Toni Nadal, reconocido por su mentalidad estratégica y disciplina, compartió su visión sobre cómo debería gestionarse la jerarquía dentro de un club de la magnitud del FC Barcelona.
Según relata el de Manacor en una entrevista en el pódcast Búscate La Vida de José Elías, un candidato a la presidencia de la entidad le pidió formar parte de su equipo de trabajo para aportar su experiencia en la gestión de grupos de alto rendimiento.
Desde el primer momento, Nadal planteó una hoja de ruta clara basada en la autoridad y la toma de decisiones contundentes para recuperar el rumbo del equipo.
Ante esta propuesta, Toni Nadal, lo tenía claro y sin tapujos, dijo lo que para él era importante hacer si de verdad querían que formara parte del club culé: "Lo primero que tienes que hacer es sacar a este, este y este fuera".
La mentalidad y ambición de Toni es su fuerte, y para él, no importaba que la afición pitara durante las primeras semanas ante la salida de ciertos nombres; lo fundamental era enviar un mensaje interno inequívoco a la plantilla.
El manacorí detalla la importancia de hacerle ver a los jugadores lo que es fundamental y mejor para un equipo, además de los principios y compromisos que debe existir en un proyecto y si esta implicación no es total, no se juega.
Messi, una excepción fundamentada
Sin embargo, dentro de este esquema de disciplina férrea, Nadal establece una excepción absoluta y pragmática: Lionel Messi. El mallorquín sostiene que "con Messi te tienes que callar" y que, ante una figura de tal importancia, un directivo o entrenador no puede permitirse "hacer un pulso".
Según explica, si el astro argentino hubiera tenido un mal comportamiento en algún momento, su postura habría sido la de aguantar debido a la jerarquía ganada por el jugador.
La razón detrás de este trato diferenciado es puramente meritocrática. El tío de Nadal argumenta que Messi es "demasiado bueno" y que su impacto en el club es incomparable.
"Este jugador nos hace ganar mucho dinero a todos y nos hace ganar muchos títulos", señala, justificando los beneficios que aportaba el argentino, lo cuales superaban cualquier inconveniente y, por ende, obligaba a tener una flexibilidad que no se aplicaría al resto de los integrantes.
En definitiva, esta filosofía de gestión se resume en la importancia del compromiso. Para Toni Nadal, sin una entrega total y un compromiso sólido por parte de los jugadores, "en la vida es muy difícil que algo funcione bien".
