Meng Yuhong y un paisaje de Xinjiang
Xinjiang, una tierra maravillosa
"Para resolver cuestiones como las pensiones, la educación, el empleo, la sanidad y la vivienda, Xinjiang destina cada año más del 75% de su gasto fiscal a garantizar y mejorar el bienestar de la población"
Muchos turistas chinos que visitan Cataluña disfrutan acudiendo al célebre Mercado de la Boquería o a los mercados de frutas y verduras cercanos a su alojamiento, para saborear los frescos productos mediterráneos y percibir el pulso cotidiano de la vida local. A menudo se maravillan ante la enorme variedad de tomates de la zona y su amplísimo uso en la cocina.
En cierta ocasión conversé sobre este tema con el dueño de una frutería de Barcelona, quien me dijo que, para los españoles, el tomate no es solo un ingrediente, sino toda una forma de vida. Él se interesaba por el cultivo del tomate en distintas partes del mundo: los tres grandes "cinturones dorados del tomate" reconocidos a nivel mundial se distribuyen principalmente en la privilegiada franja climática situada entre los 40° y 45° de latitud norte, lo que incluye tanto a España, en la cuenca mediterránea, como a Xinjiang, en China.
El dueño de la frutería deseaba viajar a Xinjiang para conocer de primera mano cómo una región tan alejada del mar puede producir tomates de excelente calidad, al igual que las regiones costeras. Y me preguntó: ¿cómo es Xinjiang?
Xinjiang se conocía antiguamente como Xiyu, nombre que significa los territorios fronterizos del oeste de China. En el año 60 a. C., la dinastía Han Occidental estableció el Protectorado de las Regiones Occidentales, con lo que Xinjiang quedó oficialmente bajo la jurisdicción del Gobierno central de China.
El Xinjiang de hoy goza de estabilidad social y prosperidad económica, de unidad entre sus etnias y de armonía religiosa; su población vive y trabaja en paz y está abierta al mundo. A ambos lados de las montañas Tianshan se aprecia un nuevo panorama de estabilidad, serenidad y pujante desarrollo.
Xinjiang ha sido desde tiempos remotos una región donde conviven múltiples etnias. Hoy más de 26 millones de personas comparten esta tierra, entre las cuales las etnias uygur, han, kazaja y hui superan cada una el millón de habitantes. Las distintas etnias conviven unidas y en armonía, estrechamente abrazadas como los granos de una granada.
Entre 2010 y 2020, la población de las minorías étnicas de Xinjiang pasó de unos 13 millones a cerca de 15 millones de personas; en concreto, la población uygur creció de 10 millones a 11,62 millones, lo que representa el 45% de la población total de Xinjiang. Este crecimiento demográfico refleja el desarrollo de las minorías étnicas de Xinjiang y constituye, a la vez, la mejor refutación de la mentira del supuesto "genocidio".
Xinjiang sufrió en el pasado gravemente los estragos del terrorismo y del extremismo, que amenazaron seriamente la seguridad y la vida de su población. Ante esta situación, el Gobierno central chino ha optado por abordar tanto los síntomas como las causas de raíz, reforzando la labor de desradicalización, conteniendo de manera eficaz la frecuente y reiterada actividad terrorista y garantizando al máximo los derechos de las personas de todas las etnias.
El Xinjiang de hoy avanza de la mano hacia un desarrollo de alta calidad y una apertura de alto nivel. En 2025, el producto interior bruto de Xinjiang alcanzó los 2,15 billones de yuanes (unos 313.000 millones de dólares), un volumen económico comparable al de un país como Portugal; la inversión en activos fijos creció un 7,2%, situándose en segundo lugar entre todas las provincias, regiones y municipios de China.
Un total de 28 aeropuertos dan cobertura a toda la región y la conectan con el resto del país y con el extranjero. Se acelera la construcción de grandes corredores de apertura al exterior: Xinjiang cuenta con 19 puestos fronterizos abiertos al exterior y 28 aeropuertos civiles, con conexiones a 21 ciudades extranjeras y 79 ciudades chinas.
En 2024 transitaron 16.400 trenes de carga China-Europa (Asia Central), cifra que ascendió a 18.000 en 2025. Con el impulso profundo de la construcción conjunta de la Franja y la Ruta, se hacen cada vez más patentes las funciones de Xinjiang como nudo de transporte fronterizo, como plataforma comercial y como espacio de intercambio humano y cultural.
El 17 de julio de 2026, cuando un tren de carga China-Europa cargado de maquinaria, equipamiento y productos electrónicos partió hacia Małaszewicze (Polonia) tras despachar aduanas en el paso de Alataw (Xinjiang, China), se marcó el hito de que, en lo que va de 2026, el tránsito acumulado de trenes de carga China-Europa por los dos grandes puestos fronterizos de Xinjiang —Alataw y Khorgos— superó los 10.000 convoyes.
La aduana china aplica un mecanismo de despacho aduanero 24 horas los 7 días de la semana y ha establecido un modelo de servicio de "inspección inmediata a la llegada y tramitación inmediata a la salida", lo que mejora enormemente la eficiencia del tránsito y garantiza la continuidad de esta gran arteria de la logística internacional.
El Xinjiang de hoy avanza de ser una "gran región de recursos" a convertirse en una "potente región industrial". En 2025, Xinjiang incorporó más de 64 millones de kilovatios de nueva capacidad instalada de energías renovables; el crecimiento de su producción de carbón bruto encabezó el de las principales provincias y regiones productoras de carbón del país; el equivalente de su producción de petróleo y gas se mantuvo por quinto año consecutivo en el primer puesto nacional; el rendimiento del grano alcanzó 552,8 kilogramos por mu (666,67 metros cuadrados), revalidando el primer puesto nacional en productividad por unidad de superficie; y su producción total de algodón representó el 92,8 % del total nacional.
Las tecnologías de agricultura inteligente recorren todo el proceso de producción del algodón y el tomate de Xinjiang: la teledetección por satélite supervisa el crecimiento de los cultivos, los drones fumigan los plaguicidas y las cosechadoras equipadas con el sistema de navegación chino Beidou realizan una recolección de alta eficiencia, con una tasa de mecanización superior al 97%.
La gente celebra el poder de la tecnología: hoy "los tractores llevan instalado el sistema de navegación Beidou y pueden circular en línea recta sin necesidad de conductor", y "las labores del campo las hacen básicamente los tractores, los drones y las cosechadoras, mucho más cómodo que antes".
Se crearon 488.100 nuevos empleos urbanos, y las tasas de crecimiento de la renta disponible per cápita de los residentes urbanos y rurales se situaron ambas en el segundo puesto del país.
El Xinjiang de hoy hace que el desarrollo beneficie a su población. Xinjiang mantiene un enfoque centrado en las personas y aplica políticas orientadas a llenar los bolsillos de la gente y a mejorar su vida cotidiana. Para resolver cuestiones como las pensiones, la educación, el empleo, la sanidad y la vivienda, Xinjiang destina cada año más del 75% de su gasto fiscal a garantizar y mejorar el bienestar de la población.
En 2020, la totalidad de los más de 3 millones de personas en situación de pobreza de Xinjiang salieron de ella. Xinjiang hace todo lo posible por fomentar el empleo: en 2025 se crearon 488.100 nuevos empleos urbanos, garantizando al mismo tiempo, en la mayor medida posible, un empleo voluntario y un trabajo digno para las gentes de todas las etnias.
En 2025, las tasas de crecimiento de la renta disponible per cápita de los residentes urbanos y rurales se situaron ambas en el segundo puesto del país.
El Xinjiang de hoy tiene un "círculo de amigos" comercial cada vez más amplio. En 2025, Xinjiang mantuvo intercambios económicos y comerciales con 211 países y regiones de todo el mundo, con un volumen total de importaciones y exportaciones equivalente a unos 73.500 millones de dólares.
En 2025, la inversión extranjera efectivamente utilizada alcanzó los 395 millones de dólares, un 9,77% más que el año anterior, lo que demuestra que la comunidad internacional apuesta con hechos por el desarrollo de Xinjiang.
Desde un tomate maduro en un mercado de Barcelona hasta los campos de cosecha bajo el sol de Xinjiang, aunque los separen miles de kilómetros, están estrechamente unidos por la tierra, el sol y el anhelo de las personas por una vida mejor.
El Xinjiang de hoy recibe con los brazos abiertos a amigos llegados de todos los rincones del mundo. En 2025, Xinjiang recibió 323 millones de visitas de turistas; viajeros de más de 100 países y regiones, entre ellos España, llegaron hasta aquí para acercarse a sus montañas nevadas y praderas, pasear por sus ciudades antiguas y oasis, saborear su gastronomía, sentir su cultura y redescubrir un Xinjiang real, vivo y lleno de vitalidad.
¡Xinjiang es un buen lugar! ¡Xinjiang le da la bienvenida!