El Gran Premio de Fórmula 1 de Madrid, celebrado del 11 al 13 de septiembre en Madring, ha quedado marcado por las denuncias sobre las condiciones laborales del personal contratado. Jornadas interminables, salarios reducidos y descansos insuficientes empañan el estreno del circuito madrileño.
Sonia, nombre ficticio para proteger su identidad, fue contratada como camarera por New Personal, una empresa especializada en personal de hostelería. Su contrato era a tiempo parcial, pero las jornadas que relata superaron ampliamente las nueve horas y media que, según su documentación, tenía previstas.
Jornadas interminables
Sonia empezó a trabajar el viernes a las 7 h y no salió hasta las 20:30 h. El sábado estuvo 12 horas trabajando y, el domingo, la empresa la convocó de 7 h a 00 h, lo que suponía una jornada de 17 horas.
La empresa había enviado un mensaje al personal para animarlo a afrontar el último día."Mañana es el Golden Day, cerremos como se debe", decía la comunicación, que agradecía el esfuerzo realizado durante el fin de semana.
Descansos bajo mínimos
Las largas jornadas estuvieron acompañadas de pausas de apenas 20 minutos para comer. Según el testimonio de Sonia, los trabajadores debían alimentarse de pie, en una cocina pequeña y sin un espacio acondicionado para descansar.
Además de atender a los asistentes, algunos empleados tuvieron que descargar camiones y fregar vajilla. Sonia asegura que, ante la ausencia de un fregadero adecuado, llegaron a recibir instrucciones para utilizar agua acumulada en cubiteras donde previamente se habían enfriado bebidas.
Cócteles entre cables
Las dificultades también afectaron al personal de coctelería, que inicialmente fue ubicado en un almacén. Una supervisora de Madring ordenó desalojar el espacio por la presencia de numerosos cables, que hacían inadecuado trabajar allí con líquidos.
Finalmente, los empleados terminaron preparando cócteles a pleno sol en una escalera de emergencias. Una situación que se suma a las quejas por la organización del servicio y las condiciones de seguridad durante el evento.
Salarios bajo sospecha
Las denuncias también alcanzan las retribuciones. Sonia señala que cobraba ocho euros por hora, una cantidad que considera inferior a la prevista en el convenio de hostelería. La comprobación de posibles diferencias salariales exige determinar el convenio y la categoría profesional aplicables.
Otra irregularidad denunciada afecta a los contratos. Aunque los trabajadores comenzaron el viernes, Sonia asegura que en su documentación figuraba el día 13 como fecha de contratación.
Una investigación pendiente
El Estatuto de los Trabajadores establece, con carácter general, un máximo de nueve horas ordinarias diarias, aunque admite otras distribuciones mediante convenio o acuerdo. También exige respetar los descansos entre jornadas y registrar el tiempo trabajado.
Por ahora, las acusaciones requieren una investigación que determine si existieron incumplimientos laborales. La polémica deja una pregunta que trasciende el espectáculo deportivo: qué condiciones soportaron quienes hicieron posible el Gran Premio mientras los focos iluminaban la pista.
