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Cataluña tiene el ecosistema, ahora toca convertirlo en proyectos
"En Cataluña tenemos la industria, la tecnología y el talento, y AeroS nace para ordenar todo ese potencial y orientarlo a resultados"
Cataluña vive un momento decisivo para su posicionamiento industrial en sectores estratégicos como la aeronáutica, el espacio y la defensa.
En un contexto europeo marcado por la necesidad de autonomía tecnológica, reindustrialización y refuerzo de capacidades estratégicas, nuestro territorio cuenta con todos los ingredientes para jugar un papel protagonista.
La cuestión ya no es si tenemos capacidades, sino si sabremos organizarlas y proyectarlas al mercado.
Con esta convicción nació AeroS. Aunque su constitución formal se produjo a inicios de 2025, el ecosistema llevaba meses gestándose, impulsado por una realidad evidente: existía un tejido industrial, tecnológico y científico potente, pero fragmentado.
Era necesario estructurarlo, darle visibilidad y, sobre todo, convertirlo en una plataforma de generación de oportunidades.
Hoy AeroS agrupa a grandes empresas tractoras como Airbus, Indra o GDELS-Santa Bárbara, junto a compañías Tier 1, pymes industriales —muchas de ellas procedentes del metal y la automoción en proceso de diversificación—, startups tecnológicas, centros de investigación y universidades de referencia como la UPC, Leitat o Eurecat.
En conjunto, hablamos de un ecosistema con decenas de empresas, miles de empleos y una sólida base industrial y tecnológica.
Este modelo responde a una lógica clara: los grandes programas industriales — especialmente en defensa y espacio— requieren cadenas de valor completas, capacidades diversas y colaboración efectiva entre actores. Ninguna empresa, por sí sola, puede abordar estos retos. Pero un ecosistema bien articulado sí.
Cataluña parte, además, de una posición privilegiada. Es una de las principales regiones industriales de España, con una potente base metalmecánica, un sector tecnológico en crecimiento y una clara vocación innovadora.
A esto se suma un contexto de transformación global del sector aeroespacial y de seguridad, que abre una ventana de oportunidad única para territorios capaces de movilizar sus capacidades de forma coordinada.
Por eso, cada día somos más, porque muchas empresas ven una oportunidad desde sectores que, en principio, nada tienen que ver ni con el espacio o la defensa como por ejemplo la automoción o el conjunto del sector metalúrgico. Este es el éxito de AeroS: ayudar a construir una ventana de oportunidad.
El reciente reconocimiento de AeroS como Agrupación Empresarial Innovadora (AEI) por parte del Ministerio de Industria supone un paso importante en esta dirección. Este programa tiene como objetivo reforzar la competitividad de las pymes mediante el impulso de estrategias colaborativas de innovación.
En la práctica, significa dotar al ecosistema de herramientas y recursos para transformar capacidades en proyectos concretos, y proyectos en actividad económica.
Pero el reconocimiento es solo el inicio. El verdadero reto está en lo que viene ahora.
Desde AeroS trabajamos intensamente con el Ministerio de Defensa para trasladar al ecosistema sus necesidades reales y, al mismo tiempo, facilitar la identificación de proyectos sólidos, innovadores y ejecutables.
Esta conexión entre demanda institucional y oferta industrial es clave para que nuestras empresas puedan acceder a programas de gran escala.
En paralelo, junto a la Generalitat, estamos desplegando una hoja de ruta para dar visibilidad nacional e internacional al ecosistema catalán, fortalecer su competitividad y fomentar alianzas con otras regiones europeas. La colaboración internacional no es una opción, sino una necesidad en sectores donde los programas son, por definición, globales.
Además, estamos a punto de presentar un catálogo de capacidades que permitirá visualizar, de forma estructurada, todo el potencial existente en Cataluña: desde fabricación avanzada hasta ciberseguridad, pasando por tecnologías espaciales, inteligencia artificial o sistemas duales.
Porque uno de los grandes déficits históricos ha sido, precisamente, la falta de un mapa claro del ecosistema.
Como decía recientemente un empresario del sector, “ahora lo que nos queda es meter goles”. Necesitamos convertir talento, conocimiento y capacidades en contratos, proyectos y crecimiento sostenido.
Hablamos de empleo cualificado, de estabilidad industrial y de futuro económico. Los sectores aeronáutico, espacial y de defensa generan pedidos a muchos años vista, puestos de trabajo altamente especializados, con alto valor añadido y gran capacidad de arrastre sobre el conjunto de la economía.
En Cataluña tenemos la industria, la tecnología y el talento. AeroS nace para ordenar todo ese potencial y orientarlo a resultados. Porque este es, sin duda, nuestro momento. Ahora toca aprovecharlo.