Salvador Illa y Alícia Romero, en un pleno del Parlament

Salvador Illa y Alícia Romero, en un pleno del Parlament

Política

La sociovergencia asoma en la votación del último suplemento de crédito del Govern

Crecen las voces en Junts que abogan públicamente por aprobar los presupuestos de Illa en julio si no fructifican las negociaciones con ERC, que sí apoyará este miércoles en el Parlament la inyección de 6.000 millones a las cuentas prorrogadas

Contenido relacionado: Trias pide sociovergencia

Llegir en Català
Publicada
Actualizada

Noticias relacionadas

La actual mayoría progresista del Parlament convalidará este miércoles un suplemento de crédito de casi 6.000 millones de euros.

Se trata de una inyección ya aprobada en el Consell Executiu destinada a que las finanzas de la Generalitat no se resientan tras una nueva prórroga presupuestaria, la tercera consecutiva, que también se ratificará mañana.

Un parche acordado con ERC en el marco de la retirada de las cuentas, hace un mes, que también apoyarán los Comuns.

Y que, según se han comprometido las partes, será el primero y último --el año pasado hubo tres-- antes de la aprobación de las nuevas cuentas, que el Govern y sus socios republicanos han fijado para el mes de julio, cuando prevén que habrán resuelto sus diferencias.

Acuerdos estancados

El relevo al frente del ministerio de Hacienda, pues su anterior titular María Jesús Montero suponía el principal escollo para cumplir los acuerdos de investidura como exigió entonces el socio principal del Ejecutivo de Salvador Illa, invita a ambos al optimismo, aunque sigue siendo comedido.

Las negociaciones están en el mismo punto que hace un mes y no ha habido avances más allá del movimiento unilateral de ERC para la creación del consorcio de inversiones, que debe votarse en las próximas semanas en el Congreso de los Diputados y contar con los votos de Junts, a quien los republicanos ya presionan a través de las patronales.

No ha terminado de quedar claro, en esta línea, si el partido de Oriol Junqueras renunciará a otros frentes abiertos como la nueva financiación o el traspaso del IRPF --que también dependen de la voluntad del Gobierno y de una mayoría absoluta en Madrid--, como líneas rojas para las cuentas.

Sociovergencia o elecciones

ERC, que tiene presiones de sus opositores internos para no bajar sus exigencias, decidirá de nuevo a última hora en función de si consideran que les beneficia o no el adelanto electoral, que, como ocurrió tras la última presentación de las cuentas, volverá a estar sobre la mesa.

Y de ello dependerá también la aplicación de la amnistía para que el líder de los republicanos pueda ser el candidato a la Generalitat, como desea, y que el Govern, como hasta ahora, no tenga otro socio con quien sacar adelante los dos años que teóricamente quedan de legislatura.

Es precisamente lo que, aunque se presenta como improbable, propone el sector pragmático de Junts representado por el expresident Artur Mas, el exconseller Jaume Giró o el exalcalde de Barcelona Xavier Trias, que ayer se pronunció decididamente a favor de llegar a acuerdos con el PSC en contra de lo que promueve día a día la dirección de su partido.

Y lo que cada vez parece menos problemático en el seno de los posconvergente, donde admiten que --salvo por la independencia, que sigue siendo un detalle importante-- el programa de ambos partidos tiene "más puntos en común que en contra".

Los motivos

La sociovergencia, que ha sido un deseo de muchos desde la recuperación de la democracia, se reclama ahora, especialmente, desde sectores que se encuentran muy cómodos con Illa pero no tanto con los Comuns, a quienes acusan de empujar a los socialistas a la izquierda tanto en Cataluña como en Madrid en sectores clave como la vivienda.

Las patronales, en este sentido, se han manifestado a favor del entendimiento entre ambos; y de alguna manera el Junts oficialista ha querido argumentar que es "imposible" porque Illa ya ha decidido socios y no les tiene en cuenta y, asimismo, porque no bajan impuestos, sin ser tajantes respecto a si cabría algún tipo de acuerdo, pues, si el Govern acometiera las rebajas fiscales que piden.

Este miércoles, en esta línea, también se vota en el Parlament una proposición de ley de los de Carles Puigdemont para suprimir el impuesto de sucesiones y deflactar el IRPF, que no tiene ninguna opción de prosperar al oponerse los socialistas y mantendrá a las partes enfrentadas.