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El presidente de la Generalitat, Quim Torra (d), acompañado por el vicepresidente, Pere Aragonés, muy crítico con el discurso del jefe de la Guardia Civil en Cataluña / CG

Aragonès se borra y emplaza a Sánchez a hablar con Torra

El vicepresidente del Govern no quiere aparecer como el interlocutor de Sánchez, tras admitirlo el Gobierno y el líder del PSC, Miquel Iceta

22.10.2019 14:28 h.
3 min

Temor al vértigo. Esquerra Republicana sabe que tiene todos los números para gobernar la Generalitat y establecer algún puente con el PSOE, si gana las elecciones del 10 de noviembre. Pero no desea aparecer antes de hora como el ganador. Y, tras señalar el propio Gobierno de Pedro Sánchez que había mantenido contactos con Pere Aragonès –que nunca se han dejado de producir—y de que Miquel Iceta, el líder del PSC que ha señalado que el interlocutor ya no es el presidente Quim Torra, Aragonès ha dado un paso atrás.

El también consejero de Economía, ha señalado que “son los ciudadanos y los parlamentos los que eligen los interlocutores válidos. Es Sánchez quien debe sentarse con el presidente Torra para dialogar”, ha señalado en su cuenta de twitter, después de conocer que esos contactos los ratificaba el Ejecutivo de Sánchez y el PSC.

Torra coge aire

Según Aragonès, la cuestión debería zanjarse cuanto antes. “Basta de excusas y de irresponsabilidades”, sentencia. La reflexión en el seno de Esquerra es que, en estos momentos, lo mejor es recoger velas y esperar cómo reacciona el Gobierno de Sánchez, cómo se rebaja la tensión en las calles y buscar alguna salida con el nuevo Gobierno que surja de las urnas el 10 de noviembre.

Sin embargo, esa posible relación ya la ha aprovechado el PP, que cree que a medio plazo se producirá ese acuerdo, entre el Ejecutivo de Sánchez y Esquerra Republicana, cuando la formación de Oriol Junqueras gobierne la Generalitat. Eso, en todo caso, no está hecho.

Quim Torra coge aire con la admisión de una resolución en el Parlament, pactada entre Junts per Catalunya, ERC y la CUP, en la que se votará sobre la autodeterminación y la abolición de la monarquía, aunque será a mediados de noviembre, tras las elecciones generales.