Lectoras ante una parada en el día de Sant Jordi
Un Sant Jordi de autores con personalidad: de Mendoza a Regina Rodríguez, Aramburu y Torralba
El día del libro se salda con un nuevo récord en ventas, acercándose a los 27 millones de euros. En los puestos de las librerías, repartidos por toda la ciudad, se han pedido títulos muy diversos, como 'Comerás flores' de Lucía Solla Sobral, 'Hamnet' de Maggie O'Farrell o 'Manual de defensa del català' de Òscar Andreu
Ver a alguien regalar una rosa puede sentirse como contemplar el amor de cerca. Y en Sant Jordi lo experimentas todo el rato. Es un día difícil de explicar a alguien que no está aquí para verlo de cerca. Una marea de rosas y libros que inunda las calles de Barcelona. Y gente, gente por todas partes, para celebrar la Diada, el evento cultural del año.
“¿Quién no sueña con vivir un Sant Jordi en Barcelona? Es abrumador pero es lo bonito de todo esto” cuenta Sara que lleva dos horas de cola para ver a Amélie Nothomb porque en enero se enamoró de Metafísica de los Tubos.
Si algo define la fotografía de este día, aparte de los libros, el dragón y las rosas, son las casetas que venden libros por toda la ciudad. Desde Paseo de Gràcia, bajando por Plaza Catalunya hasta Portal de l’Àngel. Otros prefieren celebrar Sant Jordi en comunidad, “con los suyos”, como Lata Peinada, escondida en el Raval, que ha montado su stand en la puerta de la librería donde han estado firmando algunas voces latinoamericanas como Paulina Flores o Héctor Abad. “Es un éxito de día y para nosotros un placer poder acoger a tantos lectores”, cuenta Gustavo, director de la librería.
El escritor Eduardo Mendoza firma ejemplares de sus libros en la Fira de Llibres de Sant Jordi
Si hay algo en lo que todos coinciden es que Sant Jordi es una sinergia en la que conviven todos los ecosistemas que habitan la ciudad. Una forma de dar y devolver a todos los negocios locales de Barcelona.
Comerás flores de Lucía Solla Sobral, La Ciudad de las luces muertas de David Uclés, Hamnet de Maggie O'Farrell, Manual de defensa del català de Òscar Andreu, Érem tan joves de Sílvia Soler o Les calces al sol de Regina Rodríguez, han sido algunos de los más demandados en estos puestos.
Puestos de libros el día de Sant Jordi
Un Sant Jordi que bate récords en ventas de libros acercándose a los 27 millones de euros. En ficción, el libro protagonista ha sido La intriga del funeral inconveniente de Eduardo Mendoza y, en catalán, Crispetes de matinada, de Regina Rodríguez.
También figuran entre los más adquiridos el nuevo libro de Fernando Aramburu, Maite, y en catalán el de Francesc Torralba, Anatomia de l'esperança.
Para no ficción, el primer puesto lo ocupa Instrucción de Novicias, de Ana Arriga, y, en catalán, Manual de defensa del català, de Òscar Andreu. En infantil y juvenil, Si fuéramos eternos, de Emma Gil ha triunfado, junto a Em dic Goa 10, de Míriam Tirado.
“La lengua catalana sigue siendo protagonista en las ventas de este día”, explica Laia, del puesto de La Central.
La manta de polen bajo la que ha amanecido Barcelona ni las ráfagas insistentes de viento han conseguido detener el ajetreo del día. “Ha sido el Sant Jordi más bonito y feliz de los últimos años, lo ves en la cara de gente”, explica Sara que trabaja en uno de los puestos de Portal de l’Àngel, que este año ha sustituido a las Ramblas en lo que parece un éxito absoluto.
El periodista y escritor Teo Camino, en la firma de su libro 'Aunque ya no me leas'
El 23 de abril empieza siempre antes para Barcelona, que lleva semanas preparándose para recibir a grandes autores con actividades como jams de poesía o rutas literarias por las calles de la ciudad. La Nobel Han Kang, Marta Jiménez Serrano, Pol Guash, Juan Tallón, Javier Castillo, Lana Corujo o David Uclés, entre muchos otros, han querido ser parte de este día tan especial. Un Sant Jordi sin duda marcado por la personalidad y la pluralidad de los escritores.
Entenderlo todo
“Es una sensación increíble poder decirle a tu autora favorita qué ha significado su libro para ti”, cuenta Eli que tiene Te di ojos y miraste las tinieblas con la firma de Irene Solà entre sus manos.
Podría uno detenerse en lo que ocurre en una sola esquina de Barcelona en Sant Jordi y entenderlo todo. Recoger pedacitos de este día es como recoger pedacitos de la literatura en su máxima expresión. Alguien que desenvuelve el papel marrón, una rosa que se regala, la elección perfecta, una dedicatoria en la primera página, un pensé en ti cuando lo leí, firmado yo. Como formas posibles de decir te quiero.