El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha señalado hoy en el Congreso de Diputados que "el problema de Cataluña es de convivencia, no de independencia". El jefe del Ejecutivo ha contestado así a Carles Campuzano, portavoz del PDeCAT en la cámara baja, recordando que el Govern "debe recuperar la confianza" después de que el presidente autonómico Quim Torra fuera excluido del Foro Regional de la Unión por el Mediterráneo (UpM) el lunes.

En la sesión de control en la cámara de representación, Campuzano ha preguntado a Sánchez "cómo piensa encauzar democráticamente el conflicto entre Cataluña y las instituciones del Estado". A ello, el también secretario general del PSOE ha respondido que es imprescindible que se "recupere la confianza" entre el Gobierno y el Ejecutivo catalán, ya que a día de hoy impera la "desconfianza mutua" entre ambos gabinetes. Ello se podría hacer, ha reiterado Sánchez, mediante las comisiones bilaterales y el diálogo.

Cruce de declaraciones Torra-Borell

Las palabras del presidente del Gobierno llegan en una semana de declaraciones poco edificantes al más alto nivel entre el Gobierno y la Generalitat de Cataluña a colación de la exclusión del presidente catalán Quim Torra del Foro Regional de la Unión por el Mediterráneo (UpM), que se celebró en Barcelona el lunes. El ministro de Exteriores, Josep Borrell, no se mordió la lengua y recordó durante el cónclave que no se había invitado a Torra para evitar que éste aprovechara la oportunidad para "vilipendiar" a España.

En un desafortunado tuit de respuesta, el president contestó a Borrell, recordándole los "gestos que hace con el presidente del país en el que nació". La referencia al origen del titular de Exteriores fue ampliamente criticada, máxime cuando se produjo un día antes de que el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) fallara que un artículo antiguo firmado por el propio Torra cuando era activista, y en el que se refería a los españoles como "bestias", constituía motivo de "odio".

Excluido

Cualesquiera que fueran las palabras cruzadas de ambos gobiernos, lo cierto es que el Ejecutivo catalán quedó fuera de un foro supranacional en el que sí había participado, al menos en el inicio del mismo, en 2017. Aquel año, el entonces presidente catalán, el ahora prófugo Carles Puigdemont, pronunció unas palabras de bienvenida a los asistentes: ministros, vicepresidentes, representantes comunitarios y de los países de la ribera mediterránea. En esta ocasión, Josep Borrell recordó que Torra no había sido invitado porque era "un cabecilla de los CDR", entre otros argumentos.

La exclusión de Torra del Foro Regional de la UpM llega después de otro desplante, en este caso en sentido inverso: del Govern al Gobierno. El consejero catalán de Interior no invitó a representantes del Ejecutivo, la Fiscalía, el TSJC, la Guardia Civil o el Cuerpo Nacional de Policía (CNP) a la apertura del curso del Instituto de Seguridad Pública de Cataluña (ISPC) la pasada semana. Interior alegó que Moncloa había hecho lo propio el año anterior, cuando la Generalitat estuvo intervenida en virtud del artículo 155 de la Constitución Española.