Imagen del Grand Hotel Hyatt, antes Sofía
El primer rascacielos de Barcelona sale a la venta: 160 millones de euros por un hotel de lujo y la biblioteca secreta de Cambó
El Grand Central sale al mercado con un precio que casi dobla el valor de su compra
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Noticia bomba en Barcelona. El fondo británico Schroders ha puesto a la venta el Hotel Grand Central, el que fuera el primer rascacielos de la ciudad.
Tal y como apuntan fuentes a La Vanguardia, el exclusivo alojamiento se ofrece por un precio de 160 millones de euros.
El inmueble, que también alberga la biblioteca de Francesc Cambó, representa una pieza única del patrimonio arquitectónico catalán. Ahora, en cambio, busca un nuevo propietario de la mano de las consultoras JLL y Savills.
El edificio, que forma parte del Catálogo de Patrimonio Arquitectónico del Ayuntamiento, cuenta actualmente con 147 habitaciones y se ha consolidado como uno de los referentes de lujo en la ciudad gracias a Schroders.
Precio doblado
Sus propietarios no solo han dado un nuevo aire a este edificio, sino que lo han revalorizado, igual que ha sucedido con la zona. La peatonalización de la Via Laietana ha dado un nuevo impulso a la calle, que experimenta ya una gran transformación.
El fondo británico adquirió el hotel en 2021 a Único Hotels por 93 millones de euros, un precio que se ha incrementado hasta casi doblarse por la mejora de las instalaciones y el potencial de crecimiento.
Atractivos del hotel
La venta se produce, además, en un contexto de máximos históricos para el sector en Barcelona, que en 2025 alcanzó un volumen de inversión cercano a los 700 millones de euros.
El interés de los grandes capitales, especialmente de Oriente Medio y Asia, también añade valor. El mercado oriental busca “activos trofeo” de este estilo: lujo, historia y tradición. De ahí su elevado precio.
Terraza del Grand Hotel Central de Barcelona, antigua Casa Cambó GRAND HOTEL CENTRAL
De cerrarse por los 160 millones previstos, la transacción entraría directamente en el ranking de las operaciones más elevadas de la historia de la ciudad, cerca de hitos como la venta del Mandarin Oriental Barcelona (220 millones en 2023), el Hotel W Barcelona (200 millones en 2013) o el Hotel Sofía Barcelona (180 millones).
Los expertos añaden que el hotel cuenta con varios valores añadidos. Más allá de la reformulación de Schroders, este edificio cumple en breve su primer siglo de vida.
El papel de Cambó
Ya no es el edificio más alto de Barcelona, pero conserva el honor de ser el primer rascacielos de la ciudad y de guardar otro secreto histórico: la biblioteca de Francesc Cambó, líder de la Lliga Regionalista.
Cuando se construyó, en 1926, el edificio no era un hotel, sino un bloque de viviendas que, además, tuvo el lujo de incorporar el primer ascensor, el primer jardín en la azotea y el primero que se atrevió a situar una residencia privada en el ático.
Quién está detrás
Fue el mismísimo Cambó, político, empresario, mecenas y uno de los grandes intelectuales del catalanismo de comienzos del siglo XX, el artífice de este hito.
En plena transformación urbanística de la ciudad e inspirado por lo que había visto en sus viajes por Europa, el catalán quiso levantar el primer gran edificio de la nueva calle y contó con grandes apoyos para lograrlo.
Habitación del Grand Hotel Central Barcelona GRAND HOTEL CENTRAL
El burgués encargó el proyecto a Adolf Florensa, quien puso todo su empeño en traer la modernidad arquitectónica a Barcelona. Y lo logró.
El arquitecto aplicó los principios racionalistas de la Escuela de Chicago a la parte central, destinada a oficinas, y una estética más clasicista y novecentista en los niveles inferior y superior. Y allí viviría Cambó.
Ejemplo para la clase burguesa
El político no quiso alojarse en la planta principal, como hasta entonces hacía la burguesía catalana. Se mudó al ático, de ahí que decidiera instalar un ascensor.
El mundo lo siguió. La clase alta local cambió la mentalidad urbana. A partir de entonces, los pisos superiores, hasta entonces los menos valorados, se convirtieron en el símbolo del privilegio y el estatus.
Biblioteca de Francesc Cambó GRAND HOTEL CENTRAL
En la Casa Cambó, como era conocido el rascacielos, el empresario quería tener unas vistas inigualables sobre Ciutat Vella y el mar. Desde allí podía ver los barcos en el puerto y las torres de las iglesias del Gòtic.
Para él, estas vistas eran fundamentales. La leyenda urbana afirma que, a mitad de siglo, cuando la Via Laietana se llenó de edificios, Cambó encargó a b pintar un mural de barcos en la fachada del inmueble de enfrente, que le impedía ver el mar. Una obra que todavía se conserva.
Primer jardín en la azotea
Pero la altura no fue el único hito. El edificio fue el primero en contar con ascensor. En su ático, Cambó mandó construir un enorme jardín privado de casi 1.000 metros cuadrados, con árboles, flores y esculturas neoclásicas, suspendido sobre la ciudad.
Fue el primer jardín en azotea de Barcelona, diseñado con técnicas innovadoras de jardinería que requirieron un complejo sistema de drenaje y materiales ligeros para soportar el peso vegetal.
Mucho más que un jardín
Ahora, ideas como esta se imponen en las grandes ciudades europeas para reducir el impacto de la contaminación.
Pero el de la Casa Cambó no era un mero césped. La azotea disponía de fuentes y boiseries francesas con las que el anfitrión impresionaba a las visitas.
Imagend el 'sky bar' del Grand Hotel Central de Barcelona
Allí, Cambó organizaba reuniones políticas y recepciones diplomáticas mientras contemplaba el horizonte marítimo.
Ya en el interior, el ministro de Fomento y Hacienda durante el reinado de Alfonso XIII disponía de un despacho y de una biblioteca personal.
Hotel familiar
La estancia, que todavía se conserva, está forrada en madera y mantiene parte de su colección de libros y documentos originales, junto a muebles de época. Un espacio que se mantiene casi intacto y se alquila para eventos culturales y literarios.
De hecho, y a pesar de haberse convertido en un hotel, hasta 2021 la familia aún vivía allí. Su nieto, Pau Guardans Cambó, compró todas las participaciones de la casa a sus 13 hermanos y decidió devolverle la vida a este pionero rascacielos transformándolo en un hotel de lujo, el Grand Hotel, que hoy sale a la venta.