Loli, cocinera: El almuerzo perfecto del verano no es lleva arroz, sino 1 kg de patatas, 4 huevos y una buena salsa de ajo y pimentón

Loli, cocinera: "El almuerzo perfecto del verano no es lleva arroz, sino 1 kg de patatas, 4 huevos y una buena salsa de ajo y pimentón"

Gastronomía

Loli, cocinera: "El almuerzo perfecto del verano no lleva arroz, sino 1 kg de patatas, 4 huevos y una buena salsa de ajo y pimentón"

Conoce el truco de la cocinera Loli para transformar unos ingredientes sencillos en un plato lleno de sabor que conquistará tu mesa

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La patata se consolida como la auténtica reina de la despensa por ser un ingrediente económico, extremadamente versátil y muy fácil de preparar.

Su enorme capacidad saciante la convierte en la gran protagonista de infinidad de platos tradicionales, adaptándose a todo tipo de técnicas gastronómicas en el día a día.

Aunque existen versiones modernas, pocas opciones superan el encanto de unas patatas al ajillo preparadas a la antigua usanza.

La cocinera Loli rescata este clásico recordando que es "una receta de origen muy humilde, pero que queda deliciosa", ideal para disfrutar de una comida completa sin grandes complicaciones.

Ingredientes de la receta tradicional

Para preparar este plato, la cocinera nos anima a reunir ingredientes de lo más cotidianos y económicos que casi siempre tenemos en la despensa: 1 kilo de patatas, 4 o 5 dientes de ajo, perejil fresco y abundante aceite de oliva virgen extra.

El secreto de la salsa se consigue incorporando 2 cucharadas de vinagre de vino y 1 de pimentón dulce, mientras que la adición de 4 huevos permite transformar esta guarnición tradicional en una comida completa, reconfortante y repleta de sabor.

Cocción previa de la hortaliza

El primer paso consiste en lavar bien las piezas enteras manteniéndoles la piel y ponerlas a hervir en una olla con agua y una cucharada de sal.

El tiempo de cocción sería entre los 20 y 25 minutos a temperatura alta hasta comprobar que el cuchillo entra con facilidad.

Tras sacarlas del agua y dejarlas reposar unos 10 minutos para no quemarse, se retira la piel tirando suavemente con el filo del cuchillo. A continuación, se trocean en pedazos ni muy grandes ni muy pequeños para facilitar su posterior dorado.

Aromatizado del aceite y fritura

En una sartén con abundante aceite de oliva caliente se añaden los dientes de ajo con la piel y con un pequeño corte en la base.

Una vez dorados por completo, se retiran de la sartén y se reservan para elaborar el posterior majado.

En ese mismo aceite aromatizado se incorporan los trozos de hortaliza cocida. Loli aconseja dorarlos "con una temperatura alta para que no absorban aceite" y conseguir una capa exterior crocante antes de retirarlos a un recipiente aparte.

Elaboración del majado de ajo

En el mortero se machacan los ajos fritos previamente pelados junto con la mitad del perejil picado y una pizca de sal.

La mezcla debe trabajarse con paciencia hasta conseguir reducirlos por completo a una pasta homogénea.

A este majado se le añade pimienta molida al gusto, la cucharada de pimentón dulce y las 2 cucharadas de vinagre. Mezclar bien estos ingredientes permite integrar el punto ácido que caracteriza a esta receta tradicional.

Cocción de la salsa de pimentón

En una cazuela amplia se vierten 2 cucharadas del aceite utilizado en las frituras y se calienta a fuego medio.

Se incorpora el majado preparado y se cocina unos segundos para repartirlo de forma uniforme antes de añadir 100 ml de agua.

Esta mezcla líquida debe dejar coger hervor durante un par de minutos para que se evapore el alcohol del vinagre y el pimentón no se queme. La salsa resultante aporta el aroma característico a toda la preparación.

Integración de los ingredientes

Se incorporan las piezas fritas a la cazuela mezclándolas "con cuidado de que no se vayan a deshacer demasiado".

Conviene dejarlas cocinar durante otros 2 minutos para que todas las caras queden totalmente impregnadas por el jugo aromático.

Mientras las piezas absorben el aderezo, se fríen los cuatro huevos en el aceite reservado buscando dejar la yema líquida. Al colocarlos sobre la cazuela, el plato queda listo para servir de inmediato.

Presentación y toque final

Antes de llevar a la mesa, se espolvorea el resto del perejil fresco picado por encima de la cazuela para aportar color. Loli asegura que el resultado final es un auténtico espectáculo para la mesa de diario.

Puedes preparar estas patatas al ajillo tradicionales rompiendo la yema sobre los trozos dorados para mojar directamente en la salsa.

Probar esta combinación sencilla te permitirá disfrutar de un almuerzo tradicional tan económico como sabroso.

Patatas al ajillo

  • 1 kg de patatas
  • 4-5 dientes de ajo
  • 2 cucharadas de vinagre de vino
  • 1 cucharada de pimentón dulce
  • Perejil fresco picado
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sal al gusto
  • Pimienta negra molida
  • 4 huevos frescos
  • 100 ml de agua

Paso 1

Lava las patatas enteras con piel y cuécelas en agua hirviendo con sal durante 20-25 minutos. Deja templar 10 minutos, pélalas y trocéalas en dados medianos.

Paso 2

Fríe en una sartén con abundante aceite los ajos enteros con un corte en la piel. Cuando estén dorados, retíralos. En ese mismo aceite, fríe las patatas a fuego alto hasta dorar y reserva.

Paso 3

Pela los ajos fritos y májalos en el mortero con la mitad del perejil picado y sal. Añade pimienta, el pimentón y el vinagre hasta formar una pasta.

Paso 4

En una cazuela con 2 cucharadas del aceite reservado, sofríe el majado unos segundos, vierte 100 ml de agua y cocina a fuego medio 2 minutos.

Paso 5

Añade las patatas fritas a la cazuela, mezcla con cuidado y cocina 2 minutos. Mientras tanto, fríe los 4 huevos en el aceite restante dejando la yema líquida.

Paso 6

Sirve las patatas en la cazuela, coloca los huevos fritos encima y espolvorea con el resto del perejil fresco picado.