gobernanzas, nuevas competencias, recursos y colaboraciones público-privadas. Pero no existen todavía, porque el gobierno se ha descentralizado hacia las autonomías y hacia Europa".

Hernández, que participó en un debate con la exalcaldesa de Madrid Manuela Carmena organizado por la Fundación Felipe González, avisa de que, "sin esta gobernanza metropolitana, los planes de movilidad y cohesión social, recuperación económica y sostenible serán meros parches al no estar pensados, y menos ejecutados, en clave metropolitana y al servicio de la gente".

SCC, a favor de la potenciación metropolitana

Por su parte, Sociedad Civil Catalana también ha propuesto la potenciación metropolitana de Barcelona como una de las medidas para afrontar la reconstrucción tras la pandemia.

Según esta entidad, la Ciudad Condal “es una de las dos ciudades españolas inmersas en entornos metropolitanos que conllevan un derecho propio a incluirse en la red planetaria de ciudades globales”. Por ello “hay que aprovechar ese potencial porque es capaz de atraer per se una enorme cantidad de conocimiento, de inversión y de innovación. Impulsar Barcelona como metrópoli nos beneficia a todos”.