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La consejera de Salut de la Generalitat, Alba Vergés, en una comparecencia / EFE

Vergés: "Hemos pedido médicos al Ejército"

La consejera de Salut alerta de que los hospitales "están al límite" y necesitan manos para frenar la expansión del contagio del coronavirus SARS-CoV-2

6 min

Tras rechazar la entrada del Ejército públicamente por activa y por pasiva, el Govern reconoce ya abiertamente que lo necesita. La consejera de Salud, Alba Vergés, ha admitido este jueves en Catalunya Ràdio que la Generalitat ha pedido ayuda a las Fuerzas Armadas.

“Hemos pedido médicos al Ejército”, ha reconocido la republicana, quien ha afirmado que se le ha enviado una carta al Gobierno en la que se pide que las Fuerzas Armadas manden profesionales médico-sanitarios de su cuerpo. “Lo que hace falta son manos”, ha dicho.

Sabadell

Las declaraciones de Vergés contradicen las acciones que se toman y anuncian desde la Generalitat. Este miércoles, el Govern trató de bloquear el hospital de campaña de Sabadell, reclamado por el ayuntamiento de la ciudad y sus vecinos, para mejorar la capacidad del Hospital Parc Taulí. Asimismo, CatSalut se niega a pagar los alojamientos a los militares desplazados e incluso evita que algunos de ellos hagan tareas de desinfección en residencias.

La consejera dice ahora que necesitan manos para ayudar. Tras las críticas recibidas por la gestión del hospital de campaña de Sabadell, rectifica y dice que sólo se les requirió que utilizaran otras técnicas para desplegar este equipamiento. Y que hacen falta.

Peticiones

No es la primera vez que el Govern tiene que dar marcha atrás en sus declaraciones contra el Ejército. Cuando se declaró el estado de alarma, el consejero de Interior, Miquel Buch, --e incluso el presidente catalán, Quim Torra-- rechazó la ayuda militar con el argumento de que otros lugares necesitaban más el apoyo de las Fuerzas Armadas, y se ha retractado.

La Dirección General de Atención a la Infancia y a la Adolescencia (DGAIA) ha reclamado la intervención de la Unidad Militar de Emergencias (UME) para desinfectar un centro de menores tutelados en Badalona (Barcelona) donde se han detectado cuatro casos de Covid-19 y otros 19 con síntomas.

"Al límite"

Las cifras de infectados en Cataluña siguen creciendo y superan ya los 21.000 casos, siendo la comunidad autónoma con más pacientes en las Unidades de Cuidados Intensivos (UCI). “Estamos al límite”, ha reconocido Vergés, quien subraya que “la velocidad de entrada de casos es mucho más alta que la de salida, que es muy lenta”, por eso buscan habilitar equipamientos para usar como centros sanitarios.

La voluntad es descongestionar los hospitales. El problema es cómo lo están haciendo, ya que documentos internos del Departamento de Salud llaman a no dar tratamiento a los mayores de 80 e incluso de 75 años. La consejera no entiende las críticas a este procedimiento ya que, asegura quitándose responsabilidades, que están siguiendo los consejos de los profesionales, que “son lo que tienen la última palabra”. Aun así, alega que “es evidente” que las personas mayores son más vulnerables, “porque algunas tienen patologías previas”.

Test

Otro de los problemas principales es que faltan test de detección rápida del coronavirus SARS-CoV-2, lo que provoca que las cifras que ofrece a diario la Generalitat no sean reales, sino muy inferiores a las reales. “Tenemos que dar datos oficiales”, se justifica Vergés.

Reconoce que algunos casos no se registran “porque no habrán entrado en el circuito sanitario”, como podría ser los centenares de muertes que se están produciendo en las residencias de personas mayores. Aun así, señala que este miércoles se ha firmado una resolución para que los servicios funerarios faciliten al Govern todos los datos de las defunciones. “Tener otro circuito nos puede ir bien”, asegura.

Residencias

La consejería también ha iniciado un programa con el Ayuntamiento de Barcelona, ciudad donde más de la mitad de las residencias tienen casos de Covid-19, para que estos centros de pequeña capacidad puedan derivar a sus residentes.

Asimismo, “se ha organizado un grupo de trabajo ad hoc” en la capital catalana, cuya voluntad es controlar los brotes en las residencias, “ver cómo se separan los pacientes infectados de los que no lo están” y vigilar las que no registran contagios para evitar que se produzcan.

Más confinamiento

El Govern espera recibir una remesa voluminosa de kits de detección rápida de coronavirus SARS-CoV-2 a finales de semana y lamenta no haber recibido, asegura, ninguna de las prometidas por el Gobierno. Con todo, advierte de que estas remesas se han de evaluar y validar si funcionan. Asimismo defiende que “las pruebas rápidas no nos salvan de nada. Van bien para pacientes en urgencias”, pero los resultados positivos que ofrecen no siempre son de fiar.

Vergés se muestra convencida, viendo cómo avanza la pandemia, de que “algún tipo de confinamiento se alargará más allá de Semana Santa”, aunque espera que se levante para algunos colectivos.