Un mandato entregado a la causa independentista que ha paralizado los principales proyectos de la ciudad. El primer año del nuevo mandato de Marta Madrenas (Junts per Catalunya), a quien Carles Puigdemont encomendó la tarea de convertir Girona en la capital de Cataluña, se ha caracterizado por el despilfarro y la decadencia, pues el consistorio ha gastado millones de euros en proyectos que nunca han visto la luz, siendo el Cluster TIC Media Bloom el emblema de esa mala gestión. En paralelo, el gobierno municipal ha perdido los 90.000 euros gastados en un informe, ya caducado, sobre el Plan Especial de la Devesa.

Madrenas, que accedió a la alcaldía en 2016 cuando Puigdemont fue nombrado presidente de la Generalitat, supedita el gobierno municipal a su actividad como diputada del Parlament. Su potente discurso independentista le ha permitido crear complicidades con la CUP. De ahí que su nombre sonara como sustituta de Quim Torra en caso de condena firme. No en vano, gobierna un feudo independentista que ha vivido durante años de la inercia del exalcalde Joaquim Nadal.

 

 

Clúster TIC Media Bloom / YOUTUBE

La historia del proyecto de tecnología 3D, llamado a ser una especie de Hollywood europeo, es especialmente rocambolesca y da cuenta de esa parálisis municipal. Arrancó en 2012, con una inauguración por todo lo alto del entonces alcalde Puigdemont, quien aspiraba a convertir Girona en la capital europea del 3D. El sector económico de la ciudad nunca vio claro ese gran cluster, pues no existía tradición ni industria cinematográfica en la ciudad gerundense.

Ni un cliente

Así, mientras el Parque Científico y Tecnológico de la Universitat de Girona puso las instalaciones, los equipos eran financiados por la UE a través de los fondos FEDER (932.900 euros), la Diputación de Girona (466.450 euros) y el Ayuntamiento (466.450 euros). El paso del tiempo demostró la poca viabilidad de este cluster, que nunca tuvo un cliente y que se limitó a rodar algunos videos para eventos del Ayuntamiento de Girona –Temps de Flors, la Fira de Sant Narcís…--.

A finales de 2018, se confirmaron los peores presagios de la oposición municipal sobre ese centro, que había languidecido hasta el cierre: la desaparición de material audiovisual. Según consta en un decreto firmado en diciembre de 2018, la teniente de alcalde de Promoción Económica y Desarrollo Local, Gloria Plana, pidió a la Fundación del Parque Científico y Tecnológico que instara al director del Bloom, Richard Hebert, a devolver “a las instalaciones del proyecto Cluster TIC-Media” los materiales “retirados por éste, según le consta al administrador concursal del Parque Tecnológico”.

Sílvia Paneque, portavoz municipal del grupo socialista en Girona

En paralelo, la líder municipal del PSC, Sílvia Paneque, presentó personalmente una denuncia ante la policía local y exigió un informe jurídico “de obligado cumplimiento, pues fue solicitado por más de la tercera parte de los concejales. A día de hoy, no sabemos nada”, explica la socialista a Crónica Global.

A su juicio, lo ocurrido con el centro Bloom “engloba todos los males de la gestión de Junts per Catalunya: anuncios pomposos e inversiones importantes en proyectos con resultado nulo”. De las 356 medidas incluidas en el Plan de Mandato, no se ha avanzado en ninguna.

Igual de grandilocuente fue la presentación de Girona como “capital del arte moderno”, proyecto en el que se invirtieron cuatro millones de euros con escaso recorrido. La Cúpula de las artes y el cluster de las artes escénicas de Girona han sido proyectos abandonado o disueltos. También se ha perdido dinero en el Plan Especial de la Devesa, un referente de la ciudad, y al que el Ayuntamiento destinó un total de 90.000 euros en informes que ya han caducado.

Paneque enmarca todos estos fiascos en “una situación de descontrol en la gestión del Ayuntamiento”.

En material social, Paneque destaca que algunos barrios como Santa Eugènia, Can Gibert, Sant Narcís, Pont Major o Girona Est tienen hasta un 30% de paro más que otras zonas. En la capital gerundense, el 15% de familias viven con ingresos inferiores a 1.000 euros al mes. Y el Pacto de ciudad contra la segregación escolar no ha avanzado, mientras que la segregación por razones culturales avanza en Girona más de un 30% en Primaria y un 20% en Secundaria.