El humorista Jair Domínguez a su llegada a la Audiencia de Barcelona, a 14 de abril de 2026 EuropaPress
Jair Domínguez niega haber hecho un llamamiento a la violencia contra Vox
La formación política pide dos años por decir que a fascistas y nazis "se les combate con un puñetazo en la boca"
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El humorista Jair Domínguez ha defendido que “en ningún caso” pretendía incitar a la violencia contra Vox cuando afirmó que “al fascismo, a los nazis, se les combate con un puñetazo en la boca” en un programa de Catalunya Ràdio emitido dos días después de las elecciones del 14 de febrero de 2021, en las que Vox accedió por primera vez al Parlament.
Así lo ha manifestado durante el juicio por presunta incitación al odio promovido por Vox, celebrado este martes en la Audiencia de Barcelona, donde la Fiscalía ha decidido no formular acusación contra el humorista.
Domínguez, que contestó a todas las partes salvo a la acusación particular, explicó que en la sección ‘Bon dia de merda’ —que definió como un espacio de opinión con tono irónico y sarcástico— mencionó a Vox en la primera parte de su intervención, mientras que en la segunda abordó el significado “histórico” del fascismo y el nazismo.
Personaje
El humorista señaló que el personaje que interpreta tanto en radio como en televisión es “una versión exagerada” de sí mismo, con un enfoque humorístico, y que el público es consciente de ello, ya que en otras ocasiones ha sido cuestionado por su estilo histriónico.
A preguntas de su abogado, Jaume Alonso-Cuevillas, sobre el sentido literal de sus palabras, insistió en que se trataba de “una metáfora”, una manera de expresar la necesidad de oponerse al auge del fascismo y el nazismo. Añadió que no aludía a nadie en concreto ni estaba defendiendo el uso de la violencia.
Testigo
El único testigo en comparecer fue un agente de la Comissaria General d’Informació de los Mossos d’Esquadra, encargado de elaborar un informe por orden del juzgado de instrucción.
Sobre el contexto de los hechos, el agente indicó que existía una “polarización política”, pero tras analizar si las palabras podían haber generado reacciones violentas, no se detectó ningún caso significativo relacionado con la emisión del programa.
Contexto
También destacó que se trataba de una intervención de poco más de un minuto, con un tono irónico y sarcástico, centrada en el análisis de los resultados electorales autonómicos: “En ningún momento apreciamos un hecho concreto que pueda vincularse con estas declaraciones”.
Por ello, la Fiscalía solicitó la absolución al considerar que, aunque ciertas expresiones puedan resultar inapropiadas, solo los casos más graves de incitación al odio deben ser sancionados penalmente, y en este caso no se dan esos requisitos. Subrayó además que se produjo en un contexto humorístico, de forma puntual, sin provocar reacciones en la audiencia ni dirigirse a un colectivo vulnerable.
Defensa
La defensa pidió igualmente la absolución o, de forma alternativa, la aplicación de la atenuante muy cualificada de dilaciones indebidas debido al retraso de más de cinco años en el procedimiento. También solicitó que Vox asumiera las costas judiciales y reiteró que las palabras de Domínguez no incitaron a la violencia, “aunque el tono pudiera parecer duro”.
Por su parte, Vox sostuvo que las declaraciones estaban “dirigidas a sus votantes” y mantuvo su petición de dos años de prisión para el humorista.
CCMA
En la fase de cuestiones previas, el tribunal acordó que el juicio se celebrara sin la participación de la Corporació Catalana de Mitjans Audiovisuals (CCMA), a la que Vox reclamaba una sanción económica.
El presidente del tribunal anunció que la CCMA quedaba fuera del proceso al no haber podido intervenir durante la instrucción del caso, una decisión aceptada por la Fiscalía y la defensa, pero rechazada por Vox.