Carles Puigdemont apreta el acelerador. Confundido en Waterloo, a pesar de que ha impuesto una cierta unidad de acción al independentismo, --más retórica que real-- no sabe qué hacer para conseguir que Esquerra Republicana acceda a sus deseos. El objetivo es un independentismo “único e indivisible”, y para ello no se evita el juego sucio y las artimañas. Hasta tal punto que la Crida, el instrumento de Puigdemont, del que participan por igual dirigentes exconvergentes, como gurús mediáticos --desde el senador del PDeCAT Josep Lluís Cleries, a Pilar Rahola o Agustí Colomines-- fomenta la rebelión interna entre la militancia de Esquerra.

En los últimos días, diferentes militantes de Esquerra han firmado un documento en el que, sin contestar abiertamente a la dirección, se pide que se elaboren listas unitarias a las elecciones europeas, y se deje claro que el objetivo es la independencia, sin subterfugios ni proyectos a tan largo plazo que resulten estériles. La Crida lo ha aprovechado, sirviendo su tecnología de inmediato, pero con enormes errores que han dejado rastro.

La Crida, una web traicionera

Lo sucedido se podría explicar con una frase de técnicos informáticos que han conocido la situación: “Han hecho cosas sin pensar, de forma rápida, y han descuidado detalles importantes”. Y es que la Crida ha animado a militantes de Esquerra a promover una revuelta interna, instándoles a utilizar sus herramientas, como la web para poder registrarse, que remite a la misma dirección en la que se registran los militantes de la Crida. ¿Casualidad? En política, nada responde a la casualidad.

Ese movimiento crítico de ERC se llama Nova Crida Nacional a ERC, que dispone ya de una web. Cuando se accede a la política de privacidad de la web, que permite que los posibles firmantes se inscriban en una dirección de correo, para pedir que se denieguen o no las comunicaciones que se reciban, se comprueba que esa misma dirección lleva a otra: de info@cridanacionalerc.cat se pasa a dades@cridanacional.cat. ¿Curioso?

amics rahola

Pilar Rahola, en una comida en Cadaqués

Los gurús que ayudan a Puigdemont

Es decir, que si esos militantes republicanos supuestamente descontentos con su dirección, ofrecen sus datos, éstos pasan directamente al registro de datos de la Crida Nacional, un instrumento en el que Puigdemont ha puesto sus esperanzas, pero que ha dejado en manos de Jordi Sànchez, quien, desde la prisión, centraliza toda la operación política, con un congreso fundacional previsto para enero.

Sin embargo, la Crida no ha generado un gran entusiasmo. El PDeCAT, que debía ser la base del movimiento, se resiste a integrarse sin más. Y la dirección de ERC se negó a participar desde el primer segundo. Por ello, se buscan díscolos en el seno de Esquerra. Todo vale. Para ello, Puigdemont y Sànchez cuentan con colaboradores de lujo, como Pilar Rahola, que, justo cuando Sànchez y Jordi Turull comunicaron el inicio de su huelga de hambre, el pasado sábado, Rahola señalaba que, “aunque se trata de una decisión personal, estaría bien que alguien de Esquerra se sumara”, en una apelación a Oriol Junqueras y Raül Romeva.

El motor convergente nunca se gripa

El malestar en Esquerra es enorme, por toda esa presión acumulada. Respecto al asunto de la web, un militante de Altafulla lo reflejaba en las redes sociales de forma jocosa: “Si quieres arañar 40 militantes de ERC para la Crida Nacional intentando hacer ver que es una revuelta, vale. Pero revisa la web que has hecho, y que no se vea que es un copia y pega de la web original de la Crida”.

La otra pata que juega ahora a favor de Puigdemont --lo que evidencia que el motor convergente no se gripa nunca-- es la ANC.

Jordi Sànchez, frente a Oriol Junqueras, con los políticos independentistas presos bajo la órbita de cada uno / CG

Jordi Sànchez y Oriol Junqueras, y los políticos presos

Independentismo irredento

Tras un gran debate interno, la Assemblea Nacional Catalana ha decidido integrarse en el Consell per la República, el gran aparato propagandístico de Puigdemont. Su presidenta, Elisenda Paluzie, que no es esconde su apuesta por ese independentismo irredento, quiere intervenir en todo el movimiento que se presentará el próximo sábado en Bruselas.

Pero Paluzie reclama también una lista unitaria para las elecciones europeas, para conseguir que Europa “sepa que existe un proyecto ganador” en Cataluña, según fuentes de la ANC. Eso supone una nueva presión a Esquerra, con lo que también se deja claro que las entidades soberanistas han tomado posiciones: la ANC por un lado, y Òmnium Cultural por otro, pegado a los objetivos a largo plazo de Esquerra Republicana.

Los ayunos del Govern

La ANC, además, mantendrá una campaña de acciones, que pasará por incomodar al Gobierno español el próximo 21 de diciembre, cuando Pedro Sánchez ha anunciado que convocará el consejo de ministros en Barcelona. De un gesto positivo, que mostraba una aproximación y un intento de acordar políticas concretas, al margen de la situación de los políticos presos, se ha pasado a un viaje que supone “una provocación”.

Puigdemont, con problemas para seguir en la primera línea de la política, sigue, sin embargo, marcando el camino, ante la desesperación de Esquerra, que sigue, con la boca pequeña acciones como los “ayunos” del Govern de Quim Torra, en solidaridad con Jordi Sànchez, Joaquim Forn, Josep Rull y Jordi Turull, todos en la órbita de la Crida. ¿Curioso?