Toni Bolaño y aficionados de la selección española en Cataluña
Independentistas con la Roja
"La selección experimentó el milagro de la comprensión entre diferentes y fue el estandarte de la ilusión"
Las aguas han vuelto a su cauce después del Mundial. La victoria de España sobre una inexistente Argentina, marrullera y con malos modos al perder, es casi el recuerdo de una resaca de verano. Ya tenemos la segunda estrella bordada en la camiseta. Eso sí, todos recordaremos dentro de unos años cómo vimos el gol de Ferran, un recuerdo mimético al gol de Iniesta en 2010.
La juerga y el jolgorio se prolongaron durante buena parte de la noche. Algunos a las seis de la mañana seguían los festejos bajo la mirada reprobatoria de los más madrugadores. Pero ni un problema más allá de los estragos del alcohol mezclados con el entusiasmo desmedido.
El día fue una jornada para contemporizar porque todos estábamos con la Roja. Los barrios humildes junto a los barrios ricos, los de izquierdas junto a los de derechas y el campo junto a la ciudad. Porque, ese día, el 19 de julio de 2026, éramos todos de la Roja. Incluso muchos argentinos residentes en España se unieron a la selección española.
Y no se lo pierdan, también los independentistas catalanes e incluso una buena parte de los vascos con la mirada incrédula de los más empecinados que querían ver la derrota de la Roja porque la selección era un talismán español y, por tanto, debía de ser odiado.
“Puta selección” era la estrofa de profunda reflexión de los cachorros de Arran, a la que acompañaban con otro lema con ínfulas intelectuales: “Puta España”. Sus émulos de Euskadi intentaron derribar una pantalla gigante y afearon a los espectadores su presencia.
Todos estos son una minoría con un cerebro más bien estrecho y una altura de miras cercana a su ombligo. No se enteraron de lo que pasó en la sociedad española. Primero, cometieron un error y lo convirtieron en idiotez. Si estabas con la selección es que eras un facha. ¡Pues muchos fachas hay!, aunque lo cierto es que la Roja era del todo transversal.
Segundo, si estabas con la selección eras un español, cuando hay cientos de formas de ser español. Y tercero, no se dieron cuenta con su miopía de que se puede ser independentista y querer que gane la Roja. Por cierto, un meme hizo furor. “No ens faran espanyols”, rezaba la cosa. El problema es que nadie obligó a nadie a ser nada y en muchos rincones de Cataluña se alzaron gritos por la Roja más allá de la forma de pensar.
La Roja representó un momento de ilusión después de miles de vicisitudes personales adversas y centeneras de colectivas. Desde la pandemia hasta los efectos de la crisis económica pasando por el ambiente enrarecido que imprime el Madrid DF y que lo contamina todo, sin olvidar el estrepitoso fracaso de un procés que rompió Cataluña en dos mitades. Una que estaba harta de la jarana y otra que se quedó frustrada ante promesas incumplidas y anhelos dilapidados.
Ante lo negativo, la ROJA fue un soplo de aire fresco para muchos y un clavo ardiendo dónde agarrarse.
Lo que no ven esos intolerantes es que los indepes que aplaudieron a rabiar a la Roja y se alegraron de su victoria no son unos botiflers. Seguirán siendo independentistas, pero lo que está claro es que no tienen el cerebro de mosquito. Son dos cosas diferentes. Algo que son incapaces de ver, y de aceptar, esa cohorte de radicales que se quedaron anclados en el dogma y solos en el lado incorrecto de la historia.
Acabó el Mundial, y el partido, y muchos indepes se fueron de vacaciones a España, esa pérfida Albión, y seguramente que entre caña y caña hablaron de política con sus amigos, españoles, of course, y defendieron sus postulados sin ningún problema porque, mal que les pese a los radicales, en España hay libertad y democracia, aunque los jueces, en demasiadas ocasiones, se empeñen en decirnos lo contrario.
La Roja experimentó el milagro de la comprensión entre diferentes y fue el estandarte de la ilusión. Los que se niegan a ver este fenómeno viven en su mundo. Ya se darán cuenta de que este mundo no es el real.