Fotomontaje de Ignacio Garriga en Ripoll

Fotomontaje de Ignacio Garriga en Ripoll

Política

Vox desembarca en Ripoll, feudo de Sílvia Orriols, tras el escándalo del imán

El secretario general y líder del partido en Cataluña, Ignacio Garriga, se desplaza este jueves a la ciudad con la intención de competir con Aliança Catalana por el voto islamófobo

El caso ha vuelto a poner en el foco a la mezquita Annour, la misma en la que predicó Abdelbaky Es Satty, cerebro de los atentados de Barcelona y Cambrils de agosto de 2017

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Cuando el pasado sábado salió a la luz que el imán de la mezquita de Ripoll había sido detenido por agredir sexualmente a una niña de 13 años, fue inevitable intuir el ruido que generaría al respecto la alcaldesa islamófoba de la ciudad, también diputada y presidenta de Aliança Catalana.

Fue la propia Sílvia Orriols quien avanzó la noticia a través de sus redes sociales, indignada porque fue una vecina y no el Govern quien se lo comunicó –había sucedido dos días antes– y pidiendo el cierre de este centro de culto; en el que, dijo, también se llama a "matar infieles".

La mezquita Annour, de la que Allal El Kartit ha sido apartado hasta que se dirima judicialmente si tocó los pechos y mordisqueó a la menor, fue la misma en la que predicó durante años Abdelbaki Es Satty, el cerebro de los atentados de Barcelona y Cambrils.

Y siempre ha sido un objetivo a batir para la ultraderecha independentista, que llegó al gobierno de este pueblo prepirenaico en 2023, entró en el Parlament de Cataluña al año siguiente y ya roza los 20 escaños en las encuestas a partir de su discurso contra los "usos y costumbres" del Islam.

Garriga, a escena

El auge de Orriols en la Cataluña interior, no obstante, parece ser compatible con el de Vox, que si bien crecería con más fuerza en el cinturón metropolitano también pretende dar la batalla en municipios como Ripoll, donde este jueves se desplaza, con este propósito, Ignacio Garriga.

El secretario general y líder de los ultraderechistas en Cataluña se dirigirá a los medios desde la plaza del Monestir, en el centro de la localidad, y anunciará in situ una nueva ofensiva de la formación contra la "islamización de Cataluña", que trasladarán la próxima semana al Parlament.

Entre las medidas figuran la prohibición del burka y el niqab: una cuestión que también han planteado esta misma semana en el Congreso de los Diputados y que no ha salido adelante por los votos en contra de Junts, aunque ha situado el debate de nuevo en el centro y ha forzado incluso a la izquierda, véase el president Salvador Illa, a rechazar el velo integral.

También propondrán eliminar los menús halal de las escuelas, algo que impulsarán en los municipios donde Vox tiene representación –que no es el caso de Ripoll–, y visitarán la mezquita en la que se produjo la presunta agresión sexual de El Kartit, con posibles contramanifestaciones.

Más manifestaciones

La inmigración, en este sentido, sigue siendo un gran negocio para el partido de Garriga; que consigue penetrar en los barrios más humildes –históricos votantes socialistas– y, como Orriols, consigue que cada vez más gente apoye las deportaciones masivas que defienden.

En esta línea, Vox ha anunciado que convocará manifestaciones en distintas ciudades catalanas durante los próximos meses para denunciar la "grave situación" derivada de la "inslamización" y la "inmigración masiva". La primera de ellas será en Tarragona el próximo 18 de marzo.

Mensaje claro

En cualquier caso, el mensaje es claro. El número dos de Santiago Abascal se desplaza al feudo de Aliança Catalana, donde nació y donde mantiene su sede oficial, con la intención de capitalizar, también, la presunta agresión sexual del imán, que ha sacudido nuevamente a la localidad.

El caso encaja perfectamente con los postulados que tildan al Islam de "machista" y de "un peligro para las mujeres" de forma genérica. Y más allá de que no es su plaza fuerte, Vox quiere pescar en el bressol de Cataluña y consolidar su expansión territorial en todos los rincones de España.