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Patio vacío en un colegio de Cataluña, dependiente de la Generalitat. Castellano y catalán / EP

Cinco sentencias del TSJC instan a la Generalitat a dar al menos un 25% de clases en castellano

La Justicia acepta las cautelares solicitadas por los padres de alumnos de tres escuelas catalanas, que reclaman el derecho a que sus hijos tengan una educación bilingüe

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La Generalitat de Cataluña tendrá que hacer cumplir las sentencias judiciales que instan a impartir al menos un 25% de las clases en castellano, ahora en otras tres escuelas catalanas. Así lo establece la justicia después de que la sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) haya dictado cinco autos de medidas cautelares que deberán aplicarse en tres colegios de las comarcas del Baix Llobregat y el Garraf, en Barcelona, y en el Baix Empordà (Gerona).

Según revela el diario ABC, estas tres escuelas tendrán que hacer efectivo un sistema bilingüe en sus clases a partir de septiembre, después de que varias familias presentaran recursos ante la justicia para reclamar el derecho de sus hijos a recibir la educación en castellano y catalán. Algo que también ha ocurrido en varias escuelas más en Cataluña en los últimos meses, a las que el TSJC también dio la razón.

Revés a la inmersión lingüística obligatoria monolingüe en catalán

Las numerosas sentencias que cuestionan la "inmersión lingüística" obligatoria monolingüe en catalán en el sistema educativo de la Generalitat se aplicarán por ahora en las aulas a las cuales acuden los alumnos de las familias demandantes. Otra sentencia del TSJC hizo extensivo a todo el sistema educativo la obligatoriedad de impartir un mínimo del 25% de las clases en alguno de los dos idiomas oficiales mayoritarios de Cataluña, pero todavía no es firme al haber sido recurrida por la Generalitat.

El TSJC hace suya la doctrina que en su día estableció el Tribunal Supremo, aceptando las peticiones de padres que cuentan con el asesoramiento de la Asamblea por una Escuela Bilingüe (AEB), que apunta que el hecho de no dar clases también en castellano genera un perjuicio a los alumnos.

No excluir el castellano

El TSJC aclara que la medida no pretende perjudicar el mantenimiento del catalán como "centro de gravedad del sistema", pero pide que se haga efectiva también la presencia vehicular del castellano --cooficial en Cataluña junto al catalán-- en una "proporción razonable", fijada por la justicia en este mínimo del 25% de las clases. Algo con lo que se pretende que ambas lenguas "convivan en libertad", y sin excluirse ninguna de las dos.

Por ello, el tribunal insta a la Generalitat y a su Consejería de Educación a que el curso que viene aplique estas medidas en los centros donde las familias lo solicitan, y preserve "la identidad y la intimidad" de las mismas y de los alumnos.

En diciembre de 2020, la sala contenciosa del TSJC estableció que al menos un 25% de la enseñanza en las escuelas de Cataluña debe impartirse en castellano, destacando además que el uso de esta lengua en las clases de la autonomía es "residual". El Govern secesionista recurrió dicha sentencia para evitar su aplicación en todas las escuelas de Cataluña, razón por la cual por ahora las familias tienen que seguir acudiendo a la justicia para reclamar sus derechos lingüísticos centro por centro.