Política

Juli Fernández: “Espero que Junts reflexione con la financiación como lo ha hecho con el FLA”

El secretario general de Economía de la Generalitat de Cataluña defiende la ordinalidad del nuevo modelo, y afea a Puigdemont y Foment su rechazo a una propuesta que ve como la última vía para "salvar" los servicios públicos

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El nuevo modelo de financiación pactado entre PSC y ERC encara una fase decisiva para el autogobierno de Cataluña. Pese a las críticas de la oposición, el Govern defiende que la propuesta inyectará recursos inéditos en los servicios públicos. E insta a Junts a decidirse entre el avance pragmático o el bloqueo.

En una entrevista concedida a Crónica Global, el secretario general de la conselleria de Economía, Juli Fernández (Jaén, 1962), analiza las claves de un sistema que busca la "ordinalidad" para Cataluña sin romper la solidaridad.

Asimismo, prioriza los "pasos sólidos" por encima del calendario para evitar el fraude fiscal en la recaudación del IRPF por parte de la Administración catalana.

Durante la charla --celebrada después de que el también presidente del ICF acudiera con la consellera Alícia Romero al tenso Consejo de Política Fiscal y Financiera de la semana pasada-- el economista defiende la "valentía" de una propuesta que busca frenar la infrafinanciación acumulada.

Fernández, histórico exalcalde del municipio gerundense de Palafrugell, también considera que la patronal Foment se precipitó en su veredicto contrario. Y asegura que, frente al "todo o nada" de Junts, este modelo es la única vía viable para blindar el autogobierno.

¿Qué mejoras tangibles notará un ciudadano de Palafrugell o del área de Barcelona con la nueva financiación?

Si el Govern hace un buen uso de los nuevos recursos, habrá mejores servicios públicos en sanidad, educación, derechos sociales… Esos serán los primeros efectos. El actual modelo amenaza el estado del bienestar. Está caducado desde 2014 y, cada año que pasa, empeora la situación porque sus déficits van consolidándose. Si no se renovara, no quiero ni imaginar cómo estaríamos no solo en Cataluña, sino en Valencia, Murcia u otras comunidades. Prácticamente no podríamos ni pagar nóminas.

Todas las comunidades menos Cataluña se han opuesto. ¿La Generalitat recibe un trato preferente bajo el nuevo modelo?

Creo que estas comunidades no se han leído la propuesta, ni han hecho ningún cálculo, porque de haberlo hecho verían que tendrán bastantes más recursos. Es incomprensible que no lo acepten. Se oponen porque viene de Cataluña y de un gobierno socialista en Madrid. La gran obsesión del PP es intentar que el Gobierno se marche lo antes posible. Y es injusto porque estarán perjudicando a sus ciudadanos. Ponen en riesgo que sus servicios públicos no mejoren.

¿Cómo explicará el presidente de Andalucía que renunciará a 4.800 millones de euros para mejorar su sanidad o su educación? En el Consejo no hubo un debate sólido y empezaron a decirnos al PSC que el dinero era para pagar el caviar o el cava. Yo les invito a hacer una propuesta alternativa, a poner números. Todos los modelos de financiación, del 2001, 2009 y 2025, han sido liderados por Cataluña. Y cuando el modelo de 2014 caducó, el PP tenía mayoría absoluta y no lo cambió.

¿Deben explicar mejor el modelo al PP o son ellos los que no quieren entenderlo?

Yo creo que ni quieren entenderlo, ni quieren explicarlo: solo critican. De lo contrario, lo analizarían y verían que es muy difícil criticarlo. ¿Es mejorable? Seguro, pero que hagan una propuesta. Ellos hacen una enmienda a la totalidad para volver a la casilla de salida y hacer un pacto entre todos, pero eso se ha demostrado que es imposible. Dudo mucho de que el PP haga alguna propuesta de mejora.

¿Entiende la posición de Junts?

Tampoco. Solo confío en que se den cuenta de que cuando hemos jugado al todo o nada nos hemos quedado en nada. Sin que ellos renuncien a su objetivo, que es el concierto económico, este modelo es mucho mejor que el que tenemos. Espero que hagan la reflexión que han hecho con el FLA, con el que en un principio se negaban rotundamente y ahora dicen que lo votarán.

La consejera de Economía y Hacienda de Cataluña, Alicia Romero, la vicepresidenta primera del Gobierno y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, y el presidente del ICF, Juli Fernández, durante el Consejo de Política Fiscal y Financiera (CPFF), de febrero de 2025

La consejera de Economía y Hacienda de Cataluña, Alicia Romero, la vicepresidenta primera del Gobierno y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, y el presidente del ICF, Juli Fernández, durante el Consejo de Política Fiscal y Financiera (CPFF), de febrero de 2025 Europa Press

¿Cómo se puede asegurar la estabilidad temporal de un modelo cuestionado por toda la oposición y con reticencias dentro de su partido?

Hay que matizarlo. Sumar y Compromís han manifestado dudas, pero no se han posicionado en contra. Confío en que a medida que tengan toda la información y cálculos, los grupos que tienen dudas cambien su posición. Al Gobierno le corresponde buscar consensos y seguro que lo hace. Nosotros ayudaremos a hacer pedagogía del modelo, porque la alternativa es mantener algo que pone en riesgo los servicios públicos de Cataluña y de toda España.

¿Cómo se fija la “cuota de solidaridad” que Cataluña aportará al sistema común?

Igual que en el modelo anterior. Cada territorio aporta un 75%, se nivela por la media y los que queden por debajo reciben compensación y los que están por encima, son los aportantes. Y estos son los mismos que antes: Madrid, Cataluña y Baleares. Cataluña sigue siendo solidaria y Madrid y Baleares también, porque somos los territorios con mayor capacidad tributaria.

Si el Govern defiende que el nuevo modelo dará más recursos, es lógico preguntarle si eso se traducirá en menos presión fiscal o solo en más gasto público.

El Govern quiere garantizar los servicios públicos. Por tanto, haríamos un mal favor si dijéramos que, porque tenemos los recursos, bajaremos los impuestos. Pero tampoco los subiremos. Cuando recibamos los recursos públicos, ajustaremos nuestros departamentos, que están muy tensionados, especialmente Salud, Educación y Derechos Sociales. Y si no fuera suficiente para mejorar las coberturas que damos a los ciudadanos y se puede hacer el ajuste de algún tributo, lo haríamos. Pero el objetivo primero no es que con estos recursos el Govern se dedique a bajar impuestos, como ha dicho alguna patronal.

¿Cómo leen la reacción de la patronal Foment? ¿Les ha sorprendido su severidad?

Sí, porque emitió su comunicado antes del mediodía, justo cuando acabó la rueda de prensa de la vicepresidenta, sin mirar la información ni tampoco avisar. No es bonito. Yo creo que se precipitó. Es un modelo que puede ser mejorable, de acuerdo, y también puede tener matices. Pero decir que es insuficiente… Depende de cuál sea tu objetivo. En cualquier caso, él sabrá por qué lo hace. Como con Junts, intentaremos que entiendan que es una buena propuesta.

¿Qué esperaban que dijera?

Podría haber dicho “es un avance, lo analizaremos, miraremos cómo queda y haremos propuestas”, como hicieron Pimec, la Cambra y el resto de patronales. Nosotros queremos tener buenas relaciones con todo el mundo y más con los agentes sociales, y es obvio que Foment es un agente social a tener en cuenta porque representa una parte importantísima del tejido productivo de Cataluña. Pero eso no quiere decir que no podamos discrepar también; ahora bien, se precipitó haciendo tan rápido esa manifestación.

¿Es deseable una Cataluña bajo un concierto económico?

Estamos por la labor de que Cataluña sea un territorio dentro de España, apostamos por la solidaridad con sus territorios y por el régimen común. Esta propuesta garantiza una mejor financiación para Cataluña dentro de la estructura federal que ha defendido siempre el PSC y el PSOE.

Juli Fernández

Juli Fernández SIMÓN SÁNCHEZ Barcelona

¿Este modelo es el que más se le puede acercar a un concierto económico sin obligar al resto del Estado a subir el IRPF general para compensar la no aportación de Cataluña?

En ningún momento esos 21.000 millones implicarán aumentar impuestos. Esa bolsa que pone el Gobierno en el sistema es fruto de la evolución económica de los últimos años y de cómo se están comportando las capacidades tributarias. Los 21.000 millones se dejan de gestionar para que las comunidades tengan mejores servicios públicos. Es una apuesta valiente. Los saldos tributarios acumulados desde el año 2021 hasta 2025 dan para llevar a cabo este esfuerzo tributario sin subir impuestos.

¿Las correcciones que introduce este modelo son suficientes para resolver la llamada “infrafinanciación acumulada”?

Es muy difícil recuperar todo el importe acumulado, pero lo que se trata es de intentar acotar y que no crezca más. Este modelo nos ayuda a reducir diferencias. ¿Podemos recuperar los últimos años? No. Es imposible y, quien lo diga, se estará engañando. Es una ventana de oportunidad y tardaremos mucho en tener otra así.

¿Qué margen ve para compatibilizar las demandas de Junts —incluida la defensa del cupo— con un esquema de régimen común como el que se está planteando?

Con el cupo no hay ningún margen. Si para esta ley orgánica, que necesita una mayoría absoluta, estamos así, imagínate una que necesite mayoría cualificada. Y hay muchos informes que dicen que el cupo es una figura insolidaria; una España con 17 cupos sería inviable de gestionar. Este modelo es mucho más justo, mantiene la estructura que siempre ha defendido el PSC y el PSOE en una España federal y plural que atienda las singularidades y dé respuesta a la desigualdad de los territorios. La capacidad tributaria de Cataluña, Madrid o Baleares no es la misma que la que puede tener Extremadura, Murcia o Castilla y León, y se debe ser solidario, pero pedimos que haya un esfuerzo fiscal similar.

¿Cataluña realmente tendrá ordinalidad? ¿Será inmediata? ¿Cómo se conseguirá? ¿Será la única comunidad con ella?

El modelo tiende hacia la ordinalidad porque es difícil garantizarla, pero incorpora herramientas de gestión para los territorios que están pensadas para darla. Y como Cataluña tiene voluntad de autogobierno y de descentralización, utilizaremos toda la capacidad normativa que pone a nuestro alcance. Ahora somos los terceros en dar y los décimos en recibir; en este nuevo sistema comenzamos terceros y acabamos terceros. No seremos los únicos con esta ordinalidad; y si no hay ordinalidad plena, será muy parecida. Hay que recordar que las comunidades que quieran acogerse al nuevo modelo tendrán sus beneficios y, las que no, se quedarán en el modelo de 2009.

¿Cuáles son las condiciones irrenunciables que exigirá la Generalitat en las negociaciones con el resto de comunidades para garantizar que no pierde capacidad fiscal ni peso político en el sistema?

Los que nos queda para seguir avanzando es el tema normativo y la recaudación del IRPF. Nuestra vocación es gestionar todos los tributos que se recaudan y pagan en Cataluña. Ahora no estamos preparados, porque la Agència Tributària de Catalunya tiene las capacidades que tiene y no dispone de la habilitación legal para hacerlo. Queremos los cambios normativos de la LOFCA que nos deben permitir dimensionarnos de forma progresiva para coger una mayor competencia en la gestión de todos los tributos que se pagan en Cataluña.

¿Cataluña puede recaudar el IRPF antes de 2028?

Mucho más realista es 2028 que 2026. La maquinaria está puesta en marcha. No se trata de cuándo lo conseguimos, sino conseguirlo de la manera correcta. El tema tributario es muy sensible: solo que haya un error o cualquier falta de información entre la ATC y la estatal, se abre la puerta al fraude fiscal, porque la gente está esperando que la información se pierda. Más que tener prisa en tener el IRPF, queremos dar pasos sólidos para conseguirlo. Si debe ser el 2028, que sea el 2028, si debe ser el 2029, que sea el 2029, pero sin dar un solo paso en falso.

Juli Fernández, secretario general de Economía, en una entrevista con 'Crónica Global'

Juli Fernández, secretario general de Economía, en una entrevista con 'Crónica Global' SIMÓN SÁNCHEZ Barcelona

¿Tienen algún calendario en mente sobre el IRPF?

No. Estamos centrados en el modelo porque es el que nos debe habilitar legalmente para poder hacerlo. Vamos por etapas, como dijo la vicepresidenta; primero tenemos un documento que iniciará un procedimiento parlamentario complejo que el cálculo más optimista indica que puede resolverse antes del verano. La máquina debe correr mucho antes de que acabe el ciclo de sesiones del primer semestre o, si no, que rápidamente se pueda aprobar al volver de vacaciones. Cuando tengamos esa fase cubierta, iremos a por la siguiente.

¿Cuánto recibirá Cataluña a través de la recaudación del IVA Pymes? ¿Esto condicionará su política de apoyo a estas empresas?

El IVA Pymes ya es el inicio de una cierta singularidad de Cataluña, porque somos el territorio con más pequeñas y medianas empresas de España. Nosotros nos acogeremos porque nos interesa. También beneficia a Madrid y un poco a Baleares, mientras que al resto seguramente quiere quedarse en el sistema general por su propia estructura productiva. Cataluña recaudará entre 1.200 y 1.400 millones de euros mediante este tributo, que ya se cuenta dentro de los 4.700 millones totales calculados.

¿Pueden ampliarse esos 21.000 millones para incluir las exigencias de las otras comunidades?

Si algún grupo político quiere introducir mejoras, pueden hacerlo. Si alguien pone sobre la mesa una propuesta que pueda ser beneficiosa para reunir más consensos, no diremos que no.

¿Por qué la ley de acompañamiento a los presupuestos no ahonda en la fiscalidad progresiva por la que abogan públicamente?

El año pasado hicimos diferentes normas validadas por el Parlament que han incorporado elementos progresivos, como la tasa del impuesto turístico que acabamos de aprobar. Hace un año se admitió un decreto que hacía referencia al ITP de las viviendas de grandes tenedores. Y somos uno de los territorios que tienen el IRPF más alto, y sucesiones también es un impuesto de los que más gravan. No queremos subir impuestos, sino hacer una gestión controlada de recursos públicos para mejorar la calidad de los servicios. Si a largo plazo debemos ajustar alguna figura tributaria lo haremos, pero no estamos para bajar ni para subir tributos.

¿La condonación de deuda ligada al FLA es suficiente para corregir el sobreendeudamiento?

No, pero más vale eso que nada. La Generalitat tiene una deuda de 90.000 millones y se nos condonan 17.000. Algo es algo. Por lo pronto, dejaremos de pagar 1.600 millones en intereses. Y si de aquí a dos o tres años se puede condonar otro 20%, no diremos que no.