Las elecciones europeas se celebrarán en España el próximo 26 de mayo. Será un domingo con varias urnas en los colegios electorales, ya que también se celebrarán los comicios locales. Se espera que la coincidencia dispare la participación de un electorado tradicionalmente poco movilizado en elegir a sus representantes en la Eurocámara. El escenario es optimista y todos los partidos han empezado a mover sus fichas para buscar a sus respectivos candidatos. Así ha ocurrido con las formaciones independentistas catalanas, que también medirán sus fuerzas durante la jornada.

El procés también ha alterado el tradicional debate en el seno de las formaciones secesionistas. La discusión actual se centra en gran medida en decidir si se incorporan los políticos huidos y los que están en prisión provisional. Hasta que no se publique la sentencia de la causa del referéndum no se les inhabilitará, pero incorporarlos en la lista implica abrir un galimatías jurídico como el que actualmente paraliza el Parlament. Por lo que las voces más moderadas apuestan porque se incorporen en puestos simbólicos de la lista.

Puigdemont y los nacionalistas flamencos

Los movimientos que más han transcendido son los que se han iniciado desde el entorno del expresidente de la Generalitat Carles Puigdemont para explorar la posibilidad de conseguir un escaño en el Parlamento europeo. El principal aliciente para ello es que el acta de eurodiputado da inmunidad y le permitiría entrar de nuevo en el territorio español.

No se trata de un proceso sencillo. De entrada, debería recoger el acta en Madrid si se presentara en las listas de JxCat o PDeCAT en Cataluña, ya que España es una circunscripción única en estos comicios. Y en el momento que aterrice aún no cuenta con la inmunidad. Por ello, se apunta a que las estrechas relaciones que mantiene con los nacionalistas flamencos le facilitarían entrar en la lista en ese partido y concurrir a las elecciones en Bélgica. Recogería el acta desde ese país y podría regresar a Cataluña con su inmunidad de eurorrepresentante.

Inmunidad e idioma

Aunque no sería una prerrogativa que pudiera mantener durante los cinco años de mandato. Los propios eurodiputados españoles explican que en cada pleno es habitual que se someta a consideración de la Cámara la retirada de esta inmunidad. La fórmula para que alguno de los 751 diputados puedan atender cuestiones como un juicio por un accidente de tráfico en su país de origen o incluso conflictos familiares que acaban ante los tribunales. Y son cuestiones que prosperan sin más.

Puigdemont también chocaría con otra barrera para incorporarse en las listas de los nacionalistas flamencos: el idioma. No se puede concurrir a esos comicios sin conocimiento de flamenco, por lo que el impulsor de la Crida Nacional dispondría de poco más de siete meses para ganar solvencia y poder hacer frente a la campaña.

Pugna entre PDeCAT y ERC

Quien tiene pocos números de volver a reeditar su cargo es Ramon Tremosa. El que fue cabeza de lista por CiU en 2014 se hizo con el 21,86% de los sufragios en Cataluña y consiguió su escaño en el Parlamento. El ahora PDeCAT se quedó por debajo de ERC en esas elecciones, hecho que esperan que no se vuelva a repetir en mayo.

Si el actual presidente de la Generalitat, Quim Torra, no convoca de forma anticipada elecciones en Cataluña, los locales y europeos serán los primeros comicios en los que los independentistas midan sus fuerzas en las urnas. Y las relaciones entre los dos partidos en el Govern pasan por horas bajas.

Solé y Romeva

Jordi Solé sería la apuesta más lógica para encabezar la lista de los republicanos. Sustituyó a Ernest Maragall en la mitad del actual mandato y tiene buena prensa en el Parlamento Europeo. Especialmente en el grupo en que está integrado, Verdes/Alde. No esconde sus intenciones de repetir en la Eurocámara, aunque es el partido el que debe configurar la lista final si no se presentan dos candidaturas. En ese caso, deberían convocar primarias.

En ERC se ha barajado la opción de volver a hacer candidato a Raül Romeva, exeurodiputado por ICV que se acercó a la formación por el procés. Se reconoce que sería un golpe de efecto doble. Por un lado, se podría hacer frente a la opción Puigdemont y se recurriría a un político que aún es recordado en Bruselas. Cabe tener en cuenta que ICV también está integrado en Verdes/Alde, por lo que comparten familia política europea.

Pelay

También se ha promovido el nombre de Laura Pelay par las listas del Parlamento Europeo. Se daba por sentado que la ex secretaria de Comunicación de UGT de Cataluña formaría parte de la candidatura comunitaria de los republicanos, aunque dejó el sindicato para convertirse en la secretaria de la consejería de Salut en el Ejecutivo de Torra. Se especula de que esta responsabilidad sólo será transitoria y que, finalmente, concurrirá a las elecciones.

Los partidos disponen de tiempo hasta el primer trimestre de 2019 para cerrar las listas.