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Los mejillones son uno de los mariscos más económicos y versátiles de la gastronomía española. Además de su sabor, destacan por su facilidad de preparación. Sin embargo, existe un truco poco conocido que permite cocinarlos sin encender los fogones.

La encargada de demostrarlo es Nazareth, una pescadera del Mercado de Salamanca de Málaga, que ha compartido su técnica a través de un vídeo publicado por su compañera Noe, conocida en TikTok como @noelapeskaera.

Un método sorprendente

La propuesta resulta especialmente llamativa porque no necesita olla, agua ni vino blanco. Tampoco requiere utilizar una sartén o encender la vitrocerámica. El único electrodoméstico necesario es un microondas.

Según explica la pescadera, el secreto consiste en aprovechar el vapor que desprenden los propios mejillones durante la cocción. De esta manera, pueden abrirse y cocinarse conservando buena parte de sus jugos naturales.

El secreto de Nazareth

Antes de introducirlos en el microondas, Nazareth recomienda sumergir los mejillones en agua durante unos 15 minutos. La trabajadora asegura que este paso permite hidratarlos y conseguir que queden 'más gorditos'.

No obstante, este remojo no es imprescindible y no existen garantías de que aumente el tamaño de la carne. La normativa alimentaria establece, además, que los moluscos comercializados no deben volver a sumergirse en agua una vez expedidos.

Solo dos minutos y medio

La preparación continúa colocando los mejillones limpios en un recipiente apto para microondas. Después, se introducen en el aparato durante aproximadamente dos minutos y medio, el tiempo que propone la pescadera para conseguir que se abran.

Aunque el procedimiento parece sencillo, el tiempo de cocción puede variar según la potencia del electrodoméstico, la cantidad de mejillones y su tamaño. Por eso, conviene comprobar que todos hayan recibido suficiente calor.

Mejillones CG

Un detalle fundamental

La Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN) recuerda la importancia de adquirir moluscos procedentes de establecimientos autorizados. Estos productos deben cumplir controles sanitarios específicos que garanticen su trazabilidad y seguridad.

Por su parte, la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) aconseja desechar los mejillones que no se abran durante la cocción. También advierte de que los microondas pueden calentar los alimentos de manera desigual.

Un alimento muy versátil

Una vez cocinados, los mejillones admiten numerosas preparaciones. Pueden servirse al natural, acompañados de unas gotas de limón o con una vinagreta elaborada con aceite de oliva, cebolla y pimiento.

También son perfectos para preparar mejillones tigre, escabeches o guisos marineros. Su sabor intenso permite incorporarlos a recetas sencillas sin necesidad de utilizar demasiados ingredientes adicionales.

Una buena época para disfrutarlos

El otoño es, además, un momento especialmente interesante para consumirlos. Según el pliego de condiciones de la Denominación de Origen Protegida Mejillón de Galicia, entre octubre y marzo se comercializa aproximadamente el 70 % de su producción anual.

A su disponibilidad se suma su aporte de proteínas y su contenido relativamente bajo en grasas. Estas características convierten al mejillón en una alternativa interesante para quienes buscan incorporar marisco a una alimentación equilibrada.

La sencillez como ventaja

La técnica de Nazareth demuestra que preparar marisco no tiene por qué ser complicado. Basta con un recipiente adecuado, un microondas y unos minutos, siempre que se compruebe que la cocción sea suficiente.

Una propuesta que permite disfrutar del auténtico sabor del mar sin apenas ensuciar la cocina. Porque, en ocasiones, las mejores recetas no requieren grandes elaboraciones, sino conocer pequeños trucos que simplifican la vida cotidiana.

Receta de mejillones

Limpiamos los mejillones bajo el grifo y, con ayuda de un cuchillo pequeño, retiramos restos de conchas y de cuerdas. Después, los sumergimos en un recipiente con agua durante unos 15 minutos. Seguidamente, los escurrimos y los ponemos en una fuente apta para microondas, que taparemos colocando la tapa encima, pero sin cerrarla a presión.

Cocinamos los mejillones en el microondas durante dos minutos y medio. Pasado este tiempo, sacamos los que se hayan abierto. Si alguno está cerrado, los cocinamos durante 20-30 segundos más y, si sigue sin abrirse, los desechamos.

El jugo que hayan soltado durante la cocción podremos colarlo y guardarlo para la elaboración de salsas, guisos o arroces.

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