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Alemania da una lección a España: un plan de ayudas de 1.600 millones para paliar la escalada de los precios de la energía

El canciller germano avanzó una bajada de 17 céntimos por litro durante un periodo de dos meses de un impuesto energético aplicado a los carburantes

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La crisis energética provocada por la guerra de Estados Unidos contra Irán y el cierre del estrecho de Ormuz no deja de notarse.

El precio del barril del petróleo no deja de subir, la gasolina alcanza picos nunca vistos y hay amenazas de falta de suministro y el posible contagio de la escalada de precios en casi todos los sectores.

España ya empezó a tomar medidas hace unas semanas. El Gobierno de Pedro Sánchez ya abrió la veda y, ahora, le siguie Alemania.

El canciller alemán, Friedrich Merz, anunció este 13 de abril una batería de medidas por importe de unos 1.600 millones de euros para aliviar el impacto de la subida de los precios de la energía a raíz del conflicto en Oriente Próximo.

El anuncio

"Hemos decidido brindar ayuda inmediata ante el aumento de los precios de la energía", anunciaba Merz, tras una reunión mantenida con los líderes de los partidos de la colación de Gobierno de Alemania y antes de anunciar las medidas.

En primer lugar, el canciller germano avanzó una bajada de 17 céntimos por litro durante un periodo de dos meses del impuesto sobre la energía aplicado a los carburantes. Una rebaja de la que se beneficiarán tanto hogares como empresas para "mejorar rápidamente la situación para los conductores y las empresas del país".

Ayudas limitadas

Aun así, señalando la disposición de Alemania para ayudar a poner fin el conflicto en Oriente Próximo, Merz advierte de que no es posible compensar completamente los efectos de la guerra con fondos públicos.

"Por eso lo hemos limitado a dos meses", avanza Merz. Transcurrido ese plazo, se aplicará automáticamente el tipo impositivo anterior, adelanta.

El canciller alemán Friedrich Merz.jpg

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"Durante estos dos meses, los precios evolucionarán. Esperamos que lo hagan en la dirección correcta, es decir, a la baja y queremos intentar equilibrar la situación en este sentido", indica.

"El Estado no puede absorber todas las incertidumbres, ni todos los riesgos, ni todas las perturbaciones de la política mundial", ha subrayado.

Primas e impuesto al tabaco

Por otro lado, el canciller germano avanzaba que las empresas del país podrán pagar primas de ayuda para contrarrestar el alza de la inflación por un importe de hasta 1.000 euros, libres de impuestos y cotizaciones a la seguridad social.

Mientras, para compensar los costes de la medida, el impuesto sobre el tabaco se incrementará en 2026.

Reacciones

El paquete de medidas de alivio ha sido recibido con escepticismo por el Instituto Alemán de Investigación Económica (DIW Berlín), cuyo presidente, Marcel Fratzscher, considera que es "insuficiente y socialmente desequilibrado".

De hecho, el académico advertía de que, en algunos aspectos, las medidas resultan "incluso contraproducentes".

El economista alemán recuerda que la bajada temporal del impuesto sobre la gasolina y el diésel conlleva el riesgo de que una parte significativa del alivio no llegue a los consumidores.

Fratzscher teme que este dinero acabe en las arcas de las petroleras, mientras que la rebaja crea "incentivos perversos", ya que no fomenta la necesaria reducción del consumo energético en el transporte por carretera. De hecho, señala, puede agravar las presiones inflacionarias en otros sectores.

Quién se beneficia

Asimismo, en cuanto al pago único libre de impuestos de hasta 1.000 euros por parte de los empleadores, el experto opina que tampoco es un instrumento específico.

Sospecha que esta ayuda beneficia principalmente a los empleados de grandes empresas, mientras que muchos otros grupos quedan excluidos, como los desempleados, los jubilados, los estudiantes y los empleados de pequeñas empresas, por lo que la medida es "socialmente desequilibrada".

Medidas más específicas

"El paquete de medidas muestra un claro desequilibrio social. Esto amenaza con socavar la aceptación pública de las políticas económicas del Gobierno alemán", afirma Fratzscher.

El economista ve más necesario prestar ayuda de manera específica a los hogares de bajos y medianos ingresos, y no estas medidas más generales.

Por su parte, desde el Centro para la Investigación Económica Europea (ZEW por su sigla en alemán), Friedrich Heinemann, jefe de la unidad de investigación sobre Fiscalidad Corporativa y Finanzas Públicas y profesor de la Universidad de Heidelberg, sostiene que el paquete de ayudas del Gobierno federal "es equilibrado".

De este modo, si bien la reducción de dos meses en los precios de la gasolina mediante una rebaja temporal de impuestos "es desacertada en sí misma" al ser un subsidio fiscal demasiado amplio que reduce el incentivo para frenar el consumo, el experto subraya que es una medida temporal.

Visión global

Heinemann detalla que esta medida se enmarca dentro de un programa de reforma integral, con una reforma del impuesto sobre la renta para incentivar el trabajo y una reforma sanitaria para aliviar la carga de quienes contribuyen al sistema.

"El hecho de que el Gobierno responda a las preocupaciones subjetivas de la ciudadanía con un instrumento poco ideal, como la limitación de los precios del combustible, se comprende mejor al analizarlo en su conjunto", defiende. "En general, la dirección es la correcta", resume el economista.