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Gerard Mateo y una embarcación de recreo

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Zona Franca

La pandemia es el turismo

"Si todo se vuelca en los servicios nos estancamos como humanidad"

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Se acerca el periodo vacacional, época de viajes de ocio y placer por excelencia, aunque el destructivo turismo en masa hace tiempo que se practica todo el año.

En esta ocasión, sin embargo, los viajeros deben afrontar las vacaciones con una doble alerta: la situación geopolítica de Oriente Medio y la sanitaria.

La primera, además de alterar rutas e impedir el acceso a ciertos países, afecta al bolsillo de todo viajero, pues provoca el encarecimiento, por escasez, del combustible aeronáutico.

La segunda, el hantavirus, nos recuerda tiempos que habíamos olvidado. Parece algo menor, pero la gran atención que se le presta es para ponerse a temblar.

Sea como sea, hace tiempo que en ciertos entornos se fantasea con la llegada de nuevas pandemias, como la del coronavirus, cuyo origen aún hoy desconocemos.

Tampoco sabemos cómo llegó la peste porcina africana a Cataluña. Ni averiguaremos, me temo, de dónde surgió la infección del MV Hondius.

Pero ya hay quien señala a los viajeros como portadores de estos riesgos. Lamentablemente, el mayor peligro de los turistas no son los patógenos.

La gran amenaza del turismo es la decadencia por autocomplacencia, dejar de lado los conocimientos y la creatividad por el gozo y el negocio.

Aunque parezca una paradoja, el turismo es el declive de la humanidad. Lo que debería suponer un alto grado de desarrollo resulta que es un arma de doble filo.

Hoy, el turismo consiste en muchas ocasiones en contemplar y admirar lo que otros construyeron con medios más precarios, pero que somos incapaces de igualar.

No es culpa de nadie en concreto, sino de la arquitectura del sistema. España en particular hace años que se echó en brazos de una economía terciarizada.

Eso representa escasa aportación de valor evolutivo. Pero algunas de las economías menos desarrolladas se suben a la ola: el dinero es querido por todos.

Lo hacen a costa de la destrucción de mano de obra, de investigación, de desarrollo, de ingenio. Si todo se vuelca en los servicios nos estancamos como humanidad.