Fotomontaje de Gabriel Rufián junto a la diputada Ana Balsera, con el hemiciclo del Congreso de los Diputados de fondo

Fotomontaje de Gabriel Rufián junto a la diputada Ana Balsera, con el hemiciclo del Congreso de los Diputados de fondo

Política

Ana Balsera, la diputada de 'Santako' que Rufián quiere llevarse a Madrid

ERC da por hecho que el portavoz parlamentario será de nuevo su candidato y abre la puerta a que tenga un papel decisivo en la confección de las listas a las próximas elecciones generales, aunque la decisión final será colegiada

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Al final resulta que todo el show de Gabriel Rufián solo buscaba ganar poder negociador frente a la cúpula de su partido a la hora de confeccionar las listas al Congreso de los Diputados en las próximas elecciones generales, para las que como mucho faltan 14 meses.

Algunas voces internas de ERC apuntan que, más allá de que realmente creyese que la coalición entre izquierdas nacionales y nacionalistas era la mejor fórmula para frenar a la ultraderecha, el diputado republicano sabía desde el principio que su formación nunca iba a estar dispuesta a ello.

Y que ha utilizado esta propuesta, aprovechando la debilidad de la izquierda a la izquierda del PSOE y su popularidad en los medios de comunicación de Madrid para promocionarse, situarse como "imprescindible" e imponer a perfiles de su confianza en la próxima candidatura al Congreso.

Este ha sido el objetivo, sospechan internamente, de los actos que ha celebrado en Madrid junto al diputado regional Emilio Delgado (Sumar - Más Madrid) o en Barcelona junto a la exministra Irene Montero (Podemos), al que seguirá uno próximamente junto a la exvicepresidenta valenciana Mònica Oltra, de Compromís.

Mientras los dos primeros fueron vistos con recelo por Oriol Junqueras, líder de la formación, este último es distinto, pues la formación regionalista y ERC negocian una coalición para presentarse conjuntamente en la Comunidad Valenciana, algo que sí avalan al tratarse, para ellos, de "Països Catalans".

Este siempre ha sido el límite de ERC en el marco de unas generales, como Rufián sabía. Y al rechazo de EH Bildu o BNG se le suma, también, que la fórmula de "una provincia, un partido" implicaría que los republicanos pudieran quedarse fuera de Barcelona, donde los Comuns les superaron en 2023.

Así, pues, pese a que el portavoz parlamentario sigue apareciendo como uno de los políticos mejor valorados en el resto de España, la cúpula de ERC da por hecho que Rufián será su candidato —las encuestas, además, son buenas para ellos— y que escucharán su propuesta para las listas.

Clima "irrespirable"

Y es que el clima en el actual grupo parlamentario en el Congreso, explican fuentes internas, es "irrespirable": la mayoría de los siete diputados no se hablan con su jefe de filas, le critican constantemente y discrepan de su beligerancia con Junts, que es absoluta desde su ruptura con el Gobierno.

"Si no, me voy", ha dicho en varias ocasiones el diputado, que quiere un equipo de su confianza, y ha insinuado en algunos círculos que quiere vetar a algunos de sus actuales compañeros, como por ejemplo Jordi Salvador, que dijo hace poco de Rufián que "la paciencia tiene un límite".

Por ahora, no se ha producido ninguna reunión en la que el portavoz le haya trasladado a Junqueras una propuesta de nombres, así como el resto de las "condiciones" que aseguró que plantearía a la dirección a cambio de "aceptar" volver a ser el candidato, como todas las partes quieren.

Ana Balsera

Pero sí hay un perfil que podría dar el salto del Parlament a Madrid y que el líder republicano habría manifestado querer en "un buen puesto" de las listas por Barcelona; y es el de la actual diputada Ana Balsera, amiga de Rufián "desde hace muchos años" al ser ambos de Santa Coloma de Gramenet.

Se trata de una licenciada en Derecho por la Universitat Pompeu Fabra y colegiada en el ICAB que entró en el Parlament tras las elecciones de 2021, ganando protagonismo en el seno del grupo y representando a la Cataluña hija de la inmigración que Rufián reivindica frente a la "Cataluña pura".

Es, junto al veterano Joan Tardà y un Junqueras que, pese a sus diferencias, sigue siendo su gran valedor en el partido, uno de los grandes apoyos internos de Rufián, alguien de máxima confianza frente a buena parte del partido, que rechaza tanto sus posturas como su tono polémico.

Y fue de las pocas caras conocidas que acompañó a Rufián en el acto celebrado junto a Montero en el auditorio del Campus de la Ciutadella de la UPF, que recibió el plantón tanto de Junqueras como del resto de pesos pesados del partido, además de ningún conseller del Govern de Pere Aragonès.

Otras opciones

Mientras de los actuales diputados podría repetir la “muy junqueristaInés Granollers, que en muchas ocasiones media entre Rufián y el resto, el diputado, por contra, no descarta insistir en que otras formaciones como la CUP puedan incorporarse a una candidatura "abierta", pero solo catalana.

En este sentido, Laure Vega sería un perfil con el que Rufián manifiesta a menudo una gran afinidad; aunque todo esto se decidirá, en última instancia, en los órganos correspondientes, cuyo reglamento se aprobó en el último Consell Nacional republicano y no descarta la celebración de primarias.

Respecto a los Comuns, que desde un primer momento sí apoyaron la iniciativa del portavoz de ERC de sumar esfuerzos, parecen centrados en repetir la coalición Sumar junto a Izquierda Unida y Más Madrid, por ahora, aunque el proyecto se encuentra en fase embrionaria.

Con el lema Un paso al frente, algunos líderes del espacio que hoy comparte gobierno con el PSOE también se han movilizado, pero sigue sin haber concreciones —ni candidato, tras la renuncia de Yolanda Díaz—. Y tampoco negociaciones con Podemos, que en 2023 sí formó parte del proyecto.

Plurinacionalidad

Todo esto, finalmente, está dejando espacio a que Pedro Sánchez tome la bandera de la plurinacionalidad para ganar terreno por la izquierda, y está siendo el exjefe de gabinete del presidente, Iván Redondo, quien está tanteando cómo sienta este concepto entre los votantes socialistas.

Hay margen, puesto que el líder socialista insiste en que las elecciones serán en 2027, y la excusa para alargar la legislatura es ahora la presentación de un proyecto de presupuestos. A la espera de si logra los apoyos para aprobarlos, que parece muy complicado, el tablero se sigue moviendo.