Joseba Arguiñano y huevos revueltos

Joseba Arguiñano y huevos revueltos CG

Gastronomía

Joseba Arguiñano, chef: "Mi plato favorito son los huevos rotos que hacía mi madre, con patatas panaderas, cebollas pochadas y unos 16 huevos"

El hijo de Karlos ha construido su propia identidad entre los fogones, pero algunos de sus recuerdos nacieron lejos de las cámaras

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La familia Arguiñano lleva décadas entrando en los hogares españoles a través de la televisión. Karlos Arguiñano formó parte de la generación que impulsó la Nueva Cocina Vasca en los años setenta, junto a nombres como Juan Mari Arzak o Pedro Subijana, un movimiento que modernizó las técnicas sin romper con el producto ni con la tradición.

Su salto a la pequeña pantalla también fue progresivo. Debutó en ETB1 en 1989, pasó a presentar Menú del día en ETB2 en 1990 y llegó a TVE en 1991; la emisión nacional de El menú de cada día en La 1 comenzó en 1992. Desde entonces, varias generaciones han aprendido con sus recetas sencillas.

Una cocina muy de casa

Uno de sus siete hijos, Joseba Arguiñano, ha seguido ese camino con especial intensidad. A sus 41 años, el cocinero y repostero ha ganado además un espacio propio en televisión, aunque siempre ha explicado que crecer con un padre famoso se vivió en casa con absoluta normalidad.

En una entrevista en La Ventana, de Cadena SER, resumió la alimentación familiar con una frase muy sencilla: «Nosotros comemos cocina de hogar». Pucheros, rebozados, empanados y salsa de tomate formaban parte de un recetario cotidiano, muy alejado de la idea de que en casa de un gran chef se come siempre alta cocina.

El recuerdo que permanece

Cuando Joseba mira hacia la infancia, uno de los platos que recuerda con más cariño no llevaba la firma de Karlos. "Mi plato favorito eran los huevos rotos que hacía mi madre para cenar. Hacía patatas panadera con bien de cebolla pochada y echaba 12, 14, 18 huevos".

La influencia de su madre no fue la única. Eva Arguiñano también tuvo un papel decisivo en su formación, especialmente en la repostería. El propio Joseba la ha señalado como una de sus grandes maestras, una relación que EITB también recoge al repasar su trayectoria profesional.

Sin complicarlo demasiado

Esa herencia familiar se reconoce en su cocina. Joseba mantiene la apuesta por recetas accesibles y productos cercanos, pero introduce pequeños cambios que transforman platos muy conocidos. Un alioli de ajo negro, por ejemplo, puede convertir una elaboración sencilla en algo distinto sin añadir una dificultad innecesaria.

Su peso en televisión también ha crecido. Desde junio de 2026, Antena 3 le confía los viernes de Cocina abierta, mientras Karlos continúa al frente del programa de lunes a jueves. La cadena ha convertido así una colaboración habitual entre padre e hijo en un espacio propio para Joseba.

Un viaje con vuelta a casa

Entre sus gustos actuales aparece una receta muy alejada, al menos geográficamente, del recetario vasco: el ramen. Joseba ha destacado de este plato que es rápido, energético y reconfortante, y sus versiones mantienen la misma filosofía que aplica al resto de su cocina: simplificar sin renunciar al sabor.

En una de ellas utiliza caldo, fideos, setas, huevo y panceta, con soja, jengibre y ajo para reforzar el conjunto. El resultado resume bien la evolución de Joseba Arguiñano: una cocina que mira fuera, aprende y cambia, pero que siempre termina regresando a la misma idea que marcó su infancia, comer bien sin convertir cada comida en una complicación.