Pollo al ajillo

Pollo al ajillo CG

Gastronomía

Los expertos coinciden: "El pollo al ajillo más sabroso no mejora con curry, sino con el zumo de 1 limón y unas ramitas de romero y tomillo"

Se introduce un producto poco habitual que aporta más intensidad a la salsa y mantiene la esencia de un gran clásico

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El pollo al ajillo es una de esas recetas que nunca pasan de moda. Con ajo, aceite de oliva y pollo como protagonistas, este plato sigue ocupando un lugar destacado en los hogares españoles gracias a su sencillez y a un sabor que ha pasado de generación en generación.

Aunque la receta tradicional apenas ha cambiado con el paso del tiempo, cada vez son más los cocineros que incorporan pequeños matices para reforzar su sabor sin alterar su esencia. El objetivo es conseguir una salsa más intensa y una carne todavía más jugosa.

Un toque inesperado

Uno de los que apuesta por esta evolución es Rafael Antonín, conocido como Rafuel en redes sociales. El cocinero mantiene la base clásica del plato, pero añade salsa de soja, un ingrediente poco habitual en esta elaboración que intensifica el sabor del pollo y aporta mayor profundidad a la salsa.

Durante la cocción también incorpora un toque cítrico y varias especias frescas, una combinación que equilibra el conjunto sin ocultar el protagonismo del ajo. El resultado conserva la identidad del pollo al ajillo, aunque con un perfil de sabor más potente.

Una guarnición con historia

Para completar el plato, Rafuel propone acompañarlo con patatas paja. Según explica, se trata de una idea aprendida de los hermanos Torres, ya que el contraste entre la textura crujiente de las patatas y la salsa convierte cada bocado en una combinación mucho más equilibrada.

Otro de los atractivos de esta versión es que no complica la receta. Los ingredientes siguen siendo fáciles de encontrar y la preparación continúa siendo rápida, una de las principales razones por las que el pollo al ajillo sigue siendo uno de los platos más populares de la gastronomía española.

Más cocineros se suman

Rafuel no es el único que apuesta por este ingrediente. El creador de contenido Superpilopi, responsable del canal de YouTube ¡Que el papeo te acompañe!, también utiliza salsa de soja para potenciar el sabor de esta receta tradicional.

En su versión añade, además, maicena, mantequilla, ajo picado, vinagre de manzana y miel. Esta mezcla consigue una salsa con un interesante equilibrio entre el punto salado, el toque ácido y un ligero dulzor que aporta mayor complejidad al plato.

Pese a estas incorporaciones, la receta sigue respetando los elementos que identifican al pollo al ajillo. El ajo continúa siendo el gran protagonista y la salsa mantiene ese carácter que ha convertido este plato en uno de los grandes referentes de la cocina casera española.

Un clásico que admite cambios

El pollo al ajillo demuestra que las recetas tradicionales también pueden evolucionar. Pequeños cambios, como la incorporación de salsa de soja o un toque cítrico, permiten actualizar el plato sin romper con una elaboración que sigue conquistando mesas dentro y fuera de España.

La clave continúa siendo la misma que hace décadas: ingredientes sencillos, una preparación rápida y una salsa llena de sabor. Precisamente esa capacidad para adaptarse sin perder su identidad explica por qué el pollo al ajillo continúa siendo uno de los grandes clásicos de la gastronomía española.

Receta del pollo al ajillo

Esta es la receta del pollo del ajillo de Rafuel:

Ingredientes

  • Muslitos de pollo, 12 unidades
  • Sal y pimienta al gusto
  • Jugo de 1 limón
  • Romero y tomillo, unas ramitas
  • Ajos, 20 unidades (sin pelar)
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Salsa de soja al gusto

Paso 1

Salpimienta los muslitos de pollo al gusto.

Paso 2

Añade los dientes de ajo sin pelar, el jugo de limón, el romero, el tomillo y un chorrito de salsa de soja.

Paso 3

Tapa la sartén y deja cocinar a fuego medio-bajo durante unos 15 minutos, removiendo de vez en cuando.

Paso 4

Mientras tanto, prepara unas patatas paja finas y crujientes como guarnición.

Paso 5

Emplata colocando una base de patata y coloca encima los muslitos con su jugo.