Samantha Vallejo-Nágera, chef: El arroz blanco solo necesita 17 minutos de cocción y mucha agua

Samantha Vallejo-Nágera, chef: "El arroz blanco solo necesita 17 minutos de cocción y mucha agua"

Gastronomía

Samantha Vallejo-Nágera, chef: "El arroz blanco solo necesita 17 minutos de cocción y mucha agua"

La popular chef Samantha Vallejo-Nágera, nos da un truco para principiantes que transforma la forma de preparar arroz blanco

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Freír un huevo, preparar una tortilla o cocer arroz blanco son esos básicos de la cocina que todos deberíamos dominar con los ojos cerrados.

Son elaboraciones en apariencia sencillas, pero lo cierto, es que casi todas guardan su pequeño secreto para salir realmente bien.

En el caso del arroz, la teoría dice que basta con hervirlo unos minutos, aunque la experiencia demuestra lo fácil que es terminar con un bloque pegajoso y apelmazado.

Para evitar este clásico desastre, la chef Samantha Vallejo-Nágera ha compartido en sus redes sociales una técnica para conseguir un resultado suelto, sabroso y en su punto justo de cocción.

La técnica del hervido abundante

El secreto principal que destaca la chef consiste en cambiar por completo la forma tradicional de medir el agua.

En lugar de calcular proporciones exactas, propone utilizar un arroz redondo y añadirlo a una olla con abundante agua hirviendo.

Esta abundancia de líquido es la clave fundamental para que los granos no se peguen entre sí durante el proceso. Al cocinarlo con espacio de sobra, el cereal se mueve libremente por el recipiente sin apelmazarse.

Samantha Vallejo-Nágera indica

Durante la ebullición es necesario remover de vez en cuando de forma suave.

El tiempo aproximado para que alcance el punto perfecto de textura serán los 17 minutos.

Una vez cumplido ese margen, se cuela el contenido e inmediatamente se lava con agua fría. Este chorro de agua detiene la cocción al instante y fija la estructura exterior de cada unidad.

El secado para dar soltura

Tras el aclarado, es imprescindible dejar escurrir el producto con paciencia para que pierda toda la humedad posible. Cuanta más agua evapora en esta fase, más suelto y firme queda el grano final.

Este paso intermedio marca la diferencia antes de pasar a la fase de aliño. Un arroz blanco bien seco absorberá mucho mejor los condimentos y grasas que se le añadan a continuación.

Salteado final con sabor

El último toque en los fogones consiste en saltearlo ya escurrido en una sartén. Para este paso se puede utilizar sal acompañada de un poco de mantequilla o de un buen aceite de oliva.

A partir de esa base, cada cocinero puede personalizar la elaboración a su gusto.

Añadir un diente de ajo picado, cebolla o incluso un chorro de salsa de soja permite darle un matiz diferente cada día.

Conservación y uso posterior

El arroz blanco elaborado mediante este método se conserva en perfectas condiciones en la nevera dentro de un recipiente hermético.

La capa protectora creada por el aceite evita que los granos se peguen entre sí al enfriarse.

Esta guarnición lista para consumir se puede utilizar como base para ensaladas, salteados con verduras o acompañamiento de carnes y pescados. Su versatilidad la convierte en un recurso imprescindible para organizar los menús semanales.

Disfruta de un resultado profesional

Puedes lograr un arroz blanco suelto y sabroso aplicándote a este sencillo truco de chef en tu propia cocina. Prescinde de los hervidos aburridos y comprueba cómo el paso previo por la sartén transforma por completo tus platos diarios.