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Para una abuela no existe mayor satisfacción que ver disfrutar a sus nietos alrededor de la mesa, y esta sencilla tortilla de espinacas es el mejor ejemplo de ello.

La receta, compartida por la abuela Isabel a través de la cuenta de TikTok (@layayasabelin), rescata uno de los platos más queridos de su recetario familiar.

Esta propuesta destaca por resolverse en poco más de 10 minutos, con tan solo 2 ingredientes básicos y sin apenas esfuerzo en los fogones, convirtiéndose así en una solución casera infalible para apañar una cena nutritiva, sabrosa y llena de cariño.

El secado del ingrediente

El primer paso fundamental de la receta arranca salteando las espinacas en la sartén con apenas unas gotas de aceite y una pizca de sal.

Las hojas frescas perderán su volumen inicial a los pocos segundos por el efecto del calor directo.

Drenar la verdura es el paso mas importante de todo el proceso para evitar que la preparación quede aguada.

Las espinacas están compuestas por más de un 90 % de agua, por lo que es necesario apretarlas en un colador con la mano o una cuchara antes de mezclarlas con el huevo.

El troceado con tijeras

Tras escurrir por completo el exceso de líquido retenido en las hojas, conviene trocearlas.

Cortar las piezas con unas tijeras de cocina directamente en la tabla o el recipiente facilita una integración mucho más uniforme con el batido.

Este pequeño detalle evita encontrarse con hebras enteras al morder y asegura que cada porción mantenga una consistencia homogénea. Asimismo, permite que la mezcla retenga mejor el aire durante el proceso de cuajado.

La cremosidad del batido

Batir entre 3 y 4 huevos frescos con sal y pimienta negra molida constituye el núcleo líquido de la elaboración.

La grasa natural contenida en la yema contribuye a que el cuerpo absorba los nutrientes y carotenoides presentes en las hojas verdes.

Mezclar ambos elementos antes de verter en el fuego garantiza que la textura final quede suave y uniforme aportando proteína de alto valor biológico en una comida ligera que sacia a todos los invitados.

El movimiento del revuelto

Engrasar y calentar adecuadamente una sartén antiadherente resulta vital antes de verter el preparado.

La cocción inicial debe trabajarse removiendo con una espátula de silicona, llevando la mezcla de los bordes hacia el centro del recipiente.

Imitar el movimiento de un revuelto cremoso consigue que el huevo no se reseque ni se cocine en exceso.

Cuando el contenido adquiere una textura cremosa, se extiende suavemente para asentar la base antes de dar la vuelta.

El uso de congelados

Utilizar espinacas congeladas en lugar de frescas representa una opción muy económica y cómoda que aguanta meses en el congelador, pero al cocinarlas directamente sin descongelar sueltan bastante más agua en la sartén.

Incrementar la presión durante el escurrido en el colador se vuelve todavía más determinante con esta modalidad.

Asegurar una extracción de agua rigurosa evita que el exceso de humedad arruine el cuajado del plato.

El valor del reposo

Apagar el fuego a tiempo impide que el calor residual seque el interior de la elaboración.

Permitir un breve descanso de un minuto fuera del fuego equilibra la temperatura interna y facilita un corte perfecto al servir.

Llevar este plato recién hecho a la mesa permite apreciar una jugosidad que poco tiene que envidiar a las opciones tradicionales.

Puedes preparar esta tortilla de espinacas hoy mismo para disfrutar de una cena sabrosa, nutritiva y lista en tiempo récord.

Ingredientes

  • 300 g de espinacas frescas limpias
  • 3 o 4 huevos frescos enteros
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sal al gusto
  • Pimienta negra molida al gusto

Paso 1

Calienta una sartén a fuego medio con unas gotas de aceite de oliva, añade la verdura fresca y una pizca de sal hasta que reduzca su volumen.

Paso 2

Pasa las hojas a un colador fino y presiona con el dorso de una cuchara para extraer toda el agua sobrante. Trocea el resultado con unas tijeras de cocina.

Paso 3

Bate los huevos en un cuenco junto a la sal y la pimienta negra, e incorpora las espinacas troceadas removiendo bien.

Paso 4

Cuaja en una sartén antiadherente bien caliente removiendo el fondo como si fuera un revuelto cremoso hasta conseguir consistencia.

Paso 5

Deja asentar la base unos segundos, da la vuelta con la ayuda de un plato plano y cuaja el otro lado brevemente antes de retirar.

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