La llegada del otoño devuelve las rutinas y también las ganas de platos calientes. El problema aparece al final del día, cuando cocinar durante mucho tiempo resulta poco apetecible y una cena rápida termina ganando terreno.
En ese escenario encaja la propuesta de Dani García: un salteado que tira de congelador y de ingredientes fáciles de guardar. El cocinero marbellí dirige actualmente un grupo con más de 20 restaurantes y marcas como BiBo, Lobito de Mar, Leña o Smoked Room.
Cinco minutos al fuego
La receta combina judías verdes, alcachofas, calabacín, setas y langostinos. El conjunto se remata con ajo, jengibre, salsa de soja y mantequilla de cacahuete, que aporta un sabor más intenso y ligeramente tostado.
La idea parte de productos que pueden mantenerse en casa durante semanas y permite resolver la cena con rapidez. Pero el punto clave no está tanto en la lista de ingredientes como en el orden en el que llegan a la sartén.
Primero, sin grasa
Las verduras congeladas liberan agua al calentarse. Si el aceite se incorpora demasiado pronto, ese líquido dificulta que la superficie se dore y el resultado puede quedar más cocido que salteado.
Por eso, García coloca primero las verduras y las setas en el recipiente caliente, sin añadir ninguna grasa, y espera a que pierdan humedad. Solo cuando el agua se ha evaporado incorpora mantequilla y aceite de oliva, junto con el ajo y el jengibre.
Qué aporta el plato
Los langostinos concentran buena parte de la proteína. La Fundación Española de la Nutrición cifra en 20,1 gramos su aporte proteico por cada 100 gramos, con 93 kilocalorías y presencia destacada de yodo, fósforo, selenio, zinc y vitamina B12.
Las judías verdes completan el plato con fibra y micronutrientes. La FEN las considera fuente de folatos y vitamina C y recoge 2,9 gramos de fibra, 24 miligramos de vitamina C y 280 miligramos de potasio por cada 100 gramos.
Congelado no significa peor
La congelación tampoco convierte por sí sola a una verdura en un alimento nutricionalmente pobre. El Instituto Agroalimentario de Aragón explica que las variaciones nutricionales son generalmente pequeñas cuando el proceso se realiza en condiciones adecuadas.
La principal merma llega antes de congelar. Las verduras suelen escaldarse para desactivar enzimas y ese tratamiento puede reducir entre un 15 % y un 20 % la vitamina C. Aun así, el IA2 señala que conservan unas cualidades nutritivas excelentes.
El margen está en la salsa
En esta receta, buena parte de la grasa añadida procede de la mantequilla, el aceite de oliva y la pasta de cacahuete. Reducir sus cantidades permite rebajar la densidad energética sin renunciar al volumen de las verduras ni a la proteína de los langostinos.
El resultado es una fórmula especialmente práctica para recuperar la rutina: congelador, fuego fuerte y pocos minutos. La clave no consiste en complicar la cena, sino en tratar bien cada ingrediente para que una bolsa de verduras congeladas termine en un plato con textura, sabor y aspecto de recién hecho.
Receta de judías verdes
Esta es la receta del salteado con judías verdes de Dani García:
Ingredientes
- Judías verdes congeladas, 200 g
- Alcachofas congeladas, 200 g
- Calabacín congelado, 150 g
- Setas congeladas, 150 g
- Langostinos congelados pelados, 200 g
- Ajo, 2 dientes
- Jengibre fresco, 15 g
- Mantequilla, 15 g
- Aceite de oliva virgen extra, 1 cucharada
- Pasta de cacahuete, 2 cucharadas
- Salsa de soja, 1 chorrito
- Cilantro fresco, unas hojas
- Sal, al gusto
- Pimienta negra, al gusto
Paso 1
Ponemos una olla con agua a hervir y escaldamos las verduras de mayor a menor tamaño, primero las alcachofas, después las judías verdes y el calabacín. Añadimos los langostinos y los sacamos en cuanto cambien de color.
Paso 2
Calentamos el wok a fuego fuerte y echamos las setas directamente, sin pasarlas por el agua.
Paso 3
Incorporamos las verduras y los langostinos escaldados, y dejamos que suelten toda el agua sin añadir nada de aceite. Salteamos y salpimentamos al gusto.
Paso 4
Cuando el agua ha desaparecido del wok, apartamos la verdura a un lado y añadimos la mantequilla, el aceite de oliva, el ajo picado y el jengibre rallado.
Paso 5
Incorporamos la pasta de cacahuete y un chorrito de salsa de soja, mezclamos con la verdura y terminamos con el cilantro fresco por encima.
