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Una fotografía de archivo sobre los riesgos laborales

Prevención de riesgos laborales, una profesión de presente y futuro

Conocer los riesgos laborales de cada profesión y recibir la formación específica para cada puesto de trabajo es fundamental para evitar riesgos

4 min

Cualquier actividad laboral, sea del tipo que sea, lleva consigo un riesgo para la persona que la desempeña. Un cocinero que utiliza cuchillos afiliados, un administrativo que se pasa horas delante de un ordenador, un trabajador de almacén que descarga cajas… todos deben tomar medidas de precaución si desean desarrollar sus funciones con seguridad y evitar situaciones de riesgo para su salud.

La seguridad laboral está regulada por ley. Las empresas tienen la obligación de formar y concienciar a sus emplleados sobre la importancia de esta materia y aquí juegan un papel destacado los profesionales formados en prevención de riesgos laborales (PRL). Ellos son los encargados de instruir a los trabajadores para evitar accidentes y prevenir posibles enfermedades derivadas del ejercicio de su profesión.

Los profesionales en PRL deben poseer unos estudios y formación especializados. Existen diferentes cursos y másteres oficiales que capacitan a los alumnos para desarrollar esta función, cada vez más demandada entre las empresas. En la actualidad, un buen número de expertos en prevención de riegos se han formado a través de MBA online, una modalidad de estudio que permite a los alumnos adquirir una especialidad a la vez que desarrollan una actividad laboral.

¿Cuáles son los principales riesgos laborales a que se puede exponer un trabajador?

Este es uno de los principales ejes de estudio de los futuros profesionales en PRL. Grosso modo, los riesgos laborales se rigen de acuerdo a la siguiente clasificación:

Riesgos físicos

Son todas aquellas circunstancias y factores que pueden poner en peligro la integridad física de un trabajador; una de ellas es el ruido. En multitud de empresas los empleados han de soportar el ruido ocasionado por maquinarias o por el propio proceso de producción. Sin la protección adecuada, ese factor puede ocasionar una pérdida de la capacidad auditiva.

Otros aspectos son la temperatura y la humedad: la temperatura ideal para cualquier trabajo es de 21 grados, con un 50 % de humedad. Las temperaturas demasiado altas o demasiado bajan suponen un riesgo y obligan a adoptar medidas de precaución especiales.

Iluminación, vibraciones, radiaciones electromagnéticas, son otros de los muchos factores que pueden afectar a la salud de los trabajadores, por no hablar de aquellos empleos que utilizan maquinaria pesada o peligrosa.

Riesgos químicos

Son los que se pueden derivar de la inhalación o absorción de productos químicos o bien de la exposición a substancias potencialmente tóxicas. En este sentido, es de vital importancia el uso de mascarillas o elementos protectores.

Riesgos biológicos

Algunos profesionales, sobre todo en el ámbito de la medicina,  están en contacto con virus, bacterias, hongos, etc. Para evitar enfermedades, deben protegerse adecuadamente y llevar un estricto control de vacunas.

Riesgos ergonómicos

Las malas posturas corporales, los movimientos repetitivos y los ejercicios bruscos son la causa de numerosas lesiones y problemas físicos a corto y medio plazo. Es preciso concienciar a los trabajadores sobre la importancia de mantener una higiene postural adecuada.

Riesgos a nivel psicológico

La fatiga, el estrés, la monotonía, el exceso de responsabilidad… son factores que pueden influir negativamente en el trabajador y que requieren también especial atención desde el punto de vista de la prevención.