“Todavía no sabemos lo que ha ocurrido en Badalona”, confiesan fuentes del PP catalán. No son los únicos desconcertados. Contra todo pronóstico, Xavier García Albiol recuperó ayer la alcaldía de la ciudad, ganada consecutivamente en las últimas tres elecciones municipales. Minutos antes de que comenzara el pleno de investidura, PSC y Guanyem Badalona en Comú --apoyada por la CUP-- rompían un preacuerdo para impedir que el popular se hiciera con la vara de mando.

El desacuerdo tiene un trasfondo enrevesado, lo cual, a posteriori, permite a los perdedores buscar culpables y justificar sus decisiones. Desde el tacticismo del PSC, donde los sectores más españolistas contenían la respiración ante un pacto con la CUP, hasta las durísimas acusaciones de ERC y Badalona en Comú Podem contra Guanyem, pasando por el papel marginal de Junts per Catalunya. El resultado ha sido la constatación de las rencillas atávicas de la izquierda en Badalona y de que, finalmente, en la investidura de Albiol se ha impuesto el constitucionalismo frente al independentismo, en lugar de ese eje progresista que el PSC no renunciaba a liderar.

 

 

Xavier García Albiol, nuevo alcalde de Badalona

¿Ruptura buscada?

¿Buscaban o propiciaron los socialistas la ruptura con Dolors Sabater?. Fuentes socialistas aseguran que hasta el último momento se luchó por esa unidad de la izquierda y por revalidar una alcaldía que hasta ahora ocupaba Àlex Pastor, quien renunció al cargo tras ser detenido por conducción ebria en pleno confinamiento. Pero llegado el tiempo de la reflexión, desde el PSC admiten una cierta tranquilidad tras desligarse de una CUP imprevisible.

Si bien es cierto que las dinámicas municipales son muy diferentes a las autonómicas o nacionales, pues tal como ha sucedido en Badalona, el ciudadano vota más al candidato que a la sigla, la entente PSC-Guanyem era contradictoria con los llamamientos a la lealtad que el PSOE le ha hecho al PP durante toda la crisis del coronavirus. Pablo Casado no se ha atrevido a romper la baraja del todo, sabedor de que los agentes económicos y sociales exigen unidad. Pero también empujado por el giro de Ciudadanos, que al renunciar a la confrontación, empujaba a los populares al espacio de Vox.

El veto socialista

Pero en Badalona, los socialistas habían impedido al PP acceder al gobierno municipal ganado en las urnas, tanto en la moción de censura presentada en 2018 contra Sabater como en los comicios de 2019.

Las citadas fuentes socialistas subrayan el debilitamiento que este proceso ha generado en las formaciones secesionistas --cruce de reproches entre JxCat, ERC y CUP-- que, a su vez, acusan al candidato Rubén Guijarro (PSC) de permitir a Albiol ser alcalde en lugar de votar la candidatura de Sabater.

La excusa oficial de ésta para no firmar el acuerdo, ya rubricado por PSC, ERC, Badalona en Comú y JxCat, era el reparto del mandato a partes iguales. Después, según los cupaires, el PSC exigió que asambleas de los respectivos espacios políticos no tuvieran poder de ratificar o revocar los pactos firmados.