Menú Buscar
Pásate al modo ahorro
El expresidente de la Generalitat, Quim Torra, mostrando la pancarta por la que la Junta Electoral Central le sancionó / EFE

El Constitucional rechaza el recurso de Torra contra su inhabilitación

El tribunal recuerda que no fue condenado por sus ideas, sino por incumplir requerimientos legales por hacer un uso partidista de los edificios públicos en plena campaña electoral

5 min

El Pleno del Tribunal Constitucional (TC) ha rechazado el recurso de amparo del expresidente de la Generalitat de Cataluña, Quim Torra, condenado a un año y medio de inhabilitación por desobedecer la orden de retirar a tiempo unas pancartas de apoyo a los políticos presos del procés secesionista de los edificios públicos en la campaña electoral del 28-A.

El Constitucional confirma así la condena impuesta por el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC), que fue avalada por el Supremo, por un delito de desobediencia ante "la contundente, reiterada, contumaz y obstinada resistencia del acusado a acatar un mandato investido de autoridad y dictado conforme a la legalidad", según dijo el TSJC, que liquidó la condena por cumplimiento el pasado 3 de enero.

Dos votos particulares

El tribunal de garantías desestima el recurso por mayoría y la sentencia cuenta con los votos particulares de los magistrados del sector progresista Juan Antonio Xiol y Ramón Sáez.

Para el Constitucional, la conducta del recurrente no podía estar amparada en el ejercicio de derechos subjetivos, porque en su condición de presidente de la Generalitat de Cataluña, y máximo responsable de la gestión de los edificios públicos, su conducta venía determinada por lo dispuesto en el ordenamiento jurídico.

Uso partidista de los edificios públicos

La sentencia explica que Torra no fue condenado por sus ideas, opiniones o manifestaciones, sino por el incumplimiento de unos requerimientos derivados de un uso inadecuado de los edificios públicos, que deben estar al servicio de los intereses generales, no de un grupo más o menos concreto o numeroso de personas, con exclusión del resto.

Pancarta colocada por Torra en el balcón de la Generalitat
Pancarta partidista a favor de los políticos presos del 'procés' que Torra retiró fuera de plazo del balcón de la Generalitat

Por tanto, la exhibición de simbología partidista, en cuanto que identificable con determinadas opciones políticas, infringía el deber de neutralidad y objetividad que, en todo momento, debe ser respetado por los poderes públicos, pero especialmente durante el periodo electoral, como garantía de la limpieza del proceso democrático, y de la igualdad en las elecciones.

El 'expresident' lleva el caso a la justicia europea

La sentencia, de la que ha sido ponente el magistrado Antonio Narváez, descarta también la vulneración de los derechos al juez imparcial, al juez ordinario predeterminado por la ley, a la defensa y a la presunción de inocencia, así como al derecho a la igualdad.

También se descarta el planteamiento de las cuestiones prejudiciales ante el Tribunal de Justicia de la UE, que habían sido solicitadas por Torra, al entender que no concurre el presupuesto de su procedencia para la resolución del amparo.

De esta forma, el tribunal resuelve el fondo del recurso una vez que ya rechazó hasta en tres ocasiones los intentos de Torra para que suspendiera cautelarmente su ejecución hasta resolver el amparo y abre la puerta al expresident para recurrir ante la Justicia europea.

Otro juicio pendiente

El propio Torra ya ha anunciado que recurrirá a la justicia europea. En un comunicado, lamentado que la decisión del TC llega cuando hace casi dos meses que terminó la condena de inhabilitación --el 3 de enero de 2022--, por lo que "ya no habría ninguna opción de reparar el daño causado".

"Es un ejemplo más de que la justicia española corre cuando quiere correr y va lenta cuando le conviene, de acuerdo con una intencionalidad política que no esconden los miembros del tribunal cuando tienen ocasión", ha espetado.

El mandatario ultranacionalista afrontará el 17 de marzo otro juicio en el juzgado penal número 6 de Barcelona, según él "por desobediencia a las instrucciones de la justicia política española, y por tanto por obediencia a la voluntad democrática de los catalanes".