Una somera búsqueda en Google o Youtube revela las decenas de vídeos en los que José Elías Navarro, empresario de Badalona (Barcelona), da consejos de algo. Sobre todo, claro, de emprender, actividad de la que es especialista tras levantar a pulso Audax Renovables. Pero hay muchos otros aspectos, como la compaginación vida personal-empresa o la paternidad, entre otros. 

Ahora, no obstante, una de las compañías del exitoso patrono de Badalona (Barcelona), Atrys Health, ha aterrizado en problemas al denunciar diversos oncólogos que recomienda utilizar tratamientos económicos contra el cáncer. E intenta vetar a otros por ser poco coste-efectivos: esto es, por causar un menoscabo demasiado grande a las cuentas de la firma cotizada. 

Grupos como la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM) o el Grupo Español de Pacientes con Cáncer (Gepac) han alertado de que dichas recomendaciones de Atyrs podrían provocar que algunos pacientes sean tratados de forma no óptima. 

No hay evidencia científica de ello, no hay pruebas de ningún tipo, pero sí indicios inquietantes sobre informes de Atrys en el que desaconseja este o aquel tratamiento por su coste. La pregunta se impone: si esos consejos se transforman en decisión médica y los facultativos terminan adoptando tratamientos menos costosos, ¿significa que son menos efectivos para el paciente? Y si es así, ¿conlleva ello que se eleve la mortalidad entre los pacientes?

La respuesta debe ser estúdiese. Con los datos disponibles, es necesario plantear hipótesis y validarlas o refutarlas. 

Pero antes, Atrys y sus propietarios deben hacer cura de humildad y rectificar algunos aspectos. Es evidente que los indicios presentados hasta ahora muestran recomendaciones -ABC, por ejemplo, ha presentado diez casos- en los que el proveedor sugiere no a determinado curso asistencial por ser demasiado caro. 

Tiene todo el derecho del mundo a hacerlo, puesto que la empresa debe proteger su cuenta de resultados, que además está en negativo. Pero esa decisión abre una derivada, y es la del debate de cuánto vale curar una enfermedad humana para salvar una vida. Se abre un debate de proporciones insondables y de resolución imposible. 

Por todo ello, lo más prudente para Elías sería vigilar con los consejos al por mayor y ceñirse a desempeñar bien su tarea de emprendedor de éxito, algo que hace, y muy bien. Porque el postularse como referente vital y moral tiene el peligro de que, luego, la exigencia de coherencia y pulcritud por parte del resto son muy elevadas. 

Y queda claro que en el caso de Atrys, la actividad podría haber quedado por debajo de esos estándares.