Publicada

Aunque las celebración de Halloween aún este muy lejos, la creadora de contenido Sara Humphrey ofrece en su perfil perfil @sara.humphrey, una excelente idea para preparar un pan casero en forma de calabaza ideal para esta noche de misterio.

Su propuesta busca llevar la estética de la temporada a la mesa con una miga muy esponjosa.

Se trata de su propia versión del clásico pa de pagès, enriquecida con matices cítricos y secos que aportan un "sabor a otoño riquísimo" desde el primer bocado.

Esta preparación destaca por su sencillez y por utilizar técnicas de horneado al alcance de cualquier aficionado a la panadería

La mezcla inicial

El punto de partida de esta masa artesanal consiste en unir en un recipiente amplio la harina de fuerza junto con la levadura, la sal y la canela.

La cocinera integra en la mezcla seca "la ralladura de una naranja, el jugo de una naranja, agua caliente, un poquito de nueces y amasamos un poco hasta que se integre todo".

Trabajar el preparado hasta lograr una masa homogénea resulta indispensable para repartir los trozos de fruto seco por todo el migajón. El perfume del cítrico combinado con la especia crea una base aromática muy característica de la época fría.

El tiempo de reposo

Una vez conseguida una textura lisa y maleable, la masa debe reposar en un recipiente cubierto dentro de un sitio seco y fresco durante 2 horas y 30 minutos.

Este periodo de fermentación prolongado permite que los fermentos actúen para dar volumen.

Respetar el reposo asegura una digestibilidad superior en la miga y una corteza dorada al entrar en contacto con el calor. Mientras la mezcla leva lentamente, los componentes aromáticos se asientan de forma profunda en la estructura.

El precalentamiento de olla

Cuando faltan 30 minutos para concluir la fermentación, llega el momento de encender el horno a 200 ºC para aclimatar el espacio de cocción.

Introducir una olla de hierro fundido en el interior del electrodoméstico permite que el recipiente acumule una gran cantidad de calor directo.

Hornear dentro de un recipiente de hierro cerrado simula las condiciones de un horno de piedra profesional reteniendo la humedad de la masa.

Esta técnica resulta clave para conseguir una capa exterior muy crujiente sin perder la jugosidad interna.

El atado con cordón

Al finalizar el tiempo de fermentado, es necesario espolvorear harina por ambas caras de la hogaza para facilitar el manipulado.

Para lograr el aspecto temático, la creadora aconseja que "con unos hilos de cocina nos ayudaremos para generar esta forma de calabaza a nuestro pan".

Atar varios cordones cruzados alrededor de la masa blanda sin apretar demasiado orienta la expansión natural durante la cocción.

El volumen crecerá en los espacios libres "cuando crezca dentro de nuestra olla se quedará con la forma maravillosa de calabaza".

Las dos fases de horneado

Acomodar la mezcla atada sobre la superficie ardiente de la olla caliente inicia la primera etapa del horneado bajo tapa.

Mantener el recipiente tapado a 200 ºC durante 30 minutos permite que el vapor retenido eleve la masa marcando bien las hendiduras del cordón.

Pasada media hora, retirar la tapa y cocinar durante 12 minutos adicionales expone la corteza al aire seco para lograr un dorado tostado. Tras sacar la pieza del calor y dejarla enfriar, coronar el centro con un fruto seco entero para simula el tallo de la hortaliza.

Una propuesta de temporada

Esta receta demuestra que elaborar repostería creativa y temáticas en el hogar no requiere moldes especiales ni herramientas complejas.

La combinación de la fruta, la canela y las nueces convierte a esta pieza en el acompañamiento perfecto para sopas o desayunos.

Puedes poner a prueba este truco del cordón en tu cocina hoy mismo para sorprender a la familia con un centro de mesa comestible y vistoso.

Pa de pagès con forma de calabaza

  • 500 g de harina de fuerza
  • 250 ml de agua caliente
  • 100-120 ml de zumo de naranja
  • 10 g de sal
  • 1-1,5 g de canela en polvo
  • Ralladura de 1 naranja
  • 80-100 g de nueces troceadas
  • Levadura (según la proporción habitual)
  • 1 nuez entera para la decoración final
  • Hilos o cordones de cocina para atar

Paso 1

Mezcla en un bol la harina de fuerza, la levadura, la sal, la canela, la ralladura y el zumo de naranja, el agua caliente y las nueces troceadas hasta obtener una masa uniforme.

Paso 2

Deja reposar la mezcla tapada en un lugar seco y fresco durante 2 horas y 30 minutos.

Paso 3

Cuando falten 30 minutos para terminar el levado, precalienta el horno a 200 ºC e introduce dentro la olla de hierro fundido para que alcance la temperatura adecuada.

Paso 4

Enharina la masa por ambos lados y ata cordones de cocina alrededor sin apretar en exceso para marcar los gajos.

Paso 5

Coloca el pan en la olla caliente, hornea con la olla tapada durante 30 minutos a 200 ºC, destapa y cocina durante 12 minutos más.

Paso 6

Deja enfriar la pieza, retira los hilos con cuidado y coloca una nuez entera en la parte superior a modo de tallo antes de servir.

Noticias relacionadas