Sandra Ruiz, ingeniera mecánica de profesión, desempeñaba un cargo de alta responsabilidad en Venezuela como jefa de una estación de ferrocarriles.
Sin embargo, la profunda crisis económica de su país en 2017 la situó en una realidad económica asfixiante: su salario, al cambio, era de apenas 5 dólares mensuales, una cifra insuficiente para mantener su hogar o incluso reparar su coche.
Este choque mental, de haber estudiado tanto para no poder vivir de su carrera, la impulsó a emigrar buscando una estabilidad que en su tierra natal era inexistente.
Tras pasar dos años en República Dominicana sin lograr la estabilidad deseada, Sandra decidió dar el salto a España hace seis años. Sus inicios en el país europeo fueron una etapa de supervivencia; llegó sola a Madrid y tuvo que mantenerse durante meses con apenas 500 euros al mes, destinados exclusivamente a cubrir el alquiler de una habitación y comida básica.
En los inicios, trabajó como teleoperadora, pero fue su pareja de aquel entonces quien la retó a salir del círculo del "mileurista" y considerar el transporte como una vía para duplicar sus ingresos.
El camino hacia el volante requirió un sacrificio económico y personal considerable, ya que Sandra invirtió cerca de 8.000 euros en obtener sus licencias, enfrentándose a suspensiones y largas listas de espera en Valencia que la obligaron a examinarse finalmente en Badajoz.
Pese a sus miedos iniciales y las dificultades para aprender maniobras complejas como la marcha atrás, se inspiró en referentes femeninas del sector para convencerse de que, con voluntad, podía dominar un oficio tradicionalmente masculino.
Actualmente, según detalla en pódcast Rutas de Éxito de Mario Cozma, Sandra desarrolla su actividad desde el Puerto de Valencia, especializada en el transporte de contenedores con un camión Mercedes 1845. Optó por esta modalidad regional y diurna tras probar el transporte internacional, priorizando su calidad de vida y salud física.
Trabajar con contenedores le permite evitar la manipulación de carga pesada y regresar a casa cada noche, lo que le facilita asistir al gimnasio para prevenir los dolores lumbares típicos de la profesión.
Respecto a la remuneración, Sandra destaca el potencial del sector frente a otros empleos básicos. Según explica, un camionero en ruta regional en Valencia percibe entre 1.800 y 2.200 euros netos al mes por jornadas de 8 a 5.
En rutas nacionales, los salarios pueden escalar hasta los 3.200 euros netos dependiendo del tiempo de sacrificio fuera de casa, lo que representa un cambio radical respecto a los 1.000 euros que ganaba antes de subir al camión.
