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Es oficial: la penalización económica del 10% que el Estatuto de los Trabajadores impone a las empresas que no pagan a tiempo

La penalización a las empresas por no pagar a tiempo que puedes exigir si se retrasan los pagos de tu nomina

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Que la empresa se retrase a la hora de pagar la nómina es un auténtico dolor de cabeza. Cuando el sueldo no llega el día acordado, los recibos del alquiler, hipoteca o luz no esperan, provocando un desajuste inmediato en las cuentas de cualquier hogar.

Para proteger a los empleados, la legislación laboral de nuestro país blinda a los trabajadores con una penalización a las empresas por no pagar a tiempo. La normativa detalla el mecanismo exacto para reclamar ese dinero extra y las consecuencias automáticas a las que se enfrenta cualquier jefe que se demore en ingresar las nóminas.

El amparo del Estatuto

El artículo 29 del Estatuto de los Trabajadores funciona como defensor cuando el sueldo no llega en la fecha prevista. La ley deja muy claro que el pago de la nómina debe hacerse de forma puntual en la fecha exacta que se haya acordado por contrato o a través del convenio colectivo.

El periodo fijado para entregar el salario ordinario no puede superar el límite máximo de un mes. Superar este plazo activa de inmediato los derechos de reclamación para proteger la estabilidad de los trabajadores del negocio.

La ley fija un interés por demora que se aplica sobre el dinero que no se haya pagado en la fecha correspondiente. Esta medida actúa como una clara penalización a las empresas por no pagar a tiempo las retribuciones económicas a su plantilla.

El recargo por demora

La penalización económica por el retraso injustificado en la entrega del sueldo consiste en un porcentaje estipulado por ley.

Este interés por mora laboral se sitúa exactamente en el 10% anual sobre las cantidades de dinero que se hayan quedado pendientes de pago.

El objetivo de este recargo porcentual es compensar al empleado por la falta de liquidez que sufre debido a la morosidad de la empresa. Con esta medida se busca castigar a las empresas que utilizan los sueldos de su personal como una herramienta de financiación gratuita cuando van mal de dinero.

La deuda que la compañía tiene con sus profesionales se irá incrementando de manera proporcional al tiempo que tarden en pagar.

Las causas de reclamación

El empleado que vea afectada su economía por la falta de puntualidad en sus ingresos tiene vía libre para exigir sus derechos de forma legal.

La ley te permite reclamar tanto el dinero de la nómina atrasada como los intereses que se hayan ido acumulando durante el tiempo de retraso como penalización a las empresas por no pagar a tiempo.

Cada caso puede tener sus propias complicaciones, sobre todo si surgen discrepancias sobre las cantidades exactas que la empresa debe al trabajador.

Los problemas económicos del negocio o la falta de acuerdo sobre algunos pluses de la nómina suelen ser los motivos más habituales de disputa.

Los impagos prolongados o los retrasos continuos no solo abren la vía para pedir el dinero con su recargo correspondiente. La ley también permite al asalariado solicitar la baja voluntaria de la empresa exigiendo la misma indemnización económica que corresponde a un despido improcedente.

Qué puedes hacer ahora

Si tu empresa suele retrasarse con el pago del sueldo, empieza a guardar bien todos los extractos del banco y los justificantes de los ingresos. Documenta los días exactos en los que te llega el dinero de la nómina para poder calcular con precisión el interés por demora que te deben.

Si la situación se complica, busca asesoramiento profesional para asegurar tu dinero y exigir la correspondiente penalización a las empresas por no pagar a tiempo.