Cualquiera te podría decir que con 20 euros resulta imposible preparar un plato completo, nutritivo y repleto de sabor para toda la familia.
Sin embargo, estos secretos para rendir el dinero en la cocina solo los dominan las abuelas tras décadas de experiencia frente a los fogones.
Encarna, la creadora de contenido al frente de la cuenta @recetasyayaencarna, demuestra cómo las fórmulas de toda la vida permiten comer de maravilla sin gastar de más. Su propuesta revoluciona la cocina casera al transformar unos sencillos muslos de pollo en un guiso espectacular por un presupuesto mínimo.
El dorado inicial
La elaboración arranca pelando unas patatas para dejarlas sumergidas en agua fría mientras se organiza el resto de la mesa de trabajo.
Salpimentar las piezas por ambos lados prepara la carne antes de pasar por el fuego de la sartén.
En una cazuela amplia con un chorro de aceite de oliva virgen extra se tuestan primero unas almendras crudas junto con un par de dientes de ajo pelados.
Retirar las almendras en cuanto adquieran un tono dorado y reservamos para prepara una base aromática después.
El sofrito sabroso
En ese mismo aceite impregnado se sellan los muslos de pollo dándoles la vuelta para fijar sus jugos interiores.
Incorporar cebolla cortada en trocitos pequeños y unos pedazos de pimiento ayuda a construir un fondo vegetal lleno de matices a fuego medio.
Mientras los vegetales se ablandan tapados, se majan en un mortero las almendras tostadas junto con los ajos fritos rescatados de la sartén.
Esta mezcla tradicional aportará un espesor natural y un aroma inconfundible a la salsa final.
La salsa concentrada
Agregar una cucharada de pasta de tomate troceado en el centro de la cazuela permite dorar el concentrado para extraer todo su sabor.
Rociar un buen vaso de vino blanco sobre el conjunto sirve para emborrachar el guiso mientras se evapora el alcohol.
Para no desaprovechar nada, la creadora aconseja diluir el resto de la pasta de tomate con agua dentro de su propio envase y verterlo en la cazuela.
Así como añadir este líquido junto con el majado de almendra y ajo crea un caldo denso que envuelve los ingredientes durante el cocinado.
El toque crujiente
Escurrir las patatas reservadas, sazonarlas al gusto y cocinarlas en la freidora permite obtener un bocado dorado ahorrando tiempo.
Posteriormente, se incorpora los dados crujientes directamente a la cazuela para integra todos los elementos del guiso.
Un festín en la mesa
Servir este guiso humeante recién salido de la cazuela garantiza una experiencia inolvidable para todos en casa.
Puedes poner en práctica la mejor receta de pollo en tu cocina hoy mismo para deleitar a la familia con un plato jugoso, sabroso y realmente económico.
Ingredientes
- 500 g de contramuslos deshuesados
- 3 patatas medianas
- 2 cebollas medianas
- 2 dientes de ajo
- 100 g de pimiento picado
- 200 g pasta de tomate
- 50 g de almendras crudas
- 150 ml de vino blanco
- 100 ml de agua
- Aceite de oliva virgen extra
- Sal al gusto
- Pimienta negra molida al gusto
Paso 1
Pela las patatas y déjalas en agua fría.
Paso 2
Salpimienta los 5 muslos de pollo por los dos lados y reserva.
Paso 3
Fríe las almendras y los ajos en una sartén con aceite hasta dorarlos, retira las almendras y resérvalas en un recipiente.
Paso 4
Sella el pollo en el mismo aceite, añade la cebolla picada con el pimiento y cocina el conjunto tapado a fuego medio.
Paso 5
Agrega el tomate troceado, vierte el vino blanco y tapa la sartén.
Paso 6
Retira el ajo y machácalo junto con la almendra troceada.
Paso 7
Darle vuelta a todo junto para integrar los sabores.
Paso 8
Escurre las patatas, sazónalas y cocínalas en la freidora a 180 ºC durante 15 minutos antes de mezclarlas con la cazuela bien caliente.
