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La vicepresidenta primera y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, comparece ante la Comisión de Hacienda, en el Senado, Alejandro Martínez Vélez Europa Press

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Es oficial: la exención de Hacienda que permite a los jubilados donar una vivienda habitual a sus hijos sin pagar el IRPF

El método legal y definitivo para donar a un hijo tu vivienda habitual sin asumir un elevado coste en impuestos

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Seguro que más de una vez has pensado en cómo dejar en vida tus propiedades a tu familia para evitarles futuros papeleos. Pues bien, la Dirección General de Tributos acaba de confirmar un criterio fiscal que va a facilitar este proceso dentro de los hogares españoles.

A partir de este momento, los contribuyentes mayores de 65 años podrán realizar la transmisión de sus inmuebles principales sin tener que asumir los costes fiscales ofreciendo una tranquilidad y una seguridad jurídica enorme para evitar el tradicional hachazo fiscal en la declaración de la renta del donante.

En qué consiste exactamente este beneficio

Normalmente, cuando vendes o donas una casa, Hacienda considera que puede haber una ganancia patrimonial, que es la diferencia entre lo que te costó en su día y el valor actual del inmueble.

Por esa ganancia, lo habitual es tener que pagar un tributo fiscal en la declaración de la renta, con un tipo impositivo entre un 19% y un 28% en la base imponible del ahorro.

No obstante, la ley establece una ventaja enorme en los casos donde el donante tenga más de 65 años y lo que entrega sea su vivienda habitual, ya que esa ganancia no tributa y queda completamente libre de impuestos.

La gran ventaja es que no importa si decides vender el inmueble a un tercero o si prefieres donar a un hijo directamente la propiedad; el ahorro fiscal en el IRPF se mantiene intacto en cualquiera de las dos opciones.

Esta exención es automática y no obliga a los jubilados a reinvertir el dinero obtenido en otra casa. Esto supone un alivio financiero para los mayores, quienes pueden transmitir su patrimonio inmobiliario sin temor a que la declaración de la renta del año siguiente les salga a pagar una fortuna.

El impacto de la plusvalía municipal

Es vital recordar que, aunque los jubilados se ahorren por completo el pago del IRPF, la operación de donar una vivienda sigue estando sujeta a otros tributos que no se pueden ignorar.

En este escenario, el hijo (que es quien recibe la casa) tendrá que hacerse cargo de forma obligatoria del Impuesto de Sucesiones y Donaciones, una cuantía cuya factura final va a depender directamente de las bonificaciones fiscales que tenga aprobadas cada comunidad autónoma.

Además, la familia tendrá que liquidar la plusvalía municipal en el ayuntamiento correspondiente donde radique el inmueble.

Esto se debe a que la exención para mayores de 65 años que concede Hacienda afecta de forma exclusiva al impuesto nacional, pero no exime de los gravámenes locales. Por tanto, antes de dar el paso de donar a un hijo tu vivienda habitual, conviene echar números de los gastos municipales para evitar que un regalo se convierta en un susto financiero inesperado.

Qué puedes hacer ahora

Si tienes más de 65 años y estás valorando la posibilidad de ceder el patrimonio inmobiliario familiar, acude a un notario de tu confianza para preparar la escritura pública de donación de tu vivienda habitual.

También puedes consultar con un asesor fiscal para calcular el Impuesto de Donaciones que deberán asumir tus descendientes según las bonificaciones de tu comunidad autónoma al donar a un hijo tu vivienda y garantizar que la transmisión quede completamente libre de cargas económicas.