Si estás soñando con que llegue el frío para volver a disfrutar de los platos de cuchara calentitos y reconfortantes, te dejo con esta receta de lentejas de bote que está sencillamente increíble.
La propuesta llega de la mano de Anne, la creadora de contenido que comparte sus ideas gastronómicas en la cuenta de Instagram @cocinandocontigoo.
Su versión es la solución perfecta cuando apetece un guiso tradicional lleno de sabor pero no se dispone de tiempo para largas cocciones.
El gran acierto de Anne consiste en utilizar legumbre ya cocida en conserva, lo que acorta los tiempos sin renunciar a una textura suave y melosa.
Al acompañarlas con un sofrito de hortalizas frescas y una combinación de especias, estas lentejas de bote se convierten en una cena o comida de otoño completísima, saludable y lista en un abrir y cerrar de ojos.
El toque especial de especias
La base de este plato se construye con una buena variedad de verduras picadas: cebolla, ajo, pimiento rojo, pimiento verde, puerro, zanahorias y tomate de pera.
Todo se pocha a fuego suave en la cazuela con un chorrito de aceite de oliva virgen extra y un par de hojas de laurel hasta que la huerta suelte todo su jugo.
Aquí es donde entra en juego "el truquito" que marca la diferencia en la receta de Anne, añadir una cucharadita generosa de cúrcuma junto con pimienta negra recién molida.
Esta pareja no solo aporta un bonito color dorado y una nota aromática única, sino que potencia sus propiedades saludables.
Para redondear el fondo, se suma pimentón dulce de la Vera y una cucharadita de tomate concentrado que aporta una intensidad espectacular a la salsa.
Hervor rápido
Una vez que el sofrito está en su punto y bien sazonado, se incorporan las lentejas de bote previamente lavadas y escurridas, cubriendo todo con agua o caldo vegetal.
Para darle ese cuerpo tan característico de los guisos tradicionales de la abuela, Anne añade unos pocos granos de arroz directamente en el caldo.
Con solo dejar hervir el conjunto unos minutos hasta que el arroz esté tierno y los sabores se hayan integrado por completo, se consigue un plato de cuchara redondo, repleto de nutrientes y con una cremosidad envidiable. Una opción fantástica que te aseguramos vas a repetir durante toda la temporada.
Beneficios nutricionales
Además de ser un recurso comodín por su rapidez, este plato destaca por ser una bomba de nutrientes y fibra ideales para la época de frío.
Al combinar la legumbre con un puñado de arroz se obtiene una proteína vegetal completa con todos los aminoácidos esenciales, mientras que la mezcla de cúrcuma y pimienta negra actúa como un potente antioxidante y antiinflamatorio natural que refuerza las defensas en otoño.
Versatilidad en tu mesa
Sigue la propuesta de Anne para resolver tus menús semanales de otoño de forma práctica y nutritiva.
Recuerda que siempre puedes adaptar las verduras a las que tengas en el cajón de la nevera o cambiar las lentejas de bote por lentejas secas alargando el tiempo de cocción.
La mejor receta del otoño con lentejas de bote
- 1 bote de lentejas cocidas
- 1 cebolla
- 1 diente de ajo
- 1 pimiento rojo
- 1 pimiento verde
- 1 puerro
- 2 zanahorias
- 1 tomate de pera
- 2 hojas de laurel
- 1 cucharadita generosa de cúrcuma
- 1 cucharadita de pimentón dulce de la Vera
- 1 cucharadita de tomate concentrado (opcional)
- Unos granitos de arroz
- Aceite de oliva virgen extra
- Sal al gusto
- Pimienta negra molida al gusto
Paso 1
Pica la cebolla, el ajo, los pimientos, el puerro, las zanahorias y el tomate de pera. Sofríe todo en una cazuela con un buen chorro de aceite de oliva virgen extra y las hojas de laurel a fuego medio.
Paso 2
Cuando la verdura esté tierna, incorpora la cúrcuma, la pimienta negra, el pimentón dulce de la Vera y la cucharadita de tomate concentrado. Remueve durante medio minuto para que no se queme el pimentón.
Paso 3
Añade el bote de lentejas cocidas y escurridas. Cubre con agua o caldo, ajusta de sal y echa unos granitos de arroz para ayudar a espesar el guiso.
Paso 4
Deja cocinar a fuego medio hasta que el arroz esté tierno y la salsa adquiera consistencia cremosa. Sirve bien calentito en platos hondos.
