La exconsejera de la Generalitat y actual diputada de ERC en el Parlament, Meritxell Serret / GENERALITAT DE CATALUÑA

La exconsejera de la Generalitat y actual diputada de ERC en el Parlament, Meritxell Serret / GENERALITAT DE CATALUÑA

Política

Serret, la fugada que peor llevaba el 'exilio', se la juega y vuelve a Cataluña

La exconsejera de Agricultura, que ha comparecido ya ante el Supremo, ha sufrido el abandono del equipo de Puigdemont, así como de su antiguo compañero de partido, Toni Comín

11 marzo, 2021 11:07

"Meritxell Serret sabía que su regreso implica riesgos". Así valora ERC la vuelta a España de la exconsejera de Agricultura de la Generalitat, que en 2017 se fugó a Bruselas para eludir la acción de la justicia tras el referéndum del 1-O. Serret es la dirigente independentista que peor llevaba su "exilio", según aseguraron fuentes diplomáticas. Tras personarse en el Tribunal Supremo, el juez Pablo Llarena la ha dejado en libertad. La exconsellera comparecerá más tarde, ya en Cataluña, junto a su compañero de filas Roger Torrent.

 

Llarena deja en libertad a Serret, pero la cita para el 8 de abril / EP

Su discreción, su alejamiento de los focos mediáticos --una actitud muy diferente a la de Carles Puigdemont, Toni Comín o Clara Ponsatí-- escondía su malestar por una situación que la ha mantenido alejada de la familia y que difiere de la decisión que tomó en su día el líder de su partido, Oriol Junqueras, quien optó por quedarse y fue condenado.

"Contra la represión"

La hasta esta semana delegada del Gobierno ante la Unión Europea ha decidido volver a Cataluña "para continuar la lucha política contra la represión, y desde hace unas horas ya está en España", explican los republicanos. La diputada electa tiene la intención de tomar posesión del acta que obtuvo en las elecciones del 14 de febrero y seguir haciendo política desde el Parlament".

La decisión de Serret "responde a la voluntad de mantener la lucha contra la represión contra el independentismo y a favor de la autodeterminación, haciendo política desde Cataluña y mirando de abrir camino al resto de exiliados políticos", añade Esquerra.

Desarriago y falta de apoyos

Durante los cuatro meses del juicio sobre el 1-O celebrado en el Tribunal Supremo, apenas se habló de esta licenciada en Ciencias Políticas, vinculada durante años al sindicato agrario Unió de Pagesos y miembro del secretariado nacional de la Assemblea Nacional Catalana (ANC).

Tal como publicó Crónica Global, Serret (Vallfogona de Balaguer, 1975) confesó su malestar durante una misión comercial a un país asiático. Al borde de las lágrimas, dijo que se sentía abandonada. Además del desarraigo familiar, la exconsejera no contó con demasiados apoyos por parte del equipo de Puigdemont, al que se sumó su antiguo compañero de partido, Toni Comín.

"Serret sabía que su regreso implicaba riesgos", según ERC, pero ha manifestado que "la decisión estaba muy meditada, pienso que es la decisión correcta y el paso lógico en mi lucha para contribuir a poner fin a la represión contra el independentismo del Estado español. No ha prestado declaración en el Supremo.

Sin euroorden activa

Acusada formalmente de malversación y desobediencia, Serret se encuentra en una situación judicial singular sin euroorden activa. "Estoy convencida de que asumiendo estos riesgos estamos abriendo camino para todos los compañeros y compañeras que se encuentran en mi situación", ha afirmado.

Desde 2018 ha ejercido de delegada del Gobierno ante la Unión Europea. "Su voluntad de seguir haciendo política la llevó a formar parte de las listas de ERC, sustituyendo a última hora al consejero Bernat Solé cuando éste fue inhabilitado por su participación en el 1-O".