La cocinera Laura y las alcachofas

La cocinera Laura y las alcachofas CG

Gastronomía

Laura, cocinera: "Una ensalada no mejora con unos espárragos, sino con 1 lata de alcachofas en conserva, 6 nueces, 2 tomates secos y 1 burrata"

Una combinación sencilla permite transformar una conserva habitual en un plato templado que se prepara en pocos minutos

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Las alcachofas de bote son uno de esos ingredientes que permiten resolver una comida sin demasiada preparación. Al estar ya cocidas, solo hay que escurrirlas bien y dorarlas para darles otra textura antes de servirlas.

Laura, cocinera y creadora de contenido bajo el perfil @missohlaura, propone alejarlas del clásico salteado con jamón. Su alternativa combina alcachofas, burrata, tomate seco y nueces en una ensalada templada sencilla y rápida. La receta atribuida a la creadora ha sido recogida por diferentes publicaciones gastronómicas.

Una combinación sencilla

El plato parte de una lata de corazones de alcachofa, una burrata, unas seis nueces y dos tomates secos. A estos ingredientes se añaden aceite de oliva virgen extra y pimienta negra, mientras que el pan queda como acompañamiento opcional.

La preparación tampoco exige técnicas complicadas. Las alcachofas se escurren, se doran en una sartén con un poco de aceite y se colocan todavía calientes alrededor de la burrata. Después se reparten el tomate seco troceado y las nueces picadas por encima.

Cambios posibles

La receta admite variaciones sin perder su idea principal. El tomate seco puede sustituirse por tomate natural y también es posible añadir jamón serrano para reforzar el sabor y aumentar el aporte proteico del plato.

El resultado juega sobre todo con las texturas. La alcachofa caliente y ligeramente tostada contrasta con la cremosidad de la burrata, mientras que las nueces introducen un punto crujiente que completa el conjunto.

Qué aporta la alcachofa

Más allá de su versatilidad, la alcachofa tiene un perfil nutricional interesante. El Ministerio de Agricultura sitúa su contenido de agua en torno al 88% y recoge, entre otros nutrientes, fibra, potasio, fósforo y folatos. También señala un aporte energético reducido en la hortaliza fresca.

Estos datos encajan con las recomendaciones actuales de la AESAN, que aconseja aumentar el consumo diario de hortalizas y otros alimentos vegetales dentro de una dieta variada, equilibrada y sostenible. Las verduras forman parte de los grupos que deben tener una presencia habitual en la alimentación.

Cuidado con las promesas

La alcachofa contiene además compuestos vegetales como la cinarina, citada en documentación del Ministerio de Agricultura. Sin embargo, conviene separar su composición de las promesas que a veces circulan sobre adelgazar, «quemar grasa» o reducir por sí sola el colesterol.

La normativa europea exige que las declaraciones de propiedades saludables sobre alimentos estén sustentadas y autorizadas. Por eso, presentar una alcachofa como un alimento con efectos terapéuticos concretos iría más allá de lo que puede afirmarse de forma general sobre una dieta saludable.

El detalle de la conserva

En las alcachofas en conserva merece atención otro aspecto: la cantidad de sal puede variar entre productos. AESAN recomienda revisar el etiquetado de los alimentos procesados y comparar opciones, ya que buena parte del sodio de la dieta procede de productos a los que se añade sal durante su elaboración.

Escurrir los corazones antes de cocinarlos elimina el líquido de cobertura y mejora el dorado. Con ese gesto, una sartén y pocos ingredientes, la conserva se convierte en un plato rápido, templado y diferente. La clave no está en atribuirle milagros, sino en aprovechar bien un alimento versátil dentro de una dieta equilibrada.

Receta de las alcachofas

Esta es la receta de la ensalada de alcachofas y burrata de la cocinera Laura:

Ingredientes

  • 1 lata de corazones de alcachofa en conserva
  • 1 burrata
  • 6 nueces
  • 2 tomates secos
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Pimienta negra
  • Pan para acompañar, opcional

Paso 1

Escurre bien las alcachofas para retirar todo el líquido de la conserva. Si tienen demasiada humedad, puedes secarlas ligeramente con papel de cocina antes de llevarlas a la sartén.

Paso 2

Calienta una sartén o una plancha con un poco de aceite de oliva virgen extra. Coloca las alcachofas y cocínalas durante unos minutos hasta que estén bien doradas por ambos lados.

Paso 3

La idea es conseguir que queden tiernas por dentro, pero con una superficie ligeramente tostada que aporte más sabor y textura.

Paso 4

Coloca la burrata en el centro de un plato. Añade por encima un chorrito de aceite de oliva virgen extra y un poco de pimienta negra recién molida.

Paso 5

Distribuye las alcachofas todavía calientes alrededor del queso. Así se consigue una ensalada templada en la que contrastan las diferentes temperaturas y texturas.

Paso 6

Corta los tomates secos en pequeños trozos y pica ligeramente las nueces. Reparte ambos ingredientes por encima del conjunto.

Paso 7

Sirve inmediatamente y, si se desea, acompaña el plato con unas rebanadas de pan para aprovechar la mezcla del queso con el aceite y el resto de ingredientes.