Ferran Adrià y lata de mejillones

Ferran Adrià y lata de mejillones CG

Gastronomía

Ferran Adrià, chef: "El aperitivo más fácil se hace con una lata de mejillones, 250 ml de vino blanco y 1 pimiento rojo"

El cocinero catalán recuperó una de sus recetas para demostrar que la creatividad no siempre requiere técnicas complejas

Otras noticias: Los expertos coinciden: "El kéfir presenta un sabor más intenso, ya que puede contener una pequeña cantidad de alcohol, entre el 0,5 % y el 1 %"

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No hace falta una cocina profesional para sorprender en el aperitivo. Ferran Adrià lo demostró durante el confinamiento con una receta que, años después, sigue generando debate por su aparente sencillez y por la idea que esconde detrás.

El creador de elBulli, considerado uno de los cocineros más influyentes de la historia, propuso una elaboración capaz de transformar una simple lata de mejillones en escabeche en un bocado con un resultado mucho más refinado. La receta, bautizada como "Dúo de mejillones", se hizo viral tras compartirse en redes sociales en 2020.

Una idea simple

A primera vista, la propuesta parece casi una broma. Adrià abre una lata de mejillones en escabeche, sirve los moluscos y reserva el líquido de la conserva para darle un segundo uso.

La clave consiste en aprovechar el escabeche de la lata para marinar unos mejillones frescos, previamente cocidos en su punto. Tras dejarlos reposar durante unas horas, absorben el sabor del escabeche sin perder la textura jugosa que caracteriza al producto recién cocinado.

Lo mejor de dos mundos

La propuesta resume buena parte de la filosofía culinaria de Ferran Adrià: repensar ingredientes cotidianos para obtener un resultado diferente sin complicar el proceso.

El escabeche de una buena conserva concentra un sabor muy apreciado, mientras que el mejillón fresco conserva una textura más tierna que el producto enlatado, cuya cocción debe adaptarse a las necesidades de conservación. La combinación permite disfrutar de ambas virtudes en un mismo plato. Además, la receta reduce el desperdicio al reutilizar un líquido que normalmente termina desechándose.

Un producto con sello de calidad

España es uno de los grandes referentes en la producción de mejillones, especialmente los cultivados en Galicia. La Denominación de Origen Protegida Mejillón de Galicia certifica el origen y la calidad de un producto cultivado en bateas de las rías gallegas bajo estrictos controles.

Por su parte, el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación recuerda la importancia del sector conservero dentro de la industria alimentaria española, donde las conservas de moluscos forman parte de una larga tradición gastronómica.

El acompañamiento perfecto

Los mejillones en escabeche destacan por su intensidad, marcada por el vinagre, el aceite y el pimentón. Para equilibrar esos sabores, los especialistas recomiendan vinos blancos jóvenes y secos, como un Albariño, un Godello o un Verdejo, cuya acidez limpia el paladar sin ocultar el carácter del marisco.

También funcionan muy bien una manzanilla o un fino de Jerez, especialmente en el aperitivo. Quienes prefieran cerveza pueden optar por una lager o una pilsner, mientras que entre las alternativas sin alcohol sobresalen el agua con gas con limón, una limonada poco azucarada o un té frío con cítricos.

La propuesta de Ferran Adrià demuestra que la alta cocina no siempre depende de ingredientes exclusivos ni de técnicas complejas. A veces basta con observar un producto cotidiano desde otra perspectiva para convertir una sencilla lata de mejillones en un aperitivo capaz de sorprender incluso a los paladares más exigentes.

Receta de los mejillones en escabeche

Esta es la sencilla elaboración de los mejillones en escabeche:

Ingredientes

  • Mejillones gallegos, 2 kg
  • Pimiento rojo, 1 ud
  • Cebolleta, 2 ud
  • Vino blanco, 250 ml
  • Aceite de oliva virgen extra, 125 ml
  • Vinagre de vino blanco, 125 ml
  • Jugo de cocer los mejillones, 200 ml
  • Pimentón dulce, 1 cucharada sopera
  • Pimentón picante, 1/4 cucharada
  • Harina de trigo, 1 cucharadita
  • Sal, al gusto

Paso 1

Lavamos los mejillones bajo un chorro de agua fría, retiramos las barbas y cualquier resto de otras conchas que estén adheridas. Desechamos aquellos que tengan la concha rota.

Paso 2

Ponemos una olla grande al fuego vivo. Añadimos los mejillones y regamos con la mitad del vino blanco. En cuanto se abran, los pasamos a un escurridor y los reservamos.

Paso 3

Picamos la cebolla y el pimiento en dados pequeños. Calentamos el aceite en una sartén y sofreímos las verduras con un poco de sal a fuego medio-alto durante 2 minutos. Bajamos la intensidad y dejamos pochar 10-12 minutos hasta que estén tiernas.

Paso 4

Mientras tanto, retiramos la cáscara de los mejillones. Si alguno no se ha abierto, lo desechamos.

Paso 5

Cuando el sofrito esté listo, añadimos la harina y los pimentones. Removemos bien e incorporamos el vino y el vinagre. Subimos el fuego y dejamos hervir durante unos 5 minutos para que se evapore el alcohol.

Paso 6

Agregamos el jugo de cocer los mejillones -si no es suficiente, podemos añadir un poco de agua-, esperamos a que hierva, bajamos el fuego y dejamos cocer suavemente durante 5 minutos más.

Paso 7

Añadimos los mejillones sin cáscara al escabeche, mezclamos con cuidado y vertemos todo en una fuente de vidrio o cerámica. Dejamos enfriar y la guardamos tapada en la nevera.

Paso 8

Una vez fríos, comprobamos el punto de sal y rectificamos si es necesario. Y ya estarían listos para servir.