Sin vetos a la CUP ni líneas rojas. Miembros del Govern se ha reunido con representantes de En Comú Podem para negociar los presupuestos de la Generalitat de 2022. El encuentro, que ha durado más de dos horas y en el que se han abordado el aumento de partidas sociales, tiene lugar después de que los antisistema hayan presentado una enmienda a la totalidad. De ahí que el presidente Pere Aragonès aceptara la oferta de los comunes de negociar, no así la de Salvador Illa (PSC), quien considera que es incompatible una negociación en la que participen socialistas y la CUP.

Ambas partes se han emplazado a volver a reunirse y han destacado una "buena sintonía".



Por parte del Govern han asistido a la reunión, en los despachos del Parlament, el secretario general de Economía y Hacienda, Jordi Cabrafiga, la secretaria general de Presidencia, Nuria Cuenca, y el director general de coordinación interdepartamental, Marc Ramentol, y de los comunes los diputados Joan Carles Gallego y Susana Segovia, así como miembros de la coordinación del grupo parlamentario. Antes del encuentro, el consejero de Economía, Jaume Giró, se había puesto en contacto con la líder de los comunes en el Parlament, Jéssica Albiach, y con el diputado Joan Carles Gallego, según fuentes de la consellería.

Entre otras propuestas, En Comú Podem apuestan por una inversión de 600 millones en trenes y 1.500 millones en la ley de barrios verdes. Piden ampliar la T-Joven a los 30 años, 300 millones para el dentista público y más inversión en salud mental. También han mostrado su rechazo a que haya una partida de 120 millones de euros del INCASOL para el proyecto del Hard Rock --que también critica la CUP--, una iniciativa que aseguran que no representa el "modelo de país" que quieren.

La confluencia de la izquierda había advertido de que presentarían enmienda a la totalidad si no había negociación, pero ahora abren la puerta a retirarla en función del desarrollo de las negociaciones.