Pásate al MODO AHORRO
Gerard Mateo y una imagen del foro Barcelona Desperta! de 2025, con el alcalde de la ciudad, Jaume Collboni

Gerard Mateo y una imagen del foro Barcelona Desperta! de 2025, con el alcalde de la ciudad, Jaume Collboni Fotomontaje CG

Zona Franca

Barcelona ha despertado, ¿y ahora qué?

"El foro 'BCN Desperta!', que organiza esta casa y que llega este año a la cuarta edición, es un buen lugar para escuchar y aportar, para interpelar a quienes tienen la llave de muchas de las soluciones a los problemas del día a día"

Publicada

Barcelona y Cataluña han despertado. Lo han hecho después de años muy duros, de populismos y nacionalismos cuyas propuestas se han demostrado erráticas. Y eso es una buena noticia.

Había ganas, proyectos, empresarios con ganas de invertir, políticos con ganas de hacer cosas y una ciudad y una comunidad que parecían querer sacudirse de encima unos cuantos años de ensimismamiento. Muy bien. ¿Y ahora qué?

Hemos despertado, pero el despertar tiene una segunda parte. Tras abrir los ojos, hay que levantarse, desperezarse. Hay buenas intenciones. Lo que todavía se ha de demostrar es que existe capacidad para convertirlas en realidad.

El foro BCN Desperta!, que organiza esta casa y que llega este año a la cuarta edición, es un buen lugar para escuchar y aportar, para interpelar a quienes tienen la llave de muchas de las soluciones a los problemas del día a día.

La vivienda es probablemente el mejor ejemplo. También el más incómodo.

Durante años se habló mucho de derecho a la vivienda, de pisos asequibles, de expulsión de vecinos, de fondos de inversión, de límites al mercado y de todo tipo de fórmulas para solucionar el problema. ¿Ha cambiado algo? Al contrario, hay más urgencia.

Los años de Ada Colau dejaron un ayuntamiento que hizo de la vivienda una de sus grandes banderas. Se aprobaron medidas, se anunciaron promociones y se convirtió el acceso al hogar en una prioridad política. De boquilla. La magnitud del problema acabó desbordando aquellas políticas.

Un balance de aquella etapa publicado por este medio ya advertía de que los alquileres habían subido con fuerza y de que la construcción de vivienda social avanzaba muy por debajo de las necesidades. Colau, la gran salvadora, no arregló nada.

De hecho, la exalcaldesa podría decirse que es víctima de sus propias políticas. Colau ha vuelto. Está en campaña. Y todo vale. Lo último que ha dicho es que ha tenido que dejar su casa porque no podía pagarla.

El problema es que ahora tampoco vale con cambiar el discurso.

El actual Ayuntamiento ha puesto sobre la mesa nuevos proyectos de vivienda pública y asequible. La Generalitat anuncia decenas de miles de viviendas protegidas y el Gobierno ha reforzado sus planes. Hay proyectos, suelo, concursos, promociones y anuncios.

Pero el ciudadano no duerme dentro de un proyecto. Duerme dentro de un piso. Y ese pequeño detalle debería presidir cualquier debate sobre vivienda. En Cataluña hay actualmente más de 129.000 personas inscritas como demandantes de vivienda protegida, según los últimos datos disponibles. El 86% reside en la provincia de Barcelona. La cifra ha aumentado un 22% en un año.

Por eso el BCN Desperta! de este año deja una sensación distinta a la del anterior. Toca hacer. Construir. Desbloquear suelo. Reducir burocracia. Colaboración público-privada. Lo que todos conocen, vamos. Pero el asunto sigue enquistado. Hay que verlo.

Eso es lo que debería quedar después de tres días de BCN Desperta!

Barcelona tiene potencial. Tiene talento. Tiene industria. Tiene turismo. Tiene ferias. Tiene universidades. Tiene hospitales. Tiene empresas. Tiene una posición geográfica extraordinaria. Y tiene, sobre todo, gente que quiere que las cosas funcionen.

Lo que falta es convertir buena parte de ese potencial en resultados.