Una manifestación de profesores delante del Parlament

Una manifestación de profesores delante del Parlament EUROPA PRESS

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Ya es oficial: los profesores de más de 50 colegios de Cataluña protestan contra las excursiones y los viajes

"Por la noche, hasta que el alumnado no está tranquilo, no podemos descansar, y siempre debe haber alguien despierto por lo que pueda ocurrir", denuncia una de las docentes

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El conflicto entre el profesorado y la Generalitat de Cataluña ha escalado hasta alcanzar uno de los pilares más queridos de la vida escolar. La primavera solía ser la época de preparativos para las célebres colonias y viajes de fin de curso.

Sin embargo, este año el ambiente en los claustros es de rebelión absoluta frente a la administración. En la escuela Santa Maria Gardeny, de Lleida, la actividad ha quedado suspendida por estrictas razones laborales.

Huelga de pernoctaciones

Este centro leridano es uno de los pioneros en impulsar esta particular "huelga de colonias" que se extiende por toda la geografía catalana. Actualmente, un total de 54 centros educativos se han sumado ya formalmente a esta contundente iniciativa.

Amenazan con no realizar ninguna excursión con pernocta durante el curso 2026/2027 si no se atienden sus demandas. Los docentes exigen mejoras salariales y un aumento real de recursos en las aulas para poder trabajar.

Cero horas extras

Estas salidas, que a menudo duran más de dos o tres días, se han consolidado como una tradición educativa indiscutible. No obstante, los docentes que se hacen responsables de los menores no ven este esfuerzo reflejado en su nómina mensual.

No cobran ni las horas extras acumuladas ni el plus de nocturnidad por estar fuera de sus hogares. “Estás pendiente de ellos desde que se levantan hasta que se van a dormir, incluso de noche, y cobras lo mismo”, señala Agustí Liñán.

Presión al Departamento

La acción se recoge bajo el manifiesto titulado Paremos las salidas y las colonias, que busca una visibilidad inmediata. Plantean esta medida como una herramienta de presión para que Educación acepte las demandas planteadas el pasado 11 de febrero.

Entre sus reivindicaciones destacan el aumento salarial, más recursos para la escuela inclusiva y la reducción de ratios. También exigen una rebaja drástica de la burocracia que asfixia el día a día de los profesionales del sector.

Apoyo de los sindicatos

La mayoría de los sindicatos docentes, que mantienen reuniones constantes con el Departamento de Educación, apoyan firmemente esta movilización. Organizaciones como CGT, Ustec o CCOO defienden que es necesario dejar de depender del voluntarismo.

“Si estamos en un escenario de lucha por nuestras condiciones laborales, es lógico que una acción de protesta sea dejar de hacer actividades que descansan sobre el voluntarismo”, señala Iolanda Segura.

Decisión del claustro

En la escuela Santa Maria Gardeny, la decisión de cancelar las colonias este curso se tomó de forma democrática. Se aprobó inicialmente con el 60% de los votos del claustro, cifra que subió al 85% para el próximo año.

“Es una actividad muy esperada y se lo hemos tenido que explicar a los alumnos, igual que les explicamos la huelga. Y lo han entendido”, asegura Liñán. Saben que es una decisión de presión dura pero necesaria.

El foco del Maresme

Tras difundir su postura, descubrieron que otros centros en las comarcas del Maresme y la Selva compartían su mismo hartazgo profesional. Una de las impulsoras de este grupo es Clàudia Cebrián, del Institut Lluís Companys de Tordera.

Cebrián relata que, en su última salida, acumuló un total de 45 horas extra no remuneradas en solo tres días de viaje. “Es una presión constante y no está reconocida”, lamenta la profesora al recordar la carga de trabajo asumida.

Vigilancia las 24 horas

La responsabilidad es total y el descanso es prácticamente inexistente durante estos viajes escolares con pernocta. “Organizar salidas con pernoctación implica estar presentes las 24 horas del día”, denuncia Clàudia Cebrián sobre la realidad de las colonias.

Añade un detalle fundamental sobre la seguridad de los menores: “Por la noche, hasta que el alumnado no está tranquilo, no podemos descansar, y siempre debe haber algún profesor despierto por lo que pueda ocurrir”.

Responsabilidad sanitaria añadida

Otro punto crítico que señalan los docentes es la asunción de responsabilidades médicas para las que no están cualificados. “No tenemos formación médica y, aun así, somos responsables de administrar medicación”, subraya con gran preocupación Cebrián.

En muchos centros hay estudiantes con tratamientos de salud mental muy complejos o que requieren inyecciones de adrenalina. Señalan que, en otros países de nuestro entorno, estas salidas suelen contar siempre con personal de enfermería especializado.

Deportes de aventura

A todo esto se suma la carga de responsabilidad que supone supervisar actividades de riesgo o deportes de aventura. El profesorado cuestiona si deben asumir tal presión sin ningún tipo de compensación económica o reconocimiento de su estatus laboral.

El objetivo final de los docentes es no tener que llegar a aplicar la medida de forma definitiva el curso que viene. Esperan alcanzar un acuerdo satisfactorio con la Generalitat que permita recuperar la normalidad en los viajes y excursiones.