Javi García, candidato del PSC a las elecciones en Terrassa Barcelona
Javi García, candidato del PSC en Terrassa: "Soy el único que puede influir en Barcelona, Madrid y Bruselas"
El alcaldable, que tendrá 33 años en las elecciones, comparte sus recetas para revertir los problemas de la tercera ciudad catalana en su camino hacia los 250.000 habitantes
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El PSC de Terrassa ha apostado por un decidido relevo generacional para intentar recuperar la alcaldía del tercer municipio con más habitantes de Cataluña. Javier García Romero toma el testigo de la histórica dirigente Eva Candela al frente de la candidatura socialista con un perfil profundamente conocedor de la fontanería municipal, pero con una ambición política que trasciende los límites locales.
Cuando la ciudadanía acuda a las urnas en mayo del año que viene, García habrá cumplido los 33 años y se presentará con un diagnóstico tajante sobre el estado de la tercera ciudad catalana en población. Terrassa arrastra "ocho años perdidos" bajo el ejecutivo de Jordi Ballart (Tot per Terrassa) y no está preparada para absorber el crecimiento poblacional acelerado que la llevará de forma inminente a rebasar los 250.000 vecinos.
En esta entrevista concedida a Crónica Global, el líder del PSC egarense desglosa sus recetas para reducir la brecha socioeconómica que divide al municipio. Y frente a lo que define como una política local centrada en la gesticulación y replegada en sí misma, García pone en valor su trayectoria en el gobierno y la oposición para defender su gran baza diferencial: la capacidad de interlocución directa con la Generalitat, el Gobierno central y las instituciones europeas.
-Pregunta: Habla de "coser Terrassa". ¿Terrassa está dividida en dos?
-Respuesta: Terrassa es una ciudad a diferentes velocidades. Es decir, no hay una única Terrassa, no hay una sola ciudad. Hay diferentes ciudades dentro de la misma ciudad, y esto no es una percepción: son datos. Si analizas los indicadores socioeconómicos de la ciudad por barrios, ves diferencias socioeconómicas importantes entre el centro —principalmente la primera corona— y el resto, sobre todo los barrios más periféricos.
La renta media en el centro triplica la de algunos barrios como Torre-sana, Les Arenes o Ègara; también lo observas con otros indicadores como el desempleo, el nivel de estudios bajo o sin estudios, la población extranjera... en definitiva, índices socioeconómicos con grandes diferencias entre el centro y determinados barrios.
-¿Podemos hablar de una especie de abandono de algunas zonas?
-Hay muchos barrios, y esto no lo digo yo ni lo dice el PSC, solo hace falta pasear y hablar con los vecinos, que se sienten olvidados. Muchas veces esto se traduce en hechos concretos como la falta de inversión, la falta de servicios municipales o la falta de equipamientos, pero se nota sobre todo a partir de la segunda corona. El ayuntamiento, que al final es la administración más cercana, debe poder intervenir y garantizar unos mínimos en todos los barrios, porque si no lo hace el Ayuntamiento, no lo hará nadie.
-¿Qué inversiones o actuaciones concretas permitirían llevar a estas zonas más abandonadas a la misma velocidad que el resto de la ciudad?
-Cada barrio es una realidad diferente. Hay barrios donde necesitan equipamientos deportivos, otros donde hacen falta equipamientos sanitarios y otros donde se requieren infraestructuras. Hay realidades muy distintas. Pero creo que sí hay elementos comunes en toda la ciudad o en estos barrios más periféricos que tienen que ver con los servicios públicos más básicos, esenciales y cotidianos.
El Ayuntamiento presta una serie de servicios encomendados por la legislación que no acaban de llegar o no acaban de prestarse con la calidad que la ciudadanía demanda. Estoy hablando sobre todo de la limpieza, del mantenimiento del espacio público y de la garantía de la seguridad y la convivencia en los barrios.
-Que son las principales preocupaciones de la ciudadanía...
-Son preocupaciones que el barómetro señala, por lo que hay una base científica detrás. Pero no hace falta un barómetro: solo hace falta hablar con los vecinos, porque es algo en lo que todo el mundo coincide. Es evidente que la problemática está ahí. Algunos podrán pensar que está más acentuada o menos, ahí se puede entrar en matices, pero hay una realidad tan evidente de servicios básicos que no llegan y de problemas que no se resuelven —a los que hay que dar solución porque es obligación del Ayuntamiento— que se acaba generando esta sensación de frustración, abandono y dejadez.
Revertir esto es la prioridad absoluta.
"Terrassa no es una ciudad insegura. Pero hay problemas de convivencia y herramientas contra las ocupaciones y la multirreincidencia que el ayuntamiento no aprovecha"
-¿Terrassa tiene un problema con la seguridad?
-Quiero dejar claro que Terrassa no es una ciudad insegura en comparación con otras; de hecho, si analizamos los datos del Ministerio del Interior, vemos que el índice delictivo de Terrassa está por debajo de la media de otras ciudades. Por tanto, no debemos asumir discursos catastrofistas como hacen otros partidos de extrema derecha, que afirman que por Terrassa no se puede salir a la calle. No es así.
Pero sí es verdad que hay problemas de incivismo y de convivencia que acaban generando sensación de inseguridad. Nos lo dicen las encuestas y nos lo dice la gente en la calle. No podemos obviar la realidad.
-¿En qué ha fallado el gobierno de Jordi Ballart?
-Es verdad que el Ayuntamiento ha hecho un esfuerzo incrementando la plantilla de la Policía Municipal, pero aprobó hace un año escaso un plan de videovigilancia que simplemente era un catálogo de las cuatro cámaras que tenemos y se ha quedado en un cajón. Un instrumento como este no solucionará todo el problema de la ciudad, pero sí es un elemento que tienes como ayuntamiento para generar sensación de seguridad en los vecinos y para disuadir conductas incívicas o delictivas.
Por otro lado, el espacio público tiene mucho que ver con la seguridad. El mantenimiento del espacio público es quizás hoy el principal problema de la ciudad, pero es que una cosa está ligada a la otra. Si al salir de casa ves un espacio público de degradación, calles sucias, descuidadas, aceras por las que tienes que ir mirando dónde pisas por miedo a caerte, o esquivando baches con el coche, esa sensación de dejadez acaba generando también sensación de inseguridad. También se nota con la iluminación.
Son aspectos que no están estrictamente relacionados con la seguridad, sino con el espacio público, pero que repercuten en la inseguridad. Y además, tenemos problemas de convivencia e incivismo, de personas que incumplen las ordenanzas municipales. El Ayuntamiento tiene herramientas para actuar, pero no las utiliza con la contundencia adecuada.
Javi García, candidato del PSC a las elecciones en Terrassa Barcelona
-¿Por ejemplo?
-La ley permite que los ayuntamientos, por iniciativa propia, intervengan en una comunidad donde haya una vivienda ocupada por okupas que generen problemas de convivencia (ruidos, inseguridad, incivismo). Hago una pregunta retórica que ya he planteado y sobre la que no he obtenido respuesta: desde que este instrumento está en vigor, ¿cuántos desalojos ha instado el Ayuntamiento en estos casos? En Terrassa tenemos casos de ocupaciones conflictivas que generan graves problemas de convivencia.
Y en cuanto a la multirreincidencia, las recientes reformas legislativas permiten a los ayuntamientos personarse como acusación particular en los casos de delincuentes multirreincidentes e instar ante el juez medidas cautelares, como una orden de alejamiento de la ciudad. Lo que en épocas medievales se conocía como "el destierro". Tienes identificados a cuatro o cinco delincuentes que delinquen continuamente, a menudo con delitos menores cuyo juicio tarda mucho en llegar y, antes de llegar al final del procedimiento, puedes solicitar como medida cautelar que esa persona no pueda entrar en tu ciudad o en tu barrio.
Es un instrumento potente y estamos esperando a que el Ayuntamiento lo aplique.
-Respecto a las cámaras de seguridad que mencionabas, ¿proponéis que haya más?
-Sí, evidentemente. No diré una cifra exacta ahora porque no se trata de decir "pondré 300 cámaras", porque debe haber un rigor y trabajo técnico. Pero sabemos dónde hay que actuar: tenemos identificados puntos conflictivos en diferentes barrios donde, por la naturaleza del espacio público, se generan situaciones de inseguridad o problemas de convivencia (ciertas plazas, cruces de calles).
Lo que no sirve es decir «me preocupa la videovigilancia, apruebo un plan» para que quede bien el titular, y luego dejarlo en un cajón. Eso no da sensación de seguridad a nadie. Además, hay que hacerlo bien. Hace 3 o 4 años, el Ayuntamiento se gastó 15.000 euros en cámaras para controlar las conductas incívicas en el ámbito de la limpieza (vertidos en baterías de contenedores). ¿Sabes cuántas sanciones se han impuesto a raíz de esas cámaras? Ninguna. Cero. Porque no funcionaban desde el punto de vista operativo ni legal, y porque el propio software no funcionaba.
Cuando se instala tecnología hay que hacerlo con rigor; si no, es un malgasto de dinero público en una infraestructura inservible.
"Algunos partidos dicen que sufrimos una 'invasión'; no, oiga, es una migración desde Barcelona"
-Cuando hablas con los vecinos de diferentes barrios, ¿hablan también de la inmigración como un fenómeno que les pueda preocupar?
-No soy nadie para cuestionar la sensación de un vecino, es algo personal. Pero al entrar en diálogo y profundizar, te das cuenta de que hay discursos políticos que han calado en el ideario colectivo; discursos construidos sobre la mentira, el populismo y la falacia. ¿Existe preocupación? Sí, y no se debe obviar, pero la inmigración por sí sola no es un problema y vincularla con la delincuencia es una falacia.
Terrassa se ha construido históricamente gracias a la inmigración nacional e internacional, que la ha hecho crecer y posicionarse como una de las ciudades más importantes del país. Necesitamos personas que vengan a trabajar y a construir la sociedad. Y el principal flujo migratorio procede de Barcelona. En 2025, el 70% de los movimientos migratorios positivos en la ciudad venían de la provincia. Algunos partidos hablan de que "sufrimos una invasión"; no, oiga, es una migración desde Barcelona.
Ahora bien, un mensaje clarísimo: quien lo hace mal, lo paga. Quien incumple la normativa debe recibir las sanciones previstas en el ordenamiento jurídico. Los instrumentos existen y la administración competente debe aplicarlos.
-Si el PSC gobierna a partir de 2027, ¿mantendrá la gestión 100% pública de la empresa de recogida de residuos Eco-Equip o abrirá la puerta a licitar lotes a empresas privadas?
El problema no es de gestión pública, mixta o privada. Tenemos una empresa municipal desde hace muchos años y no tenemos la intención de cambiar el sistema de gestión; quiero dejarlo muy claro. Hoy estamos en cifras récord de presupuesto para Eco-Equip y la empresa sigue sin funcionar y los problemas de gestión persisten.
El Ayuntamiento se acaba de gastar más de 200.000 euros en una consultoría externa para que nos diga cómo gestionar la empresa. Tener que recurrir a una consultoría externa por ese importe para que te diga cómo gestionar tu propia empresa demuestra que tienes un problema de gestión. Y lo peor es que no vemos que eso se traduzca en mejoras operativas u organizativas.
-¿En qué quedó la refundación de Eco-Equip?
-La supuesta «refundación» de Eco-Equip anunciada por el gobierno municipal consistió únicamente en cambiar el logotipo. A nivel de imagen tendrá su impacto, pero el problema de Eco-Equip no es el logo, es la gestión.
No puede ser que en el mes de agosto haya más personal trabajando en limpieza viaria y recogida de residuos que en el mes de mayo. La actividad en la ciudad en agosto es muy inferior a la de mayo (escuelas cerradas, gente de vacaciones), lo que se traduce en una menor generación de residuos. Este ejemplo demuestra que algo no se está haciendo bien, y eso no se arregla invirtiendo más dinero cada año, sino gestionando la empresa.
-¿Terrassa está preparada para acoger a 250.000 habitantes?
-No. El POUM actual es de 2003 y ha quedado completamente desfasado. Terrassa crece rápidamente (236.000 habitantes hoy) debido a la migración procedente principalmente de Barcelona y su primera corona, donde la vivienda es inaccesible.
Para absorber este crecimiento es necesario ampliar la red sanitaria, escuelas, equipamientos para personas mayores, aparcamientos y transporte público. En vivienda, el Ayuntamiento lleva 15 años sin promover vivienda pública directa. Tras el pacto presupuestario del PSC se retomarán dos promociones, pero hay que acelerar el ritmo porque Terrassa tiene suelo disponible, pero los promotores y los constructores tardan un año en recibir una licencia, por lo que prefieren irse a Sabadell, donde tardan dos meses.
Y además, hace falta liderazgo político del alcalde. Criticamos que el alcalde carece de liderazgo político fuera de la ciudad. Su proyecto no sale de la frontera municipal. "Tot per Terrassa" es un eslogan muy bonito, pero a la hora de la verdad implica una pérdida de influencia y capacidad de incidir donde se toman las decisiones (Barcelona, Madrid, Bruselas). Para afrontar este reto de 250.000 habitantes necesitamos influir allá donde se deciden las cosas.
Javi García, candidato del PSC a las elecciones en Terrassa Barcelona
-¿Y en usted, los vecinos encontrarían un alcalde capaz de influir en Barcelona, Madrid y Bruselas?
-Con todo el respeto para todos, soy el único candidato que puede ofrecer esto. Como candidato socialista a la alcaldía de Terrassa, puedo sentarme e incidir allí donde se toman las decisiones a todos los niveles, en Cataluña, en España y en Europa. El resto de partidos pueden tener la voluntad, pero por el contexto político actual, quien tiene mejor capacidad de influencia es el PSC y yo como alcalde.
¿Cuántas veces el alcalde Ballart ha ido a Madrid? Las podremos contar seguramente con los dedos de una mano, así, que a Bruselas ya ni te cuento. Terrassa, la tercera ciudad de Cataluña, no se lo puede permitir. Para alcanzar ese reto, hace falta un liderazgo que se implique y salga de la ciudad a todos los niveles: Cataluña, España y Europa.
-¿La B-40 es una de las claves para preparar a Terrassa para este crecimiento?
-Totalmente. La B-40 tiene un papel de vía de gran capacidad que nos conecta con el Baix Llobregat y el Vallès Occidental, pero sobre todo debe tener un papel de ronda interna para descongestionar el tráfico interno por el centro de la ciudad. La B-40 es una herramienta principal, así como transformar la Ronda de Ponent y la Avinguda del Vallès para que hagan función de rondas.
La B-40 debe llegar a Sabadell, eso lo tenemos muy claro y nadie lo pone en duda. Y no solo a Sabadell, sino conectar con Granollers y Mataró para tener el cuarto cinturón completo, pero a Sabadell debe llegar lo antes posible. Además hay que adaptarla a la trama urbana con nuevas conexiones con barrios como Les Arenes o Can Boada para descongestionar el tráfico urbano.
-¿Y respecto a la Zona de Bajas Emisiones (ZBE)? ¿Cómo conjugar la sostenibilidad con las necesidades de vecinos y comercios?
-La ZBE puede gustar más o menos, pero hay poco margen político: es una obligación legal que Terrassa debe aplicar. Cuestionarla sería una irresponsabilidad. Ahora bien, debemos reconocer que tiene efectos que perjudican a una parte de la población que no puede cambiarse de coche. Decirle a esa persona que no puede circular le genera un problema.
Debemos plantearnos qué decisiones tomamos para mejorar la calidad del aire de forma compartida. ¿La ZBE ayuda? Sí. ¿Genera problemas? También. Sin cuestionar la ZBE, podríamos pensar en otras fórmulas alternativas para mejorar la calidad del aire, como la plantación de árboles. Terrassa tiene aproximadamente 3.000 alcorques vacíos sin replantar. Hay un camino brutal por recorrer para ofrecer refugios climáticos naturales. Un árbol es el mejor refugio climático natural. Al tomar decisiones, debemos pensar en el conjunto de la población y ofrecer soluciones imaginativas y alternativas.
-Hemos hablado de falta de influencia, seguridad, limpieza... ¿Cuál es el principal fracaso según el PSC del gobierno de Jordi Ballart?
Terrassa en los últimos 7 u 8 años no ha avanzado. Han sido mandatos perdidos que no han servido para identificar ninguna actuación ni acción realmente transformadora. Terrassa ha tenido épocas de transformación real (con Manuel Royes, con Pere Navarro que consolidó una ciudad referente con universidad, parque audiovisual, centros tecnológicos...). Ahora nadie sabe identificar un solo proyecto o gran actuación del gobierno de Ballart. Es un gobierno que ha intentado limitarse a la gestión del día a día y ni siquiera lo ha conseguido, porque los problemas del día a día siguen ahí y algunos se han agravado. Han sido 8 años perdidos.
"El alcalde Ballart nunca ha estado en la oposición, siempre ha gobernado y no conoce cómo funciona el ayuntamiento desde allí"
-De cara a las elecciones de mayo del año que viene, si la mayoría exige alianzas, ¿cuáles son las líneas rojas del PSC?
-Siempre lo hemos dicho: la línea roja del PSC es la extrema derecha en todas sus expresiones (Vox, Aliança Catalana, etc.). Es la única línea roja. Somos conscientes de que en Terrassa no habrá mayorías absolutas y habrá que hacer un esfuerzo para gobernar la ciudad.
-Tiene 32 años, 33 en un mes. ¿Esto puede ser visto como un hándicap o como una ventaja a ojos del elector?
-No lo sé. Me puedo considerar joven para liderar un proyecto como el del PSC en Terrassa, pero la edad por sí sola ni es un hándicap ni un valor. Lo importante es dar soluciones a los problemas. Tengo experiencia política municipal en el Ayuntamiento, tanto en el gobierno como en la oposición. Haber estado en ambos lados te permite conocer la administración como nadie y saber qué se puede y qué no se puede hacer.
El alcalde Ballart, por ejemplo, nunca ha estado en la oposición, siempre ha gobernado y no conoce cómo funciona el ayuntamiento desde la oposición.
-¿Debemos esperar un modelo rupturista respecto al legado de Eva Candela o uno de continuidad?
Ni una cosa ni la otra. Cada uno representa unas formas de ser y de hacer. El modelo de Eva Candela es el modelo del PSC, por tanto es el mío también. Rupturismo ninguno. Continuidad tampoco del todo porque cada uno tiene su carácter. Eva Candela es un ejemplo de gestión pública intachable y hace una labor importantísima en el Parlament de Cataluña al servicio de Terrassa. Nos complementamos.
-Esta entrevista tiene lugar en agosto. ¿Podrá hacer vacaciones o no habrá descanso?
-Pocas vacaciones. Algún día tendré que hacer porque venimos de meses muy intensos y a partir de septiembre no habrá ni un día de descanso. Haré alguna escapada de fin de semana con amigos, pero no como otros años.